Juegos Olímpicos Invierno 2026: ¿Últimos con hielo y nieve

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El futuro de los Juegos Olímpicos de Invierno pende de un hilo, mientras el Comité Olímpico Internacional (COI) busca desesperadamente fórmulas para revitalizar una cita que genera apenas un tercio de los ingresos televisivos de su hermana mayor. A las puertas de Milán-Cortina d’Ampezzo 2026, puristas y reformistas se enfrentan en un debate crucial sobre la esencia misma de estos juegos. La propuesta audaz de abolir la regla que limita las disciplinas a «nieve o hielo» ha encendido las alarmas, con dirigentes como Sebastian Coe y David Lappartient abogando por la inclusión de deportes como el cross-country, el ciclismo de montaña e incluso el balonmano o el judo, buscando atraer nuevas audiencias y geografías. Sin embargo, la resistencia de figuras como Ivo Ferriani, presidente de la Asociación de Deportes de Invierno, es férrea, advirtiendo sobre la dilución de la marca y el legado histórico. Esta encrucijada determinará si Milán-Cortina 2026 marcará el fin de una era o el inicio de una transformación radical.

La Crisis de Ingresos y la Necesidad de Transformación

El Comité Olímpico Internacional (COI) se encuentra en una encrucijada financiera que amenaza la viabilidad a largo plazo de los Juegos Olímpicos, especialmente los de invierno. La euforia de crecimiento en los ingresos televisivos, que experimentó un auge del 300% entre Barcelona 1992 y Londres 2012, ha dado paso a un preocupante estancamiento. Las últimas tres ediciones —Río 2016, Tokio 2020 y París 2024— han mostrado cifras de ingresos por derechos de retransmisión televisiva que, aunque elevadas (entre 2.868 y 3.251 millones de dólares), apenas representan un incremento del 13%, muy por debajo de las expectativas y de la inflación.

Este estancamiento es particularmente crítico para los Juegos de Invierno, que históricamente han generado considerablemente menos ingresos que sus homólogos veraniegos. Para la mayoría de los aficionados fuera de países con una fuerte tradición en deportes de nieve y hielo, como Noruega, Canadá o Suiza, la cita invernal es vista como un simple «tentempié» entre ediciones estivales. Esta percepción se traduce directamente en las arcas del COI, donde los Juegos de Invierno apenas aportan un tercio de las ganancias televisivas de los Juegos de Verano, una disparidad que el Comité no puede permitirse mantener.

La búsqueda de nuevas fórmulas para revitalizar el evento es, por tanto, una prioridad absoluta. El COI ya ha demostrado su disposición a innovar en los Juegos de Verano, incorporando disciplinas como el skate, el surf, la escalada o el break dance para atraer a audiencias más jóvenes y globalizadas. Esta estrategia de diversificación, exitosa en la cita estival, ahora se plantea como un modelo a seguir, o incluso a superar, para los Juegos de Invierno, donde la necesidad de un cambio radical parece aún más apremiante ante la disminución del interés global y la dependencia de un nicho de mercado.

La presión para adaptarse es inmensa. Las cadenas televisivas, que son las principales financiadoras de la «fiesta olímpica», no están dispuestas a pagar más por un producto que no crece en audiencia. Esto obliga al COI a replantearse no solo la oferta deportiva, sino la propia identidad y el atractivo de los Juegos de Invierno, abriendo un debate profundo sobre qué significa ser un «deporte olímpico invernal» en el siglo XXI y cómo asegurar la relevancia y la sostenibilidad financiera del evento.

  • Los ingresos televisivos olímpicos se han estancado tras un crecimiento del 300% entre 1992 y 2012.
  • Los Juegos de Invierno generan solo un tercio de los ingresos televisivos que los Juegos de Verano.
  • El COI ha introducido nuevos deportes en los Juegos de Verano (skate, surf, break dance) para atraer nuevas audiencias.
  • La sostenibilidad financiera de los Juegos de Invierno está en riesgo si no se encuentran nuevas fuentes de ingresos y audiencia.
💡 Dato: El Comité Olímpico Internacional busca fórmulas para revitalizar la cita invernal, mientras puristas y reformistas chocan por el futuro del hielo y la nieve. Leer

Propuestas Radicales: Más Allá del Hielo y la Nieve

Ante la necesidad imperiosa de renovar los Juegos de Invierno, varios dirigentes del COI han puesto sobre la mesa propuestas que, de implementarse, revolucionarían por completo el formato y la esencia de la competición. La idea central es eliminar la restrictiva regla que estipula que todos los deportes de los Juegos Olímpicos de Invierno deben ser «practicados sobre nieve o sobre hielo». Esta medida abriría la puerta a un abanico de nuevas disciplinas que podrían inyectar la savia nueva que el evento tanto necesita.

