En 2025, España registró la cifra más baja de mujeres asesinadas por violencia de género desde que se inició la serie histórica en 2003, con un total de 46 víctimas mortales a manos de sus parejas o exparejas. Este dato, aunque representa un descenso, sigue reflejando una grave realidad social que dejó a 35 niños y niñas huérfanos, sumando 504 menores de edad que han perdido a sus madres por feminicidios desde 2013. Además, tres menores fueron directamente víctimas mortales de la violencia machista el pasado año, con casos como el de Nadia en Murcia, Eva Yasmín en Bilbao y Samuel en Valencia. El primer crimen del año, el de Karilena en Suma de Langreo (Asturias) el 31 de enero, marcó el inicio de un calendario que, pese a la reducción numérica, sigue siendo un testimonio doloroso de la persistencia de la violencia contra las mujeres en todo el territorio español.
Índice de Contenidos
Balance Anual: La Cifra Más Baja y el Recuento Histórico
El año 2025 concluyó con un total de 46 mujeres asesinadas por violencia de género en España, una cifra que, aunque trágica, se posiciona como la más baja desde que se comenzó a elaborar la serie histórica en el año 2003. Esta estadística representa un hito dentro de un contexto de lucha constante contra la violencia machista, superando el anterior mínimo de 49 víctimas mortales que se había registrado en los años 2016, 2017, 2021 y 2024. La reducción numérica, sin embargo, no minimiza el dolor ni la urgencia de seguir implementando medidas efectivas para erradicar este tipo de violencia.
Desde el inicio de los registros oficiales en 2003, la violencia de género ha cobrado la vida de 1.341 mujeres en España, una cifra acumulada que subraya la magnitud y la persistencia de este grave problema social. Cada una de estas víctimas representa una vida truncada y un impacto devastador en sus familias y comunidades. Nombres como Karilena, Lina, Doreen, Eva, Andrea, Juana, Josefa, Diana, Marta, Rocío, Miriam, María, Pilar, Maritza, Zunilda, Marisa, Alejandra, Ramy Virginia, María del Carmen, Josefina, Dolores, Mercedes, Ilham, Rosalía, Mercedes, Ginesa, Katherine Yuliet, Eva, Verónica, Yoanna, Martha, Ainhoa, Zahra, Cristina, Eugenia, Silvia, María Pilar, María Victoria, Concepción, María Ángeles, Oriana, Rossmery, Jennifer, Sayuri, Natividad y Bouchra, son solo una parte de la extensa lista de mujeres que perdieron la vida en 2025.
El seguimiento de estas estadísticas es fundamental para comprender la evolución del fenómeno y evaluar la efectividad de las políticas públicas. A pesar de la disminución en 2025, es crucial mantener la alerta y reforzar las estrategias de prevención, detección temprana y protección. Los datos anuales no deben llevar a la complacencia, sino a una mayor determinación para asegurar que cada año se reduzca a cero el número de víctimas mortales por violencia machista. La sociedad en su conjunto, junto con las instituciones, debe seguir trabajando de manera coordinada para garantizar la seguridad y la libertad de todas las mujeres.
La comparación con años anteriores ofrece una perspectiva valiosa sobre los patrones de la violencia de género. Si bien 2025 marca un mínimo histórico, es importante recordar que detrás de cada número hay una historia de sufrimiento y una familia rota. La meta final no es solo reducir la cifra, sino eliminarla por completo, creando un entorno donde la violencia machista sea una anomalía del pasado y no una realidad del presente.
- 46 mujeres asesinadas en 2025, la cifra más baja desde 2003.
- El anterior mínimo histórico era de 49 víctimas, registrado en 2016, 2017, 2021 y 2024.
- Un total de 1.341 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España desde 2003.
- La reducción de cifras no disminuye la gravedad de cada crimen ni la urgencia de su erradicación.
El Impacto Devastador en la Infancia: Huérfanos y Víctimas Menores
La violencia de género no solo cobra la vida de las mujeres, sino que también deja una huella imborrable y devastadora en la infancia. En 2025, a consecuencia de los 46 crímenes machistas, 35 niños y niñas quedaron huérfanos, perdiendo a sus madres de la manera más cruel. Esta cifra eleva el número total de menores que han perdido a sus madres por feminicidios a 504 desde 2013, superando la barrera del medio millar y evidenciando una crisis humanitaria silenciosa que requiere atención urgente y un apoyo integral a largo plazo.
