El año 2025 se ha grabado en la memoria de Córdoba como un periodo de fervor inigualable, consolidándose como uno de los más intensos para el culto público y las procesiones en sus calles. Esta excepcional actividad se debió principalmente a la confluencia del Año Jubilar de la Esperanza y un calendario repleto de conmemoraciones cofrades, que transformaron la ciudad en un epicentro de devoción. El punto álgido fue el histórico Magno Vía Crucis Diocesano ‘Córdoba, Vía Sacra de Occidente’, celebrado el 11 de octubre, que movilizó a 34 imágenes de 33 hermandades. A ello se sumaron cuatro procesiones extraordinarias a lo largo del año, protagonizadas por la Virgen de la Candelaria, la Virgen de la Soledad, el Señor del Huerto y la Virgen de las Tristezas, ofreciendo a fieles y visitantes una experiencia religiosa prolongada y profunda.
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El Histórico Año Jubilar y el Magno Vía Crucis que Marcó un Hito
El año 2025 se erigió como un periodo de devoción sin precedentes en Córdoba, principalmente por la celebración del Año Jubilar de la Esperanza. Esta efeméride se convirtió en el eje central de un calendario cofrade extraordinariamente denso, que comenzó a gestarse desde los primeros días del año. Las hermandades y la Agrupación trabajaron incansablemente para dar forma a un programa que superaría cualquier expectativa, culminando en eventos que quedarían grabados en la historia de la ciudad.
El punto culminante de esta intensa agenda fue, sin duda, el Magno Vía Crucis Diocesano ‘Córdoba, Vía Sacra de Occidente’, que tuvo lugar el 11 de octubre. Este evento de magnitud histórica reunió a 34 imágenes, representando a 33 cofradías distintas, incluyendo una docena procedentes de diversas localidades de la diócesis. Los preparativos para esta magna cita ocuparon gran parte del año, implicando a innumerables voluntarios y cofrades que trabajaron para coordinar los traslados de ida y vuelta de cada titular, un desafío logístico que movilizó a toda la comunidad.
La jornada del Magno Vía Crucis atrajo a una multitud impresionante a las calles de Córdoba, ansiosa por presenciar un acontecimiento que prometía ser inolvidable. Aunque el recorrido oficial generó algunos retrasos considerables y la selección musical no contentó a todos, la experiencia general fue de profunda emoción. Los traslados, especialmente el apoteósico encuentro entre la Virgen de la Paz y la Virgen de la Esperanza en la calle Capitulares al regreso, se destacaron como los momentos más conmovedores y hermosos, desbordando sentimientos entre los asistentes y dejando estampas para la posteridad.
Este Magno Vía Crucis no solo fue el más numeroso de la historia de Córdoba, sino que también sirvió como un potente recordatorio del fervor y la riqueza patrimonial de la Semana Santa cordobesa y de su diócesis. La participación masiva de cofradías, la complejidad de la organización y la respuesta del público demostraron la vitalidad de las tradiciones religiosas en la ciudad, estableciendo un precedente para futuras celebraciones y conmemoraciones de gran calado.
- Organización: La Agrupación de Cofradías lideró la coordinación del Magno Vía Crucis, un esfuerzo logístico sin precedentes.
- Participación: 34 imágenes de 33 cofradías, incluyendo 12 de fuera de la capital.
- Impacto: Generó una gran afluencia de público y momentos de intensa emoción, especialmente en los traslados y encuentros.
- Innovación: Marcó un hito en la historia cofrade cordobesa por su escala y repercusión.
Una Semana Santa de Retos y Estrenos Patrimoniales
La Cuaresma de 2025 en Córdoba estuvo marcada por la expectación ante la inminente Semana Santa y por los preparativos del Magno Vía Crucis. La ciudad vibraba con anuncios de nuevas cofradías que se sumarían a las procesiones y el recuerdo al Beato Álvaro de Córdoba se mantuvo vivo con la imagen del Cristo en el Vía Crucis del primer sábado de Cuaresma, que, lamentablemente, tuvo que celebrarse de manera claustral en el interior de la Catedral a causa de la lluvia. La Semana Santa fue oficialmente anunciada con una pintura del onubense Jesús García Osorno, y el pregón estuvo a cargo de Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española, cuya disertación histórica no logró conectar plenamente con el sentir del público cofrade.
La Cuaresma también trajo novedades artísticas, como el estreno de la impresionante pintura mural para el altar del Cristo de la Confianza, obra del reconocido artista cordobés Rafael Castejón. Conforme avanzaba el tiempo, la intensidad se acentuaba con la presencia de las hermandades de vísperas, que este año tuvieron una despedida significativa: la Presentación al Pueblo realizó su última salida en esta jornada, preparándose para su incorporación oficial al Lunes Santo en 2026, un paso histórico que reconfigurará la jornada.
