Valoración Ministros Sánchez: Cuerpo 4.7, Marlaska último encuesta

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La confianza ciudadana en el Gobierno de Pedro Sánchez se ha desplomado drásticamente, con la totalidad de sus 22 ministros suspendiendo en la última encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO. Ningún miembro del gabinete bicolor, ni de la cuota PSOE ni de Sumar, logra una calificación superior al cinco, reflejando una profunda insatisfacción en el ecuador de la legislatura. Carlos Cuerpo, ministro de Economía, se mantiene como el mejor valorado con un 4,7, aunque su nota también desciende. En el extremo opuesto, Fernando Grande-Marlaska (Interior) y Ana Redondo (Igualdad) obtienen un 2,9, siendo esta última protagonista de la caída más pronunciada. La única excepción a esta tendencia negativa es Óscar Puente (Transportes), quien logra un leve ascenso de 0,1 puntos hasta el 3,3, en un contexto de inestabilidad y controversias que también arrastran al propio presidente, Pedro Sánchez, cuya gestión apenas alcanza un 3,4.

El Suspenso Generalizado del Gabinete Sánchez: Ningún Aprobado

La última encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO, realizada entre el 22 y el 29 de diciembre con una muestra de 2.182 entrevistas, revela un panorama desolador para el Gobierno de coalición. La totalidad de sus 22 ministros suspende a ojos de la ciudadanía, sin que ni uno solo de ellos consiga superar el listón del cinco. Esta reprobación masiva abarca tanto a los 16 miembros de la cuota del PSOE como a los seis de Sumar, evidenciando una desconexión palpable entre la gestión gubernamental y las expectativas de los españoles. Este resultado se produce en el ecuador de una legislatura ya de por sí marcada por una inestabilidad parlamentaria constante, que ha erosionado la percepción pública del Ejecutivo.

La calificación promedio del Consejo de Ministros se sitúa muy por debajo del aprobado, con un Pedro Sánchez que no logra escapar a esta tendencia negativa. El presidente del Gobierno obtiene una valoración de 3,4, una décima por debajo de la nota que recibió en octubre pasado. Esta caída se produce tras un periodo convulso, marcado por el «terremoto interno» provocado por las denuncias de acoso sexual contra Francisco Salazar, una figura clave tanto en La Moncloa como en la dirección de Ferraz. La gestión de esta crisis interna ha contribuido a deteriorar aún más la imagen del presidente, quien ya se encontraba en una posición delicada.

El informe demoscópico subraya que la gestión del Gobierno, en su conjunto, no logra convencer a la ciudadanía. Las políticas implementadas y la forma en que se han abordado los desafíos nacionales no han calado positivamente, resultando en un veredicto mayoritariamente negativo. Este suspenso generalizado no solo afecta a los ministros individualmente, sino que proyecta una sombra sobre la eficacia y la dirección del propio Ejecutivo, planteando serias dudas sobre su capacidad para recuperar la confianza pública en lo que resta de legislatura. La falta de un solo aprobado es un indicador contundente de la insatisfacción latente.

La inestabilidad parlamentaria, cimiento del actual Gobierno de coalición, se ha traducido en una percepción de fragilidad y falta de rumbo. Los constantes vaivenes políticos, las negociaciones complejas para sacar adelante leyes y la polarización inherente a la legislatura han contribuido a generar un clima de desconfianza. La ciudadanía parece estar enviando un mensaje claro de desaprobación a un modelo de gobernanza que, por el momento, no cumple con sus expectativas de estabilidad y eficiencia. La ausencia de un liderazgo claro en la valoración de los ministros agrava esta percepción.

  • Ningún ministro del Gobierno de Sánchez obtiene una nota superior al cinco.
  • Pedro Sánchez desciende una décima en su valoración, situándose en 3,4.
  • La inestabilidad parlamentaria y escándalos internos contribuyen al deterioro de la imagen.
  • La encuesta refleja una profunda insatisfacción ciudadana con la gestión del Ejecutivo.
💡 Dato: La nota media del Consejo de Ministros se sitúa muy por debajo del aprobado, con la gestión de Pedro Sánchez valorada en un 3,4, igual o inferior a la de doce de sus ministros.

