Junts Barcelona: Puigdemont sondea candidatos tras rechazos 2024

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Carles Puigdemont ha reactivado con urgencia la búsqueda de un «mirlo blanco» para liderar la candidatura de Junts a la Alcaldía de Barcelona, tras constatar que la formación de Sílvia Orriols, Aliança Catalana, ya les supera en intención de voto en la capital catalana, según el último barómetro municipal. La estrategia del líder de Junts pasa por fichar a una figura reconocida de la sociedad civil nacionalista, capaz de revitalizar el proyecto en la Ciudad Condal y evitar unas primarias que considera perjudiciales. En este contexto, Puigdemont ha sondeado a dos perfiles de alto nivel: el prestigioso economista Xavier Sala i Martin y el ex consejero delegado del Banco Sabadell y ex presidente del Círculo de Economía, Jaume Guardiola, quienes aún no han respondido a la oferta, mientras que figuras como Artur Mas y Tatxo Benet ya rechazaron previamente esta propuesta.

La Urgente Búsqueda del ‘Mirlo Blanco’ en Barcelona

La situación política en Barcelona ha encendido las alarmas en Junts per Catalunya, obligando a Carles Puigdemont a intensificar la búsqueda de un candidato de peso para la alcaldía. La urgencia se ha disparado tras la publicación del último barómetro municipal, que reveló un dato preocupante: la formación independentista y de extrema derecha Aliança Catalana, liderada por Sílvia Orriols, ha logrado superar a Junts en intención de voto en la capital catalana. Este «sorpasso» ha puesto de manifiesto la necesidad imperiosa de encontrar una figura que no solo sea reconocida, sino que también genere ilusión y cohesión dentro del espacio independentista, evitando la fuga de votos hacia opciones más radicales.

La visión de Puigdemont siempre ha sido clara: atraer a un «mirlo blanco», una personalidad destacada de la sociedad civil catalana con simpatías nacionalistas, que no necesariamente tenga una militancia activa en Junts. Esta estrategia busca trascender las siglas del partido y presentarse como una opción de amplio espectro para el electorado barcelonés. Sin embargo, este camino no ha estado exento de dificultades. Las primeras tentativas, como las realizadas al ex presidente de la Generalitat Artur Mas y al fundador de Mediapro, Tatxo Benet, resultaron infructuosas. Ambos declinaron la oferta, dejando a Junts en una posición complicada y retrasando la definición de su liderazgo en la ciudad.

Ante estos rechazos iniciales, Puigdemont se había inclinado por Josep Rius, vicepresidente y portavoz de Junts, y una figura de su máxima confianza, habiendo sido su jefe de gabinete durante su presidencia y acompañándole en su exilio. No obstante, la designación de Rius encontró un obstáculo inesperado en Jordi Martí, el delfín de Xavier Trias en el Ayuntamiento de Barcelona y actual presidente del grupo municipal. Martí, quien asumió el liderazgo tras la retirada de Trias de la política activa después de las elecciones de 2023, donde Junts ganó pero no logró la alcaldía, no aceptó la imposición de Rius, forzando a Puigdemont a reconsiderar sus opciones y a reabrir el proceso de búsqueda.

La resistencia de Jordi Martí no es menor, ya que representa una facción importante dentro del partido en Barcelona y su apoyo es crucial para la estabilidad interna. La negativa a aceptar a Rius como candidato puso de manifiesto la tensión existente entre la dirección del partido y las bases locales, especialmente tras la decepción de no haber podido gobernar Barcelona a pesar de haber ganado los comicios. La lección aprendida de 2023, donde Jaume Collboni se convirtió en alcalde gracias a un pacto con el PP y los comunes, ha reforzado la idea de que un candidato de consenso y con un fuerte respaldo social es indispensable para aspirar a la alcaldía.