El Sábado de Pasión fue un preludio lluvioso, obligando a los cortejos a buscar refugio de las precipitaciones. Sin embargo, este no fue el prólogo de una Semana Santa completamente pasada por agua, aunque la lluvia se hizo presente de forma intermitente. La clave para salvar gran parte de las procesiones residió en la extraordinaria capacidad de la Agrupación de Cofradías para adaptar horarios y aceptar cambios con agilidad y determinación. Esta flexibilidad fue crucial para que la mayoría de las hermandades pudieran realizar sus estaciones de penitencia.
A pesar de la gestión eficiente, el Lunes Santo fue la jornada más castigada por la meteorología adversa, con la suspensión de las salidas de Sentencia, Ánimas y Vía Crucis, mientras que la Merced y la Estrella se vieron obligadas a quedarse encerradas en la Catedral. El Martes Santo, el Císter tampoco pudo salir. A partir de ese momento, ninguna otra cofradía suspendió su estación de penitencia, aunque las hermandades del Miércoles y el Viernes Santos tuvieron que acortar sus recorridos y recogerse antes de tiempo debido a la aparición de una lluvia fina pero insistente, que puso a prueba la resistencia de cofrades y público.
Más allá de las vicisitudes climáticas, el año 2025 fue pródigo en estrenos y restauraciones patrimoniales que enriquecieron el ya vasto legado cofrade de Córdoba. Se pudo admirar el palio de la Virgen de la Candelaria, ya finalizado en techo y bambalinas, así como el de la Virgen de la Alegría con sus laterales. Tras no poder verse en 2024, se estrenó el nuevo palio de Nuestra Señora del Buen Fin y se presentó el reformado conjunto de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, que, aunque más corto, mantuvo su concepción original con un nuevo diseño que le otorgó mayor movimiento. La bambalina frontal del palio de la Esperanza, una realidad salida del taller de Sucesores de Caro, también lució espléndida en las calles el Domingo de Ramos.
- Clima: Lluvias intermitentes afectaron el Sábado de Pasión y Lunes Santo, obligando a suspensiones y recogidas anticipadas.
- Adaptación: La Agrupación de Cofradías demostró una gran capacidad de respuesta para salvar la Semana Santa.
- Estrenos: Destacaron los palios de la Candelaria, Alegría, Buen Fin, Mayor Dolor y la bambalina de la Esperanza.
- Cuaresma: Marcada por el Vía Crucis claustral del Beato Álvaro, el pregón de Muñoz Machado y el mural del Cristo de la Confianza.
Un Calendario de Fe Extraordinario: Procesiones, Jubileos y Devociones
El año 2025 en Córdoba no solo fue excepcional por el Año Jubilar de la Esperanza y el Magno Vía Crucis, sino también por una serie de procesiones extraordinarias y celebraciones jubilares que enriquecieron aún más el calendario cofrade. Estas citas especiales se distribuyeron a lo largo de los meses, manteniendo viva la llama de la devoción fuera de los periodos habituales de la Semana Santa y las glorias.
Entre las procesiones extraordinarias que captaron la atención de la ciudad, destacaron cuatro por su particular relevancia. La Virgen de la Candelaria abrió este ciclo en febrero, seguida en septiembre por la Virgen de la Soledad, que salió bajo palio para conmemorar el medio siglo de su fundación, ofreciendo una imagen inusual y de gran belleza. Octubre fue el mes del Señor del Huerto, que procesionó de manera extraordinaria tras una semana de Misión evangelizadora en la parroquia de San Ignacio de Loyola, en el Sector Sur, regresando a la Catedral y desde allí a su templo. Finalmente, la Virgen de las Tristezas procesionó en noviembre desde San Lorenzo hasta la Catedral, en el marco del cincuentenario de su llegada a la corporación, ocasión perfecta para admirar la restauración integral de su paso y baldaquino, así como el estreno de las tulipas.
Más allá de estas grandes procesiones, el año ofreció otras citas significativas. Tras el pregón de gloria de Francisco Triviño, que conmovió a los asistentes, comenzaron las tradicionales procesiones letíficas, que recorrieron la ciudad desde la Cabeza hasta el Tránsito, pasando por San Rafael. En septiembre, el primer templo cordobés, que se recuperaba de un incendio, acogió de forma extraordinaria a la Divina Pastora de Capuchinos. Curiosamente, en la misma jornada, María Santísima Nazarena salió en rosario sin palio, recuperando una estética tradicional de mediados de los años 80, mientras que Nuestra Señora del Socorro, tras su restauración y cada vez más cercana en atribución a Juan de Mesa, vio impedida su procesión por la lluvia.
