Corea del Norte intensificó su postura militar con el reciente anuncio de pruebas de misiles hipersónicos, supervisadas personalmente por el líder Kim Jong-un el domingo. Estos ensayos, los primeros de 2026, buscan «preparar a las fuerzas nucleares para una guerra real» y fueron revelados por la agencia estatal KCNA el lunes. La demostración de fuerza armamentística en Pyongyang se produce tras una enérgica condena norcoreana a la operación de Estados Unidos para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro. Pyongyang califica esta acción como una «violación flagrante de la soberanía» de un país aliado, utilizando el incidente para justificar la necesidad de su propio desarrollo nuclear y militar como garante de supervivencia frente a la presión estadounidense, en un contexto de creciente tensión geopolítica.
Índice de Contenidos
- Escalada Militar: Las Pruebas de Misiles Hipersónicos de Kim Jong-un
- La Condena a la Operación en Venezuela: Un Pretexto para el Rearme
- Innovación Armamentística: El Desarrollo de Capacidades Nucleares Norcoreanas
- Alianzas Estratégicas: El Fortalecimiento de los Lazos entre Pyongyang y Moscú
- Preguntas Frecuentes
- Conclusión
Escalada Militar: Las Pruebas de Misiles Hipersónicos de Kim Jong-un
El régimen de Kim Jong-un ha vuelto a captar la atención internacional con el lanzamiento de dos misiles balísticos de «última generación», marcando el inicio de sus ensayos armamentísticos en 2026. Estos lanzamientos, descritos por la agencia estatal norcoreana KCNA como pruebas de misiles hipersónicos, fueron supervisados personalmente por el líder norcoreano. Las imágenes difundidas por los medios estatales muestran a Kim Jong-un, rodeado de altos mandos militares, observando cómo un misil se eleva en la oscuridad de la madrugada, un gesto que subraya la importancia y el simbolismo de estos ensayos para la narrativa interna y la proyección externa de Corea del Norte.
La justificación oficial de estas pruebas, según Kim Jong-un, radica en la «reciente crisis geopolítica». Esta afirmación no solo contextualiza los ensayos dentro de un panorama de inestabilidad global, sino que también sirve para reforzar la percepción de que el desarrollo armamentístico es una respuesta necesaria a las amenazas externas. Los misiles hipersónicos, capaces de viajar a velocidades superiores a Mach 5 y de maniobrar en vuelo, representan un avance significativo en la capacidad militar norcoreana, dificultando su detección e intercepción por los sistemas de defensa antimisiles existentes. Este tipo de armamento es fundamental para la estrategia de disuasión del país, dado que su velocidad y capacidad de evasión los hacen particularmente efectivos contra defensas avanzadas.
El momento elegido para estas pruebas no es casual. Se produjeron pocas horas antes de que el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, iniciara su primer viaje oficial a Pekín. En la capital china, Lee Jae-myung espera conseguir el apoyo de su homólogo Xi Jinping para que este utilice su influencia sobre Kim Jong-un y así reactivar los canales de comunicación en la Península de Corea. La acción de Pyongyang en este contexto puede interpretarse como un mensaje claro tanto a Seúl como a Washington, reafirmando su autonomía y su determinación de continuar con su programa de armamento sin ceder a presiones diplomáticas o de seguridad regional. La sincronización de los eventos sugiere una estrategia calculada para maximizar el impacto de su demostración de fuerza.
Expertos como Hong Min, investigador del Instituto Coreano para la Unificación Nacional, con sede en Seúl, han señalado la intencionalidad de estos lanzamientos. «Pyongyang quiere señalar que dispone de capacidades de disuasión nuclear y militar que otros países, como Venezuela, no tienen, y que eso marca la diferencia frente a la presión estadounidense», afirmó Min. Esta perspectiva sugiere que Corea del Norte busca diferenciarse de naciones percibidas como vulnerables a la intervención extranjera, utilizando su arsenal como un escudo contra cualquier intento de desestabilización externa, especialmente por parte de Estados Unidos. La narrativa de la autosuficiencia y la capacidad de autodefensa se consolida como un pilar fundamental de la política norcoreana.
- Objetivo Estratégico: Preparar las fuerzas nucleares para un escenario de «guerra real».
- Tecnología Avanzada: Pruebas de misiles balísticos de «última generación» con capacidades hipersónicas.
- Mensaje Geopolítico: Coincidencia con el viaje del presidente surcoreano a Pekín, buscando influir en la agenda regional.
- Disuasión Reforzada: Demostrar capacidades militares para contrarrestar la presión estadounidense.