Líderes a la Baja y el Fondo del Ranking: Cuerpo, Marlaska y Redondo

A pesar del suspenso generalizado, la encuesta permite identificar a los ministros mejor y peor valorados, aunque con matices importantes. Carlos Cuerpo, titular de Economía, mantiene su posición como el ministro mejor valorado del Gobierno, obteniendo una nota de 4,7. Sin embargo, esta calificación es ligeramente inferior al 4,9 que logró en julio de 2024, cuando apenas llevaba seis meses en el cargo. Su liderazgo en el ranking sugiere que la ciudadanía percibe una gestión más técnica o menos politizada en su cartera, aunque la tendencia general a la baja también le afecta. Le sigue Margarita Robles, ministra de Defensa, quien conserva la segunda posición con un 4,1, aunque su valoración ha descendido seis décimas, reflejando el desgaste general.

En el extremo opuesto del ranking se encuentran los ministros con las calificaciones más bajas, evidenciando un alto grado de desaprobación. Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, cierra la tabla con un 2,9. Su gestión ha estado marcada por un extenso historial de polémicas desde su nombramiento en 2018, como la reciente compra de balas a Israel desautorizada por Sánchez, que han minado su credibilidad y la confianza pública en su departamento. Estas controversias recurrentes han consolidado su posición como uno de los miembros del Gobierno peor percibidos por los ciudadanos.

Junto a Marlaska, con la misma calificación de 2,9, se sitúa Ana Redondo, titular de Igualdad, quien protagoniza la caída más pronunciada de todo el gabinete, perdiendo más de un punto en su valoración. Este desplome se atribuye directamente al escándalo de los fallos en las pulseras antimaltrato, un suceso que generó una fuerte crítica social y política, poniendo en entredicho la eficacia de las políticas de su ministerio en un área tan sensible. La magnitud de su descenso es un claro reflejo del impacto negativo que estas crisis de gestión tienen en la percepción ciudadana.

Cerrando el grupo de los peor valorados se encuentra Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, con un tres. Su calificación subraya la incapacidad del Gobierno para dar con la tecla en la resolución del acuciante problema del acceso residencial en condiciones dignas. Este es, según la propia encuesta de Sigma Dos, el problema que «más impacto» tiene en la vida de uno de cada cuatro ciudadanos consultados, lo que explica la baja valoración de la ministra responsable. La frustración por la falta de avances tangibles en esta materia fundamental se traduce directamente en la percepción negativa de su gestión.

  • Carlos Cuerpo lidera el ranking con 4,7, pero con un descenso respecto a encuestas anteriores.
  • Margarita Robles ocupa la segunda posición con 4,1, también con una caída de seis décimas.
  • Fernando Grande-Marlaska (2,9) es el peor valorado, lastrado por múltiples polémicas.
  • Ana Redondo (2,9) sufre la mayor caída por el escándalo de las pulseras antimaltrato.
  • Isabel Rodríguez (3,0) es penalizada por la ineficacia en la gestión de la crisis de vivienda.
💡 Dato: Ana Redondo, ministra de Igualdad, experimenta la caída más pronunciada de todo el Ejecutivo, perdiendo más de un punto en su valoración tras el escándalo de las pulseras antimaltrato.

Óscar Puente: La Única Excepción en un Gobierno a la Deriva

En medio de un panorama de descensos generalizados, un dato sobresale por su singularidad: Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, es el único integrante del Ejecutivo que logra mejorar su puntuación respecto a hace un año y medio. Aunque su ascenso es modesto, de solo una décima, alcanzando un 3,3, este progreso es significativo al contrastar con la caída masiva del resto de sus compañeros. Este ligero incremento le permite dejar de ser el «farolillo rojo» y escalar hasta el puesto número 15 de la tabla, un avance notable en un contexto de desaprobación casi unánime. Su visibilidad y su estilo directo en la comunicación pública podrían haber contribuido a esta mejora, a pesar de que su nota global sigue siendo de suspenso.

La vicepresidenta segunda y líder de Sumar, Yolanda Díaz, no corre la misma suerte. Su valoración política se sitúa en un 3,3, y su papel institucional obtiene un 3,2, siendo esta última la cifra más baja entre los representantes de su espacio en el Gobierno. Esta baja puntuación para una figura clave de la coalición se produce en un momento en que la propia Díaz reclamó, el mes pasado, una «remodelación profunda» del Consejo de Ministros, una propuesta que Pedro Sánchez ha descartado de plano. La debilidad en su propia valoración podría restar peso a sus demandas internas de cambios.