Entre los promotores de esta visión reformista se encuentran figuras influyentes como Sebastian Coe, presidente de la Federación Internacional de Atletismo, y David Lappartient, presidente de la Federación Internacional de Ciclismo. Ambos han unido fuerzas para defender la inclusión de sus respectivas disciplinas en un formato invernal. Coe, en particular, aboga por el regreso del cross-country (campo a través), una modalidad que ya fue olímpica hace un siglo. Para él, el cross es inherentemente un deporte de invierno por su historia y tradición, y su reintroducción no solo enriquecería el programa, sino que también ofrecería una «seria oportunidad» a países africanos de participar en los Juegos de Invierno, un paso significativo hacia una mayor globalización e inclusión.

La visión de Coe va más allá. Si se abre la puerta a deportes no directamente ligados al hielo o la nieve, «el cielo es el límite», como él mismo sugiere. La elección de los Alpes Franceses para la edición de 2030, por ejemplo, presenta una oportunidad inmejorable para incorporar carreras de montaña de gran prestigio. La mítica Ultra-Trail del Mont Blanc (UTMB), un evento de resistencia que atrae a miles de atletas y espectadores, podría ser una referencia para integrar disciplinas de trail running y ultra-trail, aprovechando el paisaje y la infraestructura existente sin depender exclusivamente de las condiciones invernales tradicionales.

Además, la posibilidad de incluir deportes bajo techo, que tradicionalmente se asocian con los Juegos de Verano, ha sido planteada. Lappartient, por ejemplo, ha cuestionado: «¿Y por qué no pasar al invierno el balonmano, que siempre disputa sus grandes campeonatos en enero, o el judo, que también se disputa indoor y tiene en el Grand Slam de París, en febrero, una de sus grandes citas?». Esta perspectiva busca aprovechar los calendarios deportivos existentes y la popularidad de estas disciplinas para generar interés y audiencia en la ventana invernal, rompiendo con paradigmas establecidos y desafiando las convenciones que han definido los Juegos de Invierno hasta ahora.

  • Sebastian Coe y David Lappartient proponen eliminar la regla de «nieve o hielo».
  • Se busca la inclusión de cross-country (atletismo y ciclismo) para globalizar los Juegos.
  • La edición de 2030 en los Alpes Franceses podría integrar carreras de montaña como la UTMB.
  • Se ha sugerido trasladar deportes indoor populares como el balonmano o el judo a la cita invernal.
  • El objetivo es aumentar la participación de países no tradicionales en los Juegos de Invierno.
💡 Dato: El cross-country fue una disciplina olímpica en los Juegos de Verano de 1912, 1920 y 1924, antes de ser retirado del programa olímpico.

La Resistencia de los Puristas: Preservar la Identidad Invernal

Mientras los reformistas abogan por una expansión radical de los Juegos Olímpicos de Invierno, una facción igualmente influyente, los «puristas», se opone vehementemente a cualquier cambio que altere la esencia tradicional del evento. Para ellos, la identidad y el legado de los Juegos de Invierno están intrínsecamente ligados a la práctica de deportes sobre nieve y hielo, y cualquier desviación de esta norma sería una traición a la historia y el espíritu olímpico.

El principal portavoz de esta postura es Ivo Ferriani, presidente de la Asociación de Deportes de Invierno, que engloba disciplinas tan emblemáticas como el esquí, el patinaje, el curling o el hockey sobre hielo. Ferriani ha expresado públicamente su preocupación, advirtiendo que la inclusión de deportes no invernales «diluiría la marca, el legado y la identidad de los Juegos Olímpicos de invierno». Para él, la fortaleza del evento reside precisamente en su carácter único y especializado, que lo distingue de los Juegos de Verano y atrae a una audiencia específica y apasionada por las condiciones invernales.

Los puristas argumentan que la innovación debe surgir desde dentro de las propias disciplinas invernales. Sugieren que, en lugar de importar deportes de verano o indoor, el COI debería centrarse en modernizar y hacer más atractivas las modalidades existentes, o en introducir variantes de deportes de nieve y hielo que ya tienen una base de aficionados. Este enfoque, según Ferriani, permitiría mantener la autenticidad de los Juegos al mismo tiempo que se busca la evolución y la adaptación a los nuevos tiempos, sin comprometer los valores fundamentales que los han definido durante décadas.