El calendario jubilares fue igualmente denso. A comienzos de 2025, se vivió el Tiempo Jubilar Trinitario, impulsado por la parroquia de Nuestra Señora de Gracia y San Eulogio, que incluyó una extraordinaria con las reliquias de San Juan Bautista de la Concepción a la Catedral, conmemorando el 50 aniversario de su canonización. En septiembre, Santa María de la Merced presidió el Jubileo de la Pastoral Penitenciaria en la Catedral, y el Señor Rescatado realizó un traslado privado a la Prisión en verano para confortar a los internos. La hermandad del Císter llevó en rosario a Nuestra Señora Reina de los Ángeles a la Catedral para ganar el Jubileo, un evento que se repetirá cada cinco años.
El cierre de este ciclo de salidas extraordinarias y jubilares lo marcó la hermandad de la Misericordia. Celebrando el 75 aniversario de la llegada de Nuestra Señora de las Lágrimas a la cofradía, la imagen procesionó hasta el convento de Santa Marta luciendo una nueva diadema. Además, en noviembre, esta misma corporación comenzó a vivir el 450 aniversario del hallazgo de las reliquias de los Santos Mártires de Córdoba en la basílica de San Pedro, evento por el cual la Santa Sede concedió un Año Jubilar hasta noviembre de 2026. Las reliquias protagonizaron una procesión extraordinaria entre San Pedro y la Catedral, regresando luego a su basílica, poniendo el broche de oro a un año de fe desbordante.
- Extraordinarias: Candelaria, Soledad bajo palio, Señor del Huerto (tras Misión), Virgen de las Tristezas (por 50º aniversario).
- Jubileos: Trinitario, Santos Mártires (hasta 2026), Pastoral Penitenciaria, Císter Reina de los Ángeles.
- Momentos Únicos: Divina Pastora en Catedral, María Santísima Nazarena sin palio, traslado del Rescatado a la Prisión.
- Patrimonio: Restauración integral del paso de las Tristezas y nueva diadema para las Lágrimas.
Transformaciones y Liderazgo en el Mundo Cofrade y la Provincia
El año 2025 no solo fue un periodo de intensa actividad procesional y devocional en Córdoba, sino también un tiempo de importantes transformaciones en el ámbito institucional cofrade. La Agrupación de Hermandades y Cofradías afrontó desafíos significativos, especialmente la organización del Magno Vía Crucis, que sirvió como banco de pruebas para una nueva carrera oficial con inicio en Amador de los Ríos, una iniciativa que podría sentar las bases para futuros cambios en el recorrido oficial de la Semana Santa.
Uno de los hitos más esperados fue la reforma de los estatutos de la Agrupación, un proceso que había fracasado en 2023. Sin embargo, la asamblea celebrada el 15 de diciembre de 2025 logró la mayoría necesaria, con 39 votos a favor y solo siete en contra, consolidando un marco normativo actualizado para el funcionamiento de las hermandades. Para entonces, la hermandad de la O ya se había integrado en el organismo cofrade, y la Confianza había alcanzado el anhelado estatus de prohermandad, marcando pasos importantes en el crecimiento y la estructuración del panorama cofrade cordobés.
Sin embargo, el año también trajo noticias menos gratas y situaciones que requirieron la intervención del Obispado de Córdoba. En la prohermandad de la Salud de Puerta Nueva, el Obispado actuó de oficio, deponiendo al hermano mayor tras detectar un intento de fusión con la hermandad del Carmen. La gestión de la prohermandad fue confiada a José Ignacio Aguilera, en una actuación liderada por Pedro Soldado, quien, en septiembre y por motivos de edad, presentó su renuncia al cumplir 75 años como Delegado Diocesano de Cofradías, tras más de dos décadas al servicio de las hermandades.
La salida de Pedro Soldado, una figura emblemática en el mundo cofrade, dio paso a una nueva etapa en la Delegación Diocesana de Cofradías. Poco después de su renuncia, se anunció el nombramiento de José Juan Jiménez Güeto como su sucesor, y a Juan José Romero Coleto como consiliario de la Agrupación. El propio Pedro Soldado recibió un merecido reconocimiento al finalizar el año, siendo nombrado Cofrade Ejemplar por su dedicación y servicio. En una entrevista, Jiménez Güeto ya abordaba los retos futuros, como la reflexión para regular las salidas extraordinarias, advirtiendo que «la proliferación excesiva de procesiones minimiza los cuidados y las devalúa», una declaración que abrió un debate importante sobre el equilibrio entre la devoción y la calidad de las celebraciones.