El contexto de la baja valoración de los ministros se agrava con las investigaciones judiciales que afectan en diversos frentes al socio mayoritario, el PSOE, sumado a una cascada de denuncias por acoso sexual contra dirigentes socialistas de distintos niveles. Estos factores externos e internos contribuyen a una percepción de inestabilidad y falta de integridad que repercute negativamente en la imagen de todo el Gobierno. La ciudadanía parece estar penalizando no solo la gestión directa de los ministros, sino también el entorno político y los escándalos que rodean al partido en el poder.

Asimismo, la encuesta revela que los miembros del Ejecutivo a quienes el presidente ha impulsado como candidatos autonómicos del PSOE en las próximas elecciones no logran escapar a la tendencia negativa. La mayoría de ellos ocupan puestos de la mitad de la tabla hacia abajo. Una excepción es Diana Morant, titular de Ciencia y aspirante a la presidencia de la Comunidad Valenciana, que se sitúa en el número 10 con una calificación de 3,6, aunque también experimenta una caída de ocho décimas. Dos escalones por detrás se encuentra Pilar Alegría, quien hasta diciembre era portavoz y responsable de Educación, y que ha dejado La Moncloa para centrarse en sus nuevas responsabilidades, aunque su valoración previa también estaba en la zona baja.

  • Óscar Puente es el único ministro que mejora su valoración, subiendo 0,1 puntos hasta el 3,3.
  • Yolanda Díaz obtiene bajas calificaciones (3,3 política, 3,2 institucional), la menor de su espacio.
  • Las investigaciones judiciales y denuncias por acoso impactan negativamente en la percepción del Gobierno.
  • Ministros candidatos autonómicos, como Diana Morant y Pilar Alegría, también sufren descensos en su valoración.
💡 Dato: Yolanda Díaz, líder de Sumar y vicepresidenta segunda, obtiene la valoración institucional más baja de los representantes de su espacio en el Gobierno, con un 3,2.

Contexto Político y las Repercusiones de la Baja Valoración

La profunda desaprobación ciudadana hacia el Gobierno y sus ministros, reflejada en la encuesta de Sigma Dos, no puede entenderse sin considerar el complejo contexto político en el que se desenvuelve el Ejecutivo. La «inestabilidad parlamentaria» es una constante desde el inicio de la legislatura, obligando al Gobierno de coalición a complejas negociaciones para cada iniciativa legislativa. Esta fragilidad se ha visto agravada por episodios internos, como el «terremoto» en las filas del PSOE por la gestión de las denuncias de acoso sexual contra Francisco Salazar, una persona de máxima confianza de Pedro Sánchez. Estos eventos no solo generan ruido político, sino que erosionan la imagen de seriedad y cohesión del gabinete.

Además de las crisis internas, el Gobierno se enfrenta a desafíos sociales y económicos que impactan directamente en la vida de los ciudadanos y, por ende, en su percepción. El problema del acceso a la vivienda en condiciones dignas se ha convertido en una preocupación central, siendo el que «más impacto» tiene en la vida de uno de cada cuatro ciudadanos consultados por Sigma Dos. La incapacidad percibida del Gobierno para ofrecer soluciones efectivas a esta problemática fundamental se traduce directamente en la baja valoración de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, y contribuye a la insatisfacción general.

Las críticas y el descontento no solo provienen de la oposición. La propia vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, líder de Sumar, llegó a reclamar el mes pasado una «remodelación profunda» del Consejo de Ministros, como respuesta a las dificultades y escándalos. Esta petición, aunque desestimada de plano por Pedro Sánchez, evidencia una preocupación interna por el rumbo y la imagen del Gobierno. La negativa del presidente a realizar cambios podría interpretarse como una apuesta por la continuidad, pero también como una resistencia a reconocer la necesidad de una corrección de rumbo ante la opinión pública.

Las repercusiones de esta baja valoración son múltiples y significativas. A corto plazo, complican aún más la ya difícil gobernabilidad, haciendo más ardua la aprobación de leyes y presupuestos. A medio y largo plazo, la falta de confianza ciudadana puede tener un impacto directo en futuros procesos electorales, tanto autonómicos como generales. La imagen de un Gobierno que no conecta con las preocupaciones de la ciudadanía y cuyos miembros suspenden de forma generalizada es un lastre importante. La recuperación de la credibilidad y la confianza se perfila como el principal reto para el Ejecutivo en lo que resta de legislatura. La ciudadanía española busca soluciones y estabilidad, y los resultados de esta encuesta sugieren que, por ahora, no las está encontrando.