El debate entre reformistas y puristas no es meramente una cuestión de preferencias deportivas; es una colisión de visiones sobre el futuro del olimpismo. Los puristas temen que, al abrir la puerta a deportes como el balonmano o el judo en invierno, se desdibuje la línea entre los Juegos de Verano y los de Invierno, perdiendo cada uno su carácter distintivo. Esta pérdida de identidad no solo afectaría a los atletas y federaciones de deportes invernales, sino también a la percepción pública y al valor de la marca olímpica en su conjunto, generando confusión y potencialmente diluyendo el interés en ambas citas.

  • Ivo Ferriani lidera la oposición a la inclusión de deportes no invernales.
  • Los puristas temen que los cambios diluyan la marca, el legado y la identidad de los Juegos de Invierno.
  • Abogan por que la innovación provenga de las disciplinas puramente invernales.
  • Consideran que mezclar deportes de verano con los de invierno desvirtuaría la esencia de ambos.
  • La postura conservadora busca proteger la tradición y el carácter único de los Juegos de Invierno.
💡 Dato: Los primeros Juegos Olímpicos de Invierno se celebraron en Chamonix, Francia, en 1924, con 16 eventos en 9 disciplinas de nieve y hielo.

Modernización y Nuevas Adiciones: El Camino Hacia el Futuro

A pesar de la fuerte resistencia de los puristas, es innegable que los Juegos Olímpicos de Invierno ya han experimentado un proceso de modernización y adaptación a lo largo de los años. El dirigente italiano Ivo Ferriani, si bien es un firme defensor de la tradición, reconoce que «Los Juegos de Invierno ya se han modernizado», y en esto tiene gran parte de razón. Al igual que ocurre con sus homólogos veraniegos, las últimas ediciones invernales han incorporado nuevas modalidades y disciplinas con el objetivo de atraer a nuevos públicos y expandir su alcance global.

Un claro ejemplo de esta evolución es la creciente presencia y popularidad del snowboard. Lo que en su día fue visto como una actividad marginal, ha ganado terreno de forma espectacular, no solo en las estaciones de esquí de todo el mundo, sino también en el programa olímpico. Disciplinas como el snowboard cross, el halfpipe o el slopestyle han aportado un aire fresco y una estética más juvenil a los Juegos, captando la atención de audiencias que quizás no se sentirían atraídas por los deportes de esquí más tradicionales.

La próxima cita en Milán-Cortina d’Ampezzo 2026 será testigo de dos novedades de peso que demuestran esta continua búsqueda de relevancia y atractivo. En primer lugar, se producirá el esperado regreso de los jugadores de la NHL (National Hockey League), la liga profesional de hockey sobre hielo de Estados Unidos y Canadá. Su ausencia desde 2014 había sido una pérdida significativa para el torneo de hockey, considerado uno de los eventos estrella. El retorno de las grandes estrellas de la NHL promete elevar el nivel de la competición y, con ello, el interés mediático y la audiencia global.

En segundo lugar, y como una adición que refleja el crecimiento de los deportes de montaña, se incluirá el esquí de montaña (ski mountaineering). Esta disciplina, que combina el esquí alpino con el montañismo, poniendo a prueba la resistencia y las habilidades técnicas de los atletas en ascensos y descensos exigentes, representa una modernización que se alinea con la esencia invernal, pero que también explora nuevas facetas del deporte en la naturaleza. Estas incorporaciones, junto con la evolución de las disciplinas existentes, demuestran que los Juegos de Invierno no son estáticos y que el debate sobre su futuro ya está en marcha, buscando el equilibrio entre tradición e innovación.

  • El snowboard ha ganado una presencia significativa, atrayendo a audiencias más jóvenes.
  • Milán-Cortina 2026 marcará el regreso de los jugadores de la NHL al torneo de hockey sobre hielo.
  • El esquí de montaña será una nueva disciplina en los Juegos de Invierno de 2026.
  • Se han incluido modalidades para atraer nuevos públicos y crecer en la medida de lo posible.
  • La modernización busca un equilibrio entre mantener la esencia invernal y adaptarse a las nuevas tendencias.
💡 Dato: Los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022 incluyeron siete nuevas disciplinas, destacando el monobob femenino y el big air de esquí estilo libre.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué el COI busca revitalizar los Juegos Olímpicos de Invierno?