La Condena a la Operación en Venezuela: Un Pretexto para el Rearme
El endurecimiento de la retórica militar norcoreana y sus recientes ensayos armamentísticos están intrínsecamente ligados a su condena de la operación de Estados Unidos para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro. El domingo, el Ministerio de Exteriores norcoreano emitió un comunicado calificando la actuación estadounidense como una «grave invasión de la soberanía» y una prueba más de la «naturaleza canalla y brutal» de Washington. Para Pyongyang, la captura de Maduro representa una violación flagrante de la soberanía de un país que considera aliado, un incidente que se utiliza para justificar y acelerar su propio programa de desarrollo de armas nucleares y misiles avanzados. Este enfoque resalta la interconexión entre la política exterior y la seguridad interna del régimen norcoreano.
En la narrativa oficial de Corea del Norte, el episodio venezolano refuerza la tesis central de que solo el desarrollo de armas nucleares y misiles avanzados puede garantizar la supervivencia del régimen frente a la «agresión» extranjera. Esta perspectiva se ha convertido en un pilar ideológico que justifica la asignación de vastos recursos a la defensa y al programa nuclear, a menudo a expensas del bienestar de la población. La situación de Venezuela, un país que no posee un arsenal nuclear, es presentada como un ejemplo de lo que le podría ocurrir a una nación sin la capacidad de disuadir a potencias como Estados Unidos, solidificando la idea de que la fuerza es la única garantía de independencia y soberanía.
Kim Jong-un ha sido explícito en su visión. «Recientemente, se han logrado avances importantes al poner nuestras fuerzas nucleares en práctica y prepararlas para una guerra real», aseguró el líder, sentenciando que el objetivo final es situar la disuasión nuclear del país «en una base altamente desarrollada». Esta declaración no solo es una advertencia a sus adversarios, sino también un mensaje interno para consolidar el apoyo popular y la lealtad de las élites militares. La defensa de la soberanía nacional a través del poder nuclear se convierte en un argumento irrefutable dentro del sistema norcoreano, legitimando las políticas del partido y del líder supremo.
La postura de Corea del Norte sobre Venezuela no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una política exterior que busca solidarizarse con regímenes antiestadounidenses o críticos con la hegemonía occidental. Al condenar enérgicamente la operación contra Maduro, Pyongyang no solo defiende la soberanía de un «país aliado», sino que también proyecta una imagen de líder en la resistencia contra lo que percibe como imperialismo estadounidense. Este posicionamiento le permite fortalecer lazos con otras naciones que comparten una visión similar, formando un frente común, aunque ideológicamente heterogéneo, contra la influencia de Washington en el ámbito global. La retórica de la «violación de la soberanía» resuena en diversas capitales del mundo, ofreciendo a Pyongyang un punto de conexión con otros actores internacionales.
- Principio de Soberanía: La captura de Maduro es considerada una «invasión de la soberanía» venezolana.
- Justificación del Armamento: El incidente refuerza la necesidad de armas nucleares para la autodefensa.
- Mensaje Interno: Consolidar el apoyo al programa nuclear como garantía de supervivencia.
- Solidaridad Aliada: Posicionamiento con naciones críticas de la política exterior estadounidense.
Innovación Armamentística: El Desarrollo de Capacidades Nucleares Norcoreanas
El compromiso de Corea del Norte con el desarrollo de su capacidad nuclear y de misiles se ha manifestado en una serie de avances tecnológicos significativos en los últimos años. En octubre del año pasado, el régimen de Kim Jong-un exhibió por primera vez un nuevo misil de combustible sólido durante un gran desfile militar en Pyongyang. Este evento, que conmemoraba el 80º aniversario del gobernante Partido de los Trabajadores de Corea, fue el escenario para la presentación del misil balístico intercontinental (ICBM) Hwasong-20. La agencia estatal KCNA destacó que el Hwasong-20 es «el sistema de armas nucleares estratégicas más poderoso del país», una declaración que resalta la ambición norcoreana de poseer un arsenal capaz de alcanzar objetivos a larga distancia con ojivas nucleares.
El desarrollo de misiles de combustible sólido representa un salto cualitativo para el programa de misiles de Corea del Norte. A diferencia de los misiles de combustible líquido, que requieren un largo proceso de carga de combustible antes del lanzamiento y, por lo tanto, son más fáciles de detectar y neutralizar, los misiles de combustible sólido pueden ser lanzados con mayor rapidez y desde plataformas móviles, aumentando significativamente su capacidad de supervivencia y su letalidad. Esta característica los hace considerablemente más difíciles de detectar y de interceptar, reduciendo el tiempo de reacción de los adversarios y otorgando a Pyongyang una mayor flexibilidad operativa en un escenario de conflicto. La inversión en esta tecnología es un claro indicio de la maduración del programa de misiles norcoreano.