  • La inestabilidad parlamentaria y las crisis internas del PSOE son factores clave en la desaprobación.
  • El problema de la vivienda es la principal preocupación ciudadana, afectando la valoración ministerial.
  • Yolanda Díaz reclamó una «remodelación profunda» del gabinete, pero Sánchez la descartó.
  • La baja valoración complica la gobernabilidad y podría tener un impacto negativo en futuras elecciones.
💡 Dato: El problema del acceso a la vivienda digna es el que «más impacto» tiene en la vida de uno de cada cuatro ciudadanos consultados, lo que explica la baja valoración de la ministra responsable.

Preguntas Frecuentes

¿Quién es el ministro mejor valorado del Gobierno de Sánchez, según la encuesta?

Según la última encuesta de Sigma Dos, el ministro mejor valorado del Gobierno de Pedro Sánchez es Carlos Cuerpo, titular de Economía, aunque su nota desciende ligeramente hasta un 4,7, sin alcanzar el aprobado general.

¿Cuál es la nota de Pedro Sánchez en la encuesta de valoración?

La gestión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe una puntuación de 3,4 en el sondeo, lo que representa una décima menos que su valoración obtenida el pasado mes de octubre, situándose lejos del aprobado.

¿Qué ministro ha sido el único en mejorar su valoración en la encuesta?

Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, es el único miembro del Ejecutivo que logra mejorar su puntuación, ascendiendo una décima hasta el 3,3, en contraste con la caída generalizada de sus compañeros.

¿Qué escándalo afectó la valoración de la ministra de Igualdad, Ana Redondo?

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, sufrió la caída más pronunciada en su valoración (hasta un 2,9) debido al escándalo provocado por los fallos en el sistema de pulseras antimaltrato, generando una fuerte crítica social.

¿Cuándo se realizó la encuesta de Sigma Dos mencionada en el artículo?

La encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO se llevó a cabo entre el 22 y el 29 de diciembre, contando con una muestra de 2.182 entrevistas, y sus resultados fueron publicados a principios de enero de 2026.

¿Por qué Fernando Grande-Marlaska está entre los ministros peor valorados?

Fernando Grande-Marlaska (Interior) es uno de los peor valorados (2,9) debido a su extenso historial de polémicas desde 2018, incluyendo la reciente compra de balas a Israel desautorizada por el presidente Sánchez, que han mermado su imagen pública.

Conclusión

La última encuesta de Sigma Dos dibuja un panorama muy preocupante para el Gobierno de Pedro Sánchez. El suspenso generalizado de todos sus ministros, sin excepción, es un reflejo contundente de la profunda insatisfacción ciudadana. Ni uno solo de los 22 miembros del gabinete logra el aprobado, y la mayoría experimenta una caída en su valoración, incluyendo al propio presidente, cuya nota apenas alcanza un 3,4. Este deterioro en la percepción pública se enmarca en un contexto de inestabilidad parlamentaria, escándalos internos como el caso Salazar, y problemas de gestión en áreas clave como la vivienda y la igualdad, evidenciando una desconexión entre el Ejecutivo y las prioridades de los españoles.

Mientras figuras como Carlos Cuerpo y Margarita Robles lideran el ranking con las mejores notas, aunque también a la baja, ministros como Fernando Grande-Marlaska y Ana Redondo se sitúan en el fondo, lastrados por polémicas recurrentes y fallos de gestión con alto impacto social. La única luz en este escenario es Óscar Puente, quien, a pesar de su baja nota global, logra una mínima mejora, destacando como la única excepción en la tendencia negativa. La petición de Yolanda Díaz de una «remodelación profunda» del gabinete, aunque rechazada por Sánchez, subraya la necesidad de un cambio de rumbo, pero la falta de acción inmediata sugiere que el Gobierno opta por la continuidad.

Las implicaciones de esta baja valoración son significativas. La erosión de la confianza ciudadana complica la gobernabilidad, dificulta la aprobación de futuras políticas y proyectos, y podría tener serias repercusiones electorales. El Gobierno de coalición se enfrenta al desafío de reconectar con la ciudadanía y demostrar eficacia en la resolución de los problemas que más les preocupan. Sin una estrategia clara para revertir esta tendencia negativa, la legislatura podría verse aún más marcada por la fragilidad y la desaprobación pública, poniendo en jaque su legitimidad y su capacidad para implementar su agenda política.

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