  • La irrupción de Aliança Catalana ha acelerado la búsqueda de un candidato fuerte.
  • Puigdemont busca una figura de la sociedad civil, no necesariamente un militante de Junts.
  • Artur Mas y Tatxo Benet fueron los primeros en rechazar la propuesta.
  • La designación de Josep Rius fue vetada por Jordi Martí, el delfín de Xavier Trias.
💡 Dato: Artur Mas y el fundador de Mediapro, Tatxo Benet, ya rechazaron ser el candidato de Junts a la Alcaldía de la capital catalana.

Nuevos Candidatos en el Radar: Sala i Martin y Guardiola

Con la necesidad de un candidato relevante más apremiante que nunca, Carles Puigdemont ha dirigido su mirada hacia dos figuras de indudable prestigio en sus respectivos campos: el economista Xavier Sala i Martin y Jaume Guardiola, ex consejero delegado del Banco Sabadell y ex presidente del influyente Círculo de Economía. Estos perfiles encajan con la visión de Puigdemont de un líder independiente, con una trayectoria profesional sólida y una reconocida presencia pública, capaz de conectar con diferentes sensibilidades dentro del espectro nacionalista y más allá.

Xavier Sala i Martin es un economista de renombre internacional, profesor en la Universidad de Columbia, cuya simpatía por las tesis independentistas es bien conocida y ha sido expresada públicamente en numerosas ocasiones. Su figura representa un activo intelectual importante para el independentismo, y su capacidad de comunicación y análisis económico podría ser un valor añadido significativo en una campaña municipal. Su perfil académico y su conexión con el mundo empresarial y financiero, aunque desde una perspectiva crítica en ocasiones, lo convierten en un candidato atractivo para Junts, que busca un equilibrio entre el pragmatismo de gestión y la defensa de los postulados soberanistas.

Por su parte, Jaume Guardiola aporta una vasta experiencia en el sector bancario y un profundo conocimiento del tejido empresarial catalán. Su presidencia del Círculo de Economía hasta el año pasado le otorgó una plataforma de influencia considerable, desde donde abogó por soluciones políticas para el conflicto catalán. Durante su mandato, el Círculo de Economía avaló la amnistía a los líderes del «procés», y el propio Guardiola reclamó personalmente que la ley se aplicara a Puigdemont para permitir su regreso a España sin ser detenido ni juzgado. Esta postura, aunque condicionada a la renuncia del independentismo a impulsar una nueva ruptura unilateral, lo posiciona como un interlocutor válido y respetado en amplios círculos.

Sin embargo, la posible candidatura de Guardiola no está exenta de complejidades. La condición que él mismo supeditó a su apoyo a la amnistía –que los secesionistas amnistiados renunciaran a impulsar un nuevo proceso de ruptura unilateral en Cataluña– choca directamente con la postura oficial de Carles Puigdemont y Junts, que no aceptan dicha renuncia. Este punto de fricción podría ser un obstáculo insalvable en las negociaciones. Hasta el momento, ninguna de las dos figuras ha respondido públicamente a la oferta de Puigdemont, dejando la situación en un compás de espera y aumentando la incertidumbre sobre el futuro de la candidatura de Junts en Barcelona.

La incorporación de Sala i Martin o Guardiola no solo busca fortalecer la candidatura, sino también enviar un mensaje de seriedad y solvencia al electorado. Ambos perfiles, aunque con matices ideológicos y trayectorias distintas, comparten la característica de ser figuras con credibilidad y capacidad de influencia. Su presencia en la política municipal de Barcelona podría alterar significativamente el tablero electoral, atrayendo a votantes moderados y desencantados con las opciones tradicionales, y proyectando una imagen de renovación y liderazgo técnico que Junts necesita urgentemente para competir eficazmente.

  • Xavier Sala i Martin es un economista con claras simpatías independentistas.
  • Jaume Guardiola fue presidente del Banco Sabadell y del Círculo de Economía.
  • Guardiola apoyó la amnistía, pero con la condición de renunciar a la unilateralidad.
  • La postura de Guardiola sobre la unilateralidad contrasta con la de Puigdemont.
  • Ambos candidatos aún no han dado una respuesta definitiva a Junts.
💡 Dato: El Círculo de Economía, bajo la presidencia de Jaume Guardiola, avaló la amnistía a los líderes del procés, aunque supeditado a la renuncia de nuevas rupturas unilaterales.