El COI busca revitalizar los Juegos de Invierno debido al estancamiento de los ingresos televisivos y al menor interés global en comparación con los Juegos de Verano. Los ingresos de la cita invernal son solo un tercio de los de la estival, lo que pone en riesgo su sostenibilidad financiera y relevancia a largo plazo.

¿Qué dirigentes proponen cambios radicales para los Juegos de Invierno?

Sebastian Coe, presidente de World Athletics, y David Lappartient, presidente de la Unión Ciclista Internacional, son los principales promotores de la idea de eliminar la regla que limita los deportes a «nieve o hielo», buscando incluir disciplinas como el cross-country, ciclismo y hasta deportes indoor.

¿Qué deportes no tradicionales se han propuesto para los Juegos de Invierno?

Se han propuesto deportes como las carreras de cross-country (a pie y en bicicleta), carreras de montaña (con la UTMB como referencia) e incluso deportes indoor populares como el balonmano y el judo, para atraer nuevas audiencias y geografías.

¿Quién se opone a la inclusión de deportes no invernales y por qué?

Ivo Ferriani, presidente de la Asociación de Deportes de Invierno, se opone firmemente. Argumenta que la inclusión de deportes no tradicionales «diluiría la marca, el legado y la identidad» de los Juegos de Invierno, abogando por que la innovación provenga únicamente de las disciplinas puramente invernales.

¿Qué novedades habrá en Milán-Cortina d’Ampezzo 2026?

Los Juegos de Milán-Cortina d’Ampezzo 2026 incluirán dos novedades importantes: el regreso de los jugadores de la NHL al torneo de hockey sobre hielo, tras su ausencia desde 2014, y la inclusión del esquí de montaña como nueva disciplina olímpica.

¿Cómo han intentado modernizarse los Juegos de Invierno hasta ahora?

Los Juegos de Invierno se han modernizado aumentando la presencia de deportes como el snowboard, con disciplinas como el halfpipe o el slopestyle, y añadiendo nuevas modalidades que buscan atraer a públicos más jóvenes, como el esquí de montaña, manteniendo siempre el foco en la nieve y el hielo.

Conclusión

La pregunta sobre si Milán-Cortina d’Ampezzo 2026 será el último de los Juegos Olímpicos de hielo y nieve en su formato tradicional resuena con fuerza en los pasillos del Comité Olímpico Internacional. La necesidad de revitalizar la cita invernal es innegable, impulsada por un estancamiento en los ingresos televisivos y el menor atractivo global en comparación con los Juegos de Verano. Este dilema ha desatado un choque frontal entre dos visiones opuestas: la de los reformistas, que abogan por una expansión radical de las disciplinas más allá del hielo y la nieve, y la de los puristas, que defienden la preservación de la identidad y el legado invernal del evento.

La propuesta de incluir deportes como el cross-country, el ciclismo de montaña o incluso disciplinas indoor como el balonmano y el judo, aunque controvertida, refleja la urgencia del COI por innovar y atraer nuevas audiencias, especialmente de regiones que tradicionalmente no tienen una fuerte presencia en los deportes de invierno. Figuras como Sebastian Coe ven en esta apertura una oportunidad para globalizar aún más los Juegos y asegurar su relevancia futura.

Por otro lado, la resistencia de líderes como Ivo Ferriani subraya la preocupación genuina por la posible dilución de la marca olímpica invernal. Para los puristas, la innovación debe nacer de la propia esencia de los deportes de nieve y hielo, como ya se ha visto con la creciente popularidad del snowboard o la inclusión del esquí de montaña y el regreso de la NHL para 2026. Este camino, argumentan, permite la evolución sin sacrificar la identidad fundamental que ha definido a los Juegos de Invierno durante casi un siglo.

El debate está lejos de resolverse y las decisiones que se tomen en los próximos años serán cruciales. El futuro de los Juegos Olímpicos de Invierno dependerá de encontrar un delicado equilibrio entre la tradición y la necesidad de adaptación. La capacidad del COI para navegar esta encrucijada determinará no solo la viabilidad financiera del evento, sino también su lugar en el panorama deportivo mundial y su capacidad para inspirar a futuras generaciones de atletas y aficionados.

Palabras clave: Juegos Olímpicos Invierno, Milán-Cortina 2026, COI, Sebastian Coe, Ivo Ferriani, revitalización olímpica

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