Además de la orfandad, la violencia machista también se cobró directamente la vida de tres menores en 2025, sumándose a la lista de víctimas mortales infantiles. Nadia, de tan solo 5 años, fue asesinada en Murcia; Eva Yasmín, de 13 años, perdió la vida en Bilbao; y Samuel, de 2 años, fue víctima de esta violencia en Valencia. Estos casos son un recordatorio escalofriante de que los niños no son meros testigos de la violencia, sino que a menudo son víctimas directas de la misma, en un intento de los agresores por infligir el mayor daño posible a sus madres.
Desde 2013, el número total de menores de edad asesinados por sus padres o por las parejas o exparejas de sus madres en contextos de violencia de género asciende a 65. Esta estadística pone de manifiesto una dimensión aún más oscura de la violencia machista, donde los hijos son utilizados como instrumentos de control, venganza o daño colateral. La protección de la infancia en estos contextos es un desafío complejo que exige la implementación de protocolos específicos, una mayor coordinación entre los servicios sociales, educativos y judiciales, y una concienciación profunda sobre los riesgos que enfrentan estos niños.
El impacto psicológico y emocional en los niños huérfanos o que han sobrevivido a entornos de violencia es inmenso y duradero. Estos menores necesitan un acompañamiento especializado para procesar el trauma, reconstruir sus vidas y desarrollarse en un ambiente seguro y de apoyo. La sociedad tiene la responsabilidad de garantizar que estos niños reciban todos los recursos necesarios para superar las adversidades y romper el ciclo de la violencia, ofreciéndoles un futuro digno y lleno de esperanza.
La visibilización de estas cifras es crucial para generar conciencia y movilizar recursos. Los niños huérfanos de la violencia de género son una de las consecuencias más dolorosas de esta lacra, y su protección y bienestar deben ser una prioridad absoluta en la agenda pública. Es imperativo fortalecer las redes de apoyo y los programas de atención psicológica y social para estos menores, asegurando que no queden olvidados ni desamparados.
- 35 niños y niñas quedaron huérfanos por feminicidios en 2025.
- El total de menores huérfanos por violencia de género desde 2013 asciende a 504.
- Tres menores fueron víctimas mortales directas de la violencia machista en 2025: Nadia (Murcia), Eva Yasmín (Bilbao) y Samuel (Valencia).
- 65 menores de edad han sido asesinados por sus padres o las parejas de sus madres desde 2013.
Denuncias, Protección Fallida y el Mapa Regional de la Violencia
El sistema de protección contra la violencia de género se enfrenta a constantes desafíos, y los datos de 2025 lo reflejan claramente. En 10 de los 46 casos de feminicidios registrados, existían denuncias previas por maltrato machista. De estas, siete habían sido interpuestas directamente por las víctimas, mientras que las tres restantes procedían de terceras personas, lo que subraya la importancia de la colaboración ciudadana en la detección y denuncia de estos casos. Sin embargo, la existencia de denuncias previas en más del 20% de los crímenes evidencia que el sistema no siempre logra prevenir el fatal desenlace.
Aún más preocupante es el hecho de que, en cuatro de estos casos, las mujeres contaban con medidas de protección en vigor. A pesar de los esfuerzos por parte de las autoridades y los recursos destinados a salvaguardar la integridad de las víctimas, estas medidas resultaron insuficientes para protegerlas de sus agresores. Esta realidad obliga a una revisión profunda de los protocolos de protección, la evaluación de riesgos y la eficacia de las órdenes de alejamiento y otros instrumentos legales, para identificar y corregir las brechas que aún permiten que los agresores consumen sus crímenes.
Geográficamente, la violencia de género en 2025 mostró una distribución desigual por todo el territorio español. Andalucía, la comunidad autónoma más poblada, continuó siendo la región más castigada, registrando 14 feminicidios, lo que representa un 30% del total nacional. Este patrón no es nuevo, ya que históricamente Andalucía ha concentrado uno de cada cinco asesinatos machistas desde 2003, lo que sugiere la necesidad de estrategias específicas y recursos adicionales para esta región.