Semanas después de la exhibición del Hwasong-20, Corea del Norte realizó pruebas de su sistema de misiles hipersónicos, como se ha mencionado anteriormente. Estas armas, capaces de viajar a más de cinco veces la velocidad del sonido y de maniobrar durante el vuelo, son un pilar fundamental en la estrategia de disuasión de Corea del Norte. Su velocidad extrema y su capacidad de cambio de trayectoria las hacen prácticamente inmunes a los actuales sistemas de defensa antimisiles, lo que representa un desafío significativo para la seguridad regional y global. La combinación de misiles de combustible sólido y capacidades hipersónicas otorga a Pyongyang una ventaja estratégica, ya que pueden lanzar ataques sorpresa y difíciles de contrarrestar, aumentando la credibilidad de su amenaza nuclear.
Kim Jong-un ha afirmado que su objetivo es situar la disuasión nuclear del país «en una base altamente desarrollada», lo que implica no solo la cantidad sino también la calidad y la diversidad de su arsenal. Este enfoque en la innovación armamentística es una respuesta directa a la presión internacional y a las sanciones impuestas sobre Corea del Norte. Al demostrar continuamente nuevas capacidades, Pyongyang busca enviar un mensaje de que no se dejará intimidar y que continuará fortaleciendo su defensa. La inversión en estas tecnologías avanzadas también tiene un componente de prestigio nacional, proyectando una imagen de fortaleza y capacidad tecnológica a nivel interno y externo. La carrera armamentística en la península coreana se intensifica, impulsada por estos avances norcoreanos. Puede encontrar más información sobre las características de los misiles hipersónicos en Wikipedia.
- Misil Hwasong-20: Presentado como el ICBM de combustible sólido más potente del país.
- Ventaja del Combustible Sólido: Mayor rapidez de lanzamiento y dificultad de detección.
- Capacidades Hipersónicas: Misiles que viajan a más de Mach 5 y pueden maniobrar, evadiendo defensas.
- Estrategia de Disuasión: Diversificar y modernizar el arsenal para garantizar la supervivencia del régimen.
Alianzas Estratégicas: El Fortalecimiento de los Lazos entre Pyongyang y Moscú
El fortalecimiento de los lazos entre Corea del Norte y Rusia ha emergido como un factor significativo en el panorama geopolítico actual, especialmente a la luz de la guerra en Ucrania. Durante el desfile de Pyongyang en el que se exhibió el Hwasong-20, el presidente del Consejo de Seguridad Nacional de Rusia, Dmitri Medvédev, estuvo presente en la tribuna acompañando al dictador norcoreano. Su presencia no fue meramente protocolaria; Medvédev presenció también el paso de una formación de tropas norcoreanas que, según informes, han luchado al lado de los soldados rusos contra el ejército ucraniano en la región de Kursk. Esta demostración pública de cooperación militar y el intercambio de personal sugieren un nivel de colaboración mucho más profundo de lo que se había reconocido previamente.
La relación entre Pyongyang y Moscú se ha visto revitalizada por intereses mutuos en el contexto de la confrontación con Occidente. Rusia, bajo sanciones internacionales por su invasión de Ucrania, busca fuentes alternativas de armamento y apoyo logístico, mientras que Corea del Norte, aislada y sancionada por su programa nuclear, encuentra en Rusia un socio estratégico y una vía para obtener recursos y tecnología. Esta sinergia ha llevado a un aumento en el comercio de armas, con Corea del Norte suministrando municiones de artillería y misiles a Rusia, a cambio de ayuda económica, tecnológica y posiblemente militar. La cooperación se extiende a diversos niveles, incluyendo el intercambio de inteligencia y la coordinación en foros internacionales, generando preocupación entre las potencias occidentales.
Hace unos días, Kim Jong-un envió al líder ruso Vladimir Putin una felicitación de Año Nuevo en la que manifestaba que los lazos de su país con Rusia se habían fortalecido a través de «compartir sangre, vida y muerte en la misma trinchera» en la guerra de Ucrania. Esta retórica, cargada de simbolismo, sugiere una alianza ideológica y práctica que va más allá de un mero intercambio comercial. La referencia a «compartir trinchera» no solo valida la participación de tropas norcoreanas en el conflicto, sino que también establece una narrativa de camaradería y destino compartido frente a un enemigo común, principalmente Estados Unidos y sus aliados. Esta declaración de Kim es un claro indicio de la profundidad de la relación y de la intención de ambos líderes de seguir cultivándola.