La Estrategia de Puigdemont: Evitar Primarias y el Pacto de Waterloo

La búsqueda de un candidato de consenso para la alcaldía de Barcelona por parte de Carles Puigdemont no es solo una cuestión de encontrar el mejor perfil, sino también una estrategia calculada para evitar un proceso de primarias internas. Puigdemont considera que unas elecciones primarias en este momento generarían un «ruido» interno considerable que desgastaría aún más la ya maltrecha imagen de Junts. Un proceso de este tipo, con debates y posibles fricciones entre aspirantes, podría profundizar las divisiones dentro del partido y, lo que es más preocupante para la dirección, favorecer el crecimiento y el «sorpasso» definitivo de Aliança Catalana, capitalizando el descontento y la fragmentación del voto independentista.

Esta preocupación llevó a Carles Puigdemont a tomar una iniciativa crucial a principios de diciembre. Según fuentes cercanas a Junts, el líder en el exilio se reunió en Waterloo con Jordi Martí, el presidente del grupo municipal en el Consistorio barcelonés y la figura que había vetado la candidatura de Josep Rius. El objetivo de este encuentro era alcanzar una «entente cordiale» que permitiera desbloquear la situación y trazar una hoja de ruta común. Testigo de este pacto fue Joan Rodríguez, presidente de la federación de Barcelona de Junts, quien también estuvo presente en la significativa reunión que sentó las bases de la nueva estrategia.

El acuerdo alcanzado en Waterloo es de vital importancia para el futuro de Junts en Barcelona. Jordi Martí se comprometió a no forzar la celebración de unas primarias internas, siempre y cuando Puigdemont consiga presentar una persona de «relevancia y notoria» como candidato a la alcaldía. Esta condición subraya la exigencia de Martí y de una parte del partido de que el aspirante sea una figura con peso propio y capacidad de arrastre, no un perfil puramente orgánico. Sin embargo, el pacto también establece una línea roja clara: si Puigdemont no logra su cometido y, por falta de alternativas, acaba designando a Josep Rius, entonces Martí sí forzará las primarias, abriendo un escenario de confrontación interna que Puigdemont quiere evitar a toda costa.

Este pacto evidencia la delicada situación interna de Junts y la necesidad de equilibrios entre la dirección del partido y sus estructuras locales. La capacidad de Puigdemont para encontrar un «mirlo blanco» que satisfaga las expectativas de Jordi Martí y del sector más cercano a Xavier Trias es ahora más crucial que nunca. El éxito de esta búsqueda no solo determinará la cohesión interna de Junts, sino que también influirá directamente en sus posibilidades de competir por la alcaldía de Barcelona y de frenar el ascenso de Aliança Catalana. La presión sobre Puigdemont es máxima, ya que un fracaso en esta misión podría derivar en una crisis interna significativa y un debilitamiento aún mayor del partido en la capital catalana.

La celeridad con la que se retomó la búsqueda de candidatos tras este acuerdo, con los contactos con Sala i Martin y Guardiola antes de Navidad, demuestra la urgencia de la situación. Puigdemont sabe que el tiempo corre en su contra y que la indefinición del candidato solo beneficia a sus rivales, tanto dentro como fuera del espectro independentista. La estrategia de evitar primarias es un intento de presentar un frente unido y fuerte, pero su éxito depende enteramente de la capacidad de Puigdemont para materializar el «mirlo blanco» prometido a Jordi Martí.

  • Puigdemont busca evitar primarias para no desgastar la imagen del partido.
  • Se reunió con Jordi Martí en Waterloo para alcanzar un pacto.
  • El acuerdo establece que Martí no forzará primarias si se encuentra un candidato relevante.
  • Si Josep Rius es designado por falta de alternativas, Martí sí convocará primarias.
  • Joan Rodríguez, presidente de Junts Barcelona, fue testigo del pacto.
💡 Dato: El pacto en Waterloo entre Carles Puigdemont y Jordi Martí busca evitar unas primarias internas que podrían debilitar a Junts y favorecer a Aliança Catalana.