Otras comunidades autónomas también sufrieron el azote de la violencia machista. Cataluña registró cinco asesinatos, mientras que la Comunidad de Madrid y la Comunitat Valenciana contabilizaron cuatro cada una. Extremadura, por su parte, lamentó tres víctimas. Con dos casos cada una, se encuentran Canarias, Castilla-La Mancha, Asturias, Galicia y Murcia. Finalmente, Aragón, Baleares, Castilla y León, Navarra, País Vasco y La Rioja registraron un caso de crimen machista cada una, mostrando que ninguna región está exenta de esta problemática.
En cuanto a la temporalidad, algunos meses fueron particularmente cruentos. Junio se destacó como el mes con el mayor número de víctimas mortales, con ocho mujeres asesinadas. Le siguieron diciembre y marzo, ambos con cinco feminicidios cada uno. Esta variabilidad mensual podría ser objeto de análisis para entender si existen patrones estacionales o factores desencadenantes específicos que influyen en el aumento de la violencia en ciertos periodos del año. Comprender estas dinámicas es crucial para optimizar la distribución de recursos y la implementación de campañas de concienciación. Para más información sobre las políticas de género, se puede consultar el Portal de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género.
- 10 de los 46 casos de feminicidio contaban con denuncias previas (7 de las víctimas, 3 de terceros).
- 4 mujeres asesinadas tenían medidas de protección en vigor que resultaron insuficientes.
- Andalucía fue la comunidad con más feminicidios (14, 30% del total).
- Junio fue el mes más cruento con 8 víctimas, seguido por diciembre y marzo con 5 cada uno.
Perfiles de Víctimas y Agresores: Una Mirada a los Factores de Riesgo
El análisis de los perfiles de las víctimas y los agresores en 2025 revela patrones importantes que son fundamentales para diseñar estrategias de prevención y apoyo más efectivas. Un aspecto notable es la sobrerrepresentación de mujeres extranjeras entre las víctimas mortales por violencia de género. En concreto, el 41,3% de las víctimas, es decir, 19 de las 46 mujeres asesinadas, eran de nacionalidad extranjera. Este porcentaje, significativamente alto, evidencia que el estatus migratorio puede constituir un factor de riesgo adicional para las mujeres, quienes a menudo enfrentan barreras idiomáticas, culturales, económicas y sociales que dificultan el acceso a los recursos de ayuda y protección.
En cuanto a los feminicidas, las cifras muestran una distribución similar en términos de nacionalidad: 27 de los presuntos asesinos eran españoles, mientras que 19 habían nacido en otro país. Esta paridad en la nacionalidad de los agresores subraya que la violencia machista es un problema transversal que no distingue de origen o procedencia, aunque los factores culturales y sociales pueden influir en las dinámicas de la violencia en diversos contextos. Es crucial abordar la violencia de género desde una perspectiva multicultural e integradora, ofreciendo apoyo adaptado a las necesidades específicas de cada grupo poblacional.
Un patrón recurrente y alarmante en los casos de violencia de género es el comportamiento de los agresores tras cometer el crimen. De los 46 presuntos asesinos en 2025, cinco se suicidaron (el 10,9% del total), lo que impide que sean juzgados por sus crímenes y que las víctimas indirectas, como los hijos, obtengan justicia. Otros nueve agresores intentaron suicidarse, lo que resalta la complejidad psicológica de estos individuos y la necesidad de una comprensión más profunda de los factores que los llevan a cometer estos actos extremos y a intentar quitarse la vida después.
La naturaleza de la relación entre víctima y agresor también es un dato relevante. En 2025, el 63% de los feminicidas mató a su pareja actual, mientras que el 37% asesinó a su expareja. Sin embargo, un dato aún más impactante es que en el 82,6% de los casos, la convivencia entre la víctima y el agresor se mantenía en el momento del asesinato. Esta estadística desmiente la creencia popular de que la separación automática resuelve el problema, y subraya la complejidad y el peligro que entraña la convivencia continuada en un entorno de violencia, incluso cuando hay una ruptura formal de la relación.
Ante esta realidad, los recursos de apoyo y denuncia son vitales. El teléfono 016 sigue siendo una herramienta fundamental para todas las víctimas de violencia machista y sus entornos, ofreciendo atención las 24 horas del día en 53 idiomas. Este servicio es confidencial, no deja rastro en la factura telefónica y es un primer paso crucial para muchas mujeres que buscan ayuda. La concienciación sobre su existencia y la eliminación de barreras para su uso son esenciales para garantizar que todas las mujeres en situación de riesgo puedan acceder a la ayuda que necesitan. Para más contexto sobre la violencia de género en España, se puede consultar la página de Wikipedia sobre Violencia de género en España.
