La polémica visita de la entonces vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, a España en enero de 2020, conocida como «Delcygate», sigue siendo un foco de controversia y opacidad para el Gobierno español. Lo que inicialmente se presentó como un encuentro fortuito en la pista de Barajas con el exministro José Luis Ábalos, hoy se revela como una operación coordinada con el presunto aval del presidente Pedro Sánchez, según mensajes interceptados por la Unidad Central Operativa (UCO). Esta trama, que motivó la caída de Ábalos, implica tratos con un miembro del régimen venezolano que tenía prohibida la entrada a la Unión Europea, generando un escándalo diplomático y político cuyas explicaciones oficiales aún son insuficientes y contradictorias, especialmente tras las alarmantes revelaciones del caso Koldo.
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La Visita Clandestina: El Delcygate en Barajas
La madrugada del 20 de enero de 2020 se inscribió en la historia política española como el inicio de uno de los episodios más turbios de la legislatura: el «