El Panorama Electoral en Barcelona y la Amenaza de Aliança Catalana

El escenario electoral en Barcelona se presenta más fragmentado y complejo que nunca para el espacio independentista. La irrupción y el ascenso de Aliança Catalana, liderada por Sílvia Orriols, han añadido una capa de incertidumbre y preocupación a partidos como Junts y Esquerra Republicana. El último barómetro municipal, que sitúa a la formación de Orriols por encima de Junts en intención de voto en la capital catalana, no es un dato aislado, sino el reflejo de una tendencia de desafección y búsqueda de opciones más «puras» o contundentes dentro del electorado independentista, especialmente entre aquellos desencantados con la gestión y las estrategias de los partidos tradicionales.

Aliança Catalana, con un discurso de línea dura en inmigración y una defensa intransigente de la independencia unilateral, está logrando capitalizar el hartazgo de una parte del electorado. Su crecimiento en Barcelona es particularmente significativo, ya que la Ciudad Condal ha sido históricamente un bastión clave para el independentismo y el escenario principal de sus reivindicaciones. La posibilidad de que una fuerza como la de Orriols consolide su posición en la capital catalana no solo redistribuiría los votos independentistas, sino que también podría alterar el equilibrio de fuerzas en el Consistorio, dificultando la formación de mayorías y polarizando aún más el debate político.

La búsqueda de un candidato reputado no es exclusiva de Junts. Aliança Catalana también está explorando el mercado electoral en un intento de «ensanchar la base» y atraer a votantes más allá de su nicho ideológico más duro. En este sentido, según reveló la prensa, la formación de Orriols ofreció al ex consejero de Economía de la Generalitat, Jaume Giró, la posibilidad de ser su aspirante a la Alcaldía de Barcelona. Este movimiento estratégico por parte de Aliança Catalana demuestra su ambición de presentarse como una opción más allá de los clichés y de intentar captar a votantes desencantados de otras formaciones independentistas, incluyendo a muchos ex votantes de Junts y de Esquerra.

El desafío para Junts no es solo encontrar un candidato que frene la sangría de votos hacia Aliança Catalana, sino también diferenciarse de otras opciones dentro del propio espacio independentista y del resto de partidos. La fragmentación del voto, sumada a la complejidad de formar gobiernos municipales en Barcelona (como se demostró en 2023, cuando el socialista Jaume Collboni fue elegido alcalde gracias a los votos del PP y los Comunes, a pesar de que Trias fue el más votado), obliga a Junts a presentar una oferta electoral robusta y convincente. Un candidato con un perfil independiente y de prestigio, como los que Puigdemont está sondeando, podría ser la clave para recuperar la iniciativa y proyectar una imagen de estabilidad y solvencia.

El futuro político de Barcelona, y con él, el pulso del independentismo en la capital, dependerá en gran medida de las decisiones que se tomen en las próximas semanas. La capacidad de Junts para presentar un candidato que genere consenso y movilice a su electorado será crucial para evitar un mayor debilitamiento frente a Aliança Catalana y para mantener sus aspiraciones de volver a liderar el Ayuntamiento. La competencia no solo se juega en las urnas, sino también en la habilidad de cada formación para atraer y consolidar a sus líderes y propuestas frente a un electorado cada vez más exigente y volátil.

  • Aliança Catalana ha superado a Junts en intención de voto en Barcelona.
  • La formación de Orriols busca «ensanchar la base» con fichajes como Jaume Giró.
  • La fragmentación del voto independentista beneficia a opciones como Aliança Catalana.
  • El recuerdo de la elección de Collboni en 2023 marca la estrategia de Junts.
  • La búsqueda de un candidato fuerte es vital para Junts en un escenario competitivo.
💡 Dato: El socialista Jaume Collboni fue elegido alcalde de Barcelona en 2023 gracias a los votos del Partido Popular y los Comunes, a pesar de que Xavier Trias (Junts) fue el candidato más votado.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué Carles Puigdemont busca un «mirlo blanco» para Barcelona?