- El 41,3% de las víctimas (19 de 46) eran mujeres extranjeras.
- 27 agresores eran españoles y 19 extranjeros.
- 5 agresores se suicidaron y 9 lo intentaron tras cometer el crimen.
- El 63% mató a su pareja y el 37% a su expareja.
- En el 82,6% de los casos, víctima y agresor convivían en el momento del asesinato.
- El 016 ofrece atención 24/7 en 53 idiomas.
Preguntas Frecuentes
¿Cuántas mujeres fueron asesinadas por violencia de género en España en 2025?
En 2025, un total de 46 mujeres fueron asesinadas por violencia de género en España, lo que representa la cifra más baja registrada desde el inicio de la serie histórica en el año 2003. Sin embargo, este dato sigue siendo un grave recordatorio de la persistencia de la violencia machista en el país.
¿Es la cifra de 2025 la más baja de la historia?
Sí, la cifra de 46 mujeres asesinadas en 2025 es la más baja de la serie histórica que comenzó a elaborarse en 2003. El anterior mínimo se había registrado en 2016, 2017, 2021 y 2024, con 49 víctimas mortales en cada uno de esos años.
¿Cuántos niños quedaron huérfanos por estos crímenes en 2025?
Como consecuencia directa de los feminicidios de 2025, 35 niños y niñas quedaron huérfanos. Con esta cifra, el número total de menores que han perdido a sus madres por violencia machista desde 2013 ha superado el medio millar, alcanzando los 504.
¿Cuántos menores fueron asesinados por violencia machista en 2025?
En 2025, tres menores fueron víctimas mortales directas de la violencia machista: Nadia (5 años), Eva Yasmín (13 años) y Samuel (2 años). Desde 2013, un total de 65 menores de edad han sido asesinados en contextos de violencia de género.
¿Qué porcentaje de las víctimas de violencia de género en 2025 eran extranjeras?
El 41,3% de las víctimas mortales por violencia de género en 2025 eran mujeres extranjeras, lo que representa 19 de las 46 mujeres asesinadas. Esta sobrerrepresentación sugiere que el estatus migratorio puede ser un factor de riesgo adicional para las víctimas.
¿Qué comunidad autónoma registró más feminicidios en 2025?
Andalucía fue la comunidad autónoma que registró el mayor número de feminicidios en 2025, con 14 víctimas, lo que representa un 30% del total nacional. Históricamente, esta región ha sido la más castigada por la violencia de género en España.
Conclusión
El año 2025 ha marcado un punto de inflexión agridulce en la lucha contra la violencia de género en España, al registrar la cifra más baja de mujeres asesinadas desde 2003, con 46 víctimas mortales. Si bien este descenso es un indicio de que algunas medidas pueden estar funcionando, la persistencia de los feminicidios y el trágico impacto en la infancia, con 35 niños huérfanos y tres menores asesinados, nos recuerdan la urgencia de redoblar los esfuerzos. La violencia machista sigue siendo una lacra profunda que afecta a todos los estratos de la sociedad, independientemente de la nacionalidad o la región.
Los datos de 2025 revelan la complejidad de este fenómeno, donde las denuncias previas y las medidas de protección aún no garantizan la seguridad de las víctimas. La sobrerrepresentación de mujeres extranjeras y la alta incidencia de convivencia con el agresor en el momento del crimen son factores que exigen una atención especializada y un enfoque integral. Es fundamental fortalecer los mecanismos de prevención, detección temprana y apoyo a las víctimas, así como garantizar una respuesta judicial eficaz y una protección real que evite que más vidas sean truncadas.
La sociedad española debe mantenerse vigilante y comprometida en la erradicación de la violencia de género. La reducción de cifras no puede ser motivo de complacencia, sino un impulso para seguir trabajando incansablemente. La educación, la concienciación, el apoyo a las víctimas y la implicación de toda la ciudadanía son pilares esenciales para construir un futuro donde ninguna mujer sea asesinada por el mero hecho de serlo, y donde la infancia esté protegida de esta atroz realidad. El objetivo último debe ser siempre cero víctimas.
Palabras clave: violencia de género 2025, feminicidios España, mujeres asesinadas 2025, violencia machista, huérfanos violencia género, menores víctimas machismo, estadísticas violencia género, protección víctimas machismo, 016 violencia género