El impacto de este fervor se extendió más allá de la capital, llegando a la provincia de Córdoba. En el ámbito provincial, se organizaron dos procesiones magnas: la de Priego de Córdoba, que lamentablemente tuvo que ser suspendida por la lluvia, y la de Lucena, que sí pudo celebrarse con gran éxito. Diciembre fue un mes de especial alegría con las coronaciones de la Virgen del Carmen en Palenciana y Montoro, ambas celebradas entre gran fervor. El año culminó con la vibrante coronación de la Virgen de Luna, un evento que demostró la unidad fraternal y el empuje de las hermandades de Luna de los municipios de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, reafirmando la riqueza y diversidad de las tradiciones cofrades en toda la geografía cordobesa.
- Agrupación: Reforma de estatutos aprobada, nueva carrera oficial piloto, incorporación de La O y estatus de prohermandad para la Confianza.
- Obispado: Intervención en la prohermandad de la Salud de Puerta Nueva.
- Liderazgo: Renuncia de Pedro Soldado y nombramiento de José Juan Jiménez Güeto como nuevo Delegado Diocesano de Cofradías.
- Provincia: Magnas en Priego (suspendida) y Lucena, coronaciones de la Virgen del Carmen (Palenciana, Montoro) y la Virgen de Luna (Pozoblanco, Villanueva de Córdoba).
Preguntas Frecuentes
¿Qué hizo de 2025 un año tan intenso para las cofradías de Córdoba?
El año 2025 fue excepcionalmente intenso debido a la coincidencia del Año Jubilar de la Esperanza y numerosas conmemoraciones cofrades. El punto culminante fue el Magno Vía Crucis Diocesano, complementado por cuatro destacadas procesiones extraordinarias a lo largo del calendario.
¿Cuál fue el evento central del Año Jubilar de la Esperanza?
El evento central del Año Jubilar de la Esperanza fue el Magno Vía Crucis Diocesano ‘Córdoba, Vía Sacra de Occidente’, celebrado el 11 de octubre. Este reunió a 34 imágenes de 33 cofradías, marcando un hito histórico por su magnitud y participación.
¿Cómo afectó la lluvia a la Semana Santa de 2025 en Córdoba?
La lluvia afectó el Sábado de Pasión y el Lunes Santo, obligando a suspender tres procesiones y encerrar a dos en la Catedral. El Martes Santo tampoco salió el Císter. La Agrupación de Cofradías adaptó horarios para salvar el resto de la Semana Santa, aunque hubo recogidas anticipadas.
¿Qué cambios institucionales importantes se produjeron en la Agrupación de Cofradías?
La Agrupación aprobó la reforma de sus estatutos y experimentó una nueva carrera oficial piloto. Además, la hermandad de la O se incorporó y la Confianza obtuvo el estatus de prohermandad, reflejando un dinamismo en la organización cofrade.
¿Qué procesiones extraordinarias destacaron en 2025?
Cuatro procesiones extraordinarias marcaron el año: la Virgen de la Candelaria en febrero, la Virgen de la Soledad bajo palio en septiembre, el Señor del Huerto en octubre y la Virgen de las Tristezas en noviembre, cada una conmemorando efemérides significativas.
¿Hubo eventos destacados en la provincia de Córdoba?
Sí, la provincia vivió dos procesiones magnas (Lucena celebrada, Priego suspendida) y varias coronaciones de la Virgen del Carmen en Palenciana y Montoro. Diciembre destacó con la coronación de la Virgen de Luna, uniendo a hermandades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba.
Conclusión
El año 2025 se ha consolidado como un capítulo memorable en la historia cofrade de Córdoba, superando las expectativas con una intensidad devocional sin precedentes. La confluencia del Año Jubilar de la Esperanza y un calendario repleto de conmemoraciones, procesiones extraordinarias y eventos jubilares transformó la ciudad en un escenario de fe y tradición. Desde el histórico Magno Vía Crucis Diocesano hasta la adaptación frente a los desafíos climáticos de la Semana Santa y los significativos estrenos patrimoniales, cada evento contribuyó a forjar un año excepcional. Los cambios institucionales, las nuevas directrices y el fervor extendido por toda la provincia demuestran la vitalidad y el dinamismo de las hermandades. 2025 no solo será recordado por la cantidad de procesiones, sino por la profunda huella espiritual y el legado cultural que dejó en Córdoba, reafirmando su identidad como corazón de la Semana Santa andaluza y española.
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