El acercamiento entre Corea del Norte y Rusia tiene implicaciones significativas para la estabilidad regional y global. Permite a Corea del Norte eludir parte de las sanciones internacionales y avanzar en sus capacidades militares, mientras que Rusia obtiene un apoyo crucial para sus operaciones en Ucrania. Esta alianza desafía el orden internacional liderado por Estados Unidos y sus aliados, complicando los esfuerzos por contener la proliferación nuclear y las agresiones militares. La convergencia de intereses entre dos estados con historiales de confrontación con Occidente crea un nuevo eje de poder que podría reconfigurar el equilibrio de fuerzas en el noreste de Asia y en Europa. Para más detalles sobre la guerra en Ucrania, puede consultar Wikipedia.
- Intercambio Militar: Presencia de Medvédev en desfile y participación de tropas norcoreanas en Kursk.
- Beneficios Mutuos: Armamento norcoreano para Rusia; apoyo económico y tecnológico para Corea del Norte.
- Alianza Ideológica: Retórica de «compartir trinchera» en Ucrania, consolidando un frente antioccidental.
- Impacto Global: Desafío al orden internacional y complicación de los esfuerzos de contención.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué Corea del Norte realizó pruebas de misiles hipersónicos?
Corea del Norte justificó las pruebas por la «reciente crisis geopolítica» y el objetivo de «preparar a las fuerzas nucleares para una guerra real». También buscan demostrar sus capacidades de disuasión frente a la presión estadounidense, especialmente tras la condena a la operación de EE. UU. en Venezuela.
¿Cuál es la postura de Pyongyang sobre la operación de Estados Unidos en Venezuela?
Pyongyang considera la captura del líder venezolano Nicolás Maduro una «violación flagrante de la soberanía» de un país aliado y una «grave invasión». Utiliza este incidente para reforzar la narrativa de que solo el desarrollo de armas nucleares puede garantizar la supervivencia del régimen frente a agresiones externas.
¿Qué avances tecnológicos ha logrado Corea del Norte en su programa de misiles?
Recientemente, Corea del Norte exhibió el misil balístico intercontinental Hwasong-20 de combustible sólido, considerado el más potente del país. También ha probado sistemas de misiles hipersónicos, capaces de viajar a más de Mach 5 y maniobrar en vuelo, lo que dificulta su detección e interceptación.
¿Cuál es la relación actual entre Corea del Norte y Rusia?
Los lazos entre Corea del Norte y Rusia se han fortalecido significativamente, especialmente a raíz de la guerra en Ucrania. Han compartido recursos y apoyo, con Pyongyang suministrando armamento a Moscú y recibiendo asistencia. Kim Jong-un ha hablado de «compartir sangre, vida y muerte en la misma trinchera» con Rusia.
¿Por qué el momento de las pruebas de misiles es considerado significativo?
El momento es significativo porque las pruebas ocurrieron pocas horas antes de que el presidente surcoreano iniciara un viaje oficial a Pekín, buscando apoyo chino para reactivar la comunicación con Corea del Norte. Pyongyang parece buscar maximizar el impacto de su demostración de fuerza en un contexto diplomático sensible.
Conclusión
La reciente ronda de pruebas de misiles hipersónicos supervisadas por Kim Jong-un, en un contexto de enérgica condena a la operación de Estados Unidos en Venezuela, subraya la determinación inquebrantable de Corea del Norte de fortalecer su capacidad militar como pilar fundamental de su seguridad nacional. La narrativa del régimen, que vincula la vulnerabilidad de países como Venezuela a la falta de disuasión nuclear, refuerza internamente la necesidad de su programa armamentístico y proyecta externamente una imagen de firmeza ante la presión internacional. Los avances tecnológicos en misiles de combustible sólido y capacidades hipersónicas demuestran una sofisticación creciente en su arsenal, lo que representa un desafío considerable para la estabilidad regional.
Paralelamente, el fortalecimiento de los lazos entre Pyongyang y Moscú, evidenciado por la cooperación militar en el conflicto de Ucrania y la retórica de «trincheras compartidas», reconfigura las dinámicas geopolíticas. Esta alianza estratégica permite a Corea del Norte mitigar el impacto de las sanciones y avanzar en sus capacidades, mientras que Rusia obtiene un apoyo crucial. En conjunto, estos desarrollos indican una escalada en las tensiones en la península coreana y un desafío al orden internacional existente, lo que exige una vigilancia constante y una diplomacia cuidadosa para evitar una mayor desestabilización en un mundo ya complejo y fragmentado.
Palabras clave: Kim Jong-un, misiles hipersónicos, Corea del Norte, Nicolás Maduro, relación Rusia Corea del Norte