Puigdemont busca un candidato de perfil independiente y reconocido para la Alcaldía de Barcelona. El objetivo es revitalizar a Junts, frenar el ascenso de Aliança Catalana, que ya les supera en intención de voto, y evitar unas primarias internas que podrían desgastar aún más al partido.

¿Quiénes son los nuevos candidatos que Puigdemont está sondeando?

Los dos perfiles que Puigdemont ha contactado antes de Navidad son el economista Xavier Sala i Martin y Jaume Guardiola, ex consejero delegado del Banco Sabadell y ex presidente del Círculo de Economía. Ambos son figuras con reconocido prestigio en sus respectivos campos.

¿Qué figuras importantes ya rechazaron ser candidatos de Junts en Barcelona?

Previamente, el ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el fundador del grupo audiovisual Mediapro, Tatxo Benet, rechazaron la oferta de Carles Puigdemont para ser el candidato de Junts a la Alcaldía de la capital catalana, lo que generó un revés inicial en la estrategia.

¿Qué papel juega Jordi Martí en la búsqueda del candidato de Junts?

Jordi Martí, presidente del grupo municipal de Junts en Barcelona y delfín de Xavier Trias, vetó la designación de Josep Rius como candidato. Llegó a un pacto con Puigdemont en Waterloo: no forzará primarias si se encuentra un candidato relevante, pero sí lo hará si se impone a Rius.

¿Cómo afecta el ascenso de Aliança Catalana a la estrategia de Junts?

El ascenso de Aliança Catalana, que ya supera a Junts en intención de voto en Barcelona, ha provocado que Puigdemont acelere la búsqueda de un candidato fuerte y de consenso. Se busca evitar la fragmentación del voto independentista y el desgaste interno que podría beneficiar a la formación de Sílvia Orriols.

¿Cuáles son las condiciones de Jaume Guardiola para un posible apoyo a la amnistía?

Jaume Guardiola, como presidente del Círculo de Economía, avaló la amnistía a los líderes del procés, incluyendo a Puigdemont. Sin embargo, supeditó este apoyo a que los secesionistas amnistiados renunciaran a impulsar un nuevo proceso de ruptura unilateral en Cataluña, una condición que Puigdemont no acepta.

Conclusión

La búsqueda de un «mirlo blanco» para la Alcaldía de Barcelona se ha convertido en una prioridad absoluta para Carles Puigdemont y Junts per Catalunya. La creciente amenaza de Aliança Catalana, que ya ha superado a Junts en intención de voto en la capital catalana, ha acelerado la necesidad de encontrar un candidato con un perfil de prestigio y un fuerte tirón electoral. Los sondeos a figuras como Xavier Sala i Martin y Jaume Guardiola demuestran la ambición de Puigdemont por trascender las siglas del partido y presentar una opción de amplio consenso, capaz de aglutinar el voto independentista y frenar la fragmentación.

El pacto alcanzado en Waterloo con Jordi Martí subraya la delicadeza de la situación interna y la determinación de Puigdemont por evitar unas primarias que considera perjudiciales. La capacidad de Junts para encontrar un candidato que satisfaga las expectativas internas y externas será crucial no solo para su éxito en las próximas elecciones municipales, sino también para la propia cohesión y el futuro del partido en un escenario político catalán cada vez más complejo y polarizado. La decisión final sobre el líder de Junts en Barcelona marcará un antes y un después en la estrategia de la formación en la capital catalana y en el conjunto del movimiento independentista.

Palabras clave: Puigdemont, Junts, Barcelona, Alcaldía, Sala i Martin, Jaume Guardiola, Aliança Catalana, Sílvia Orriols, Jordi Martí, elecciones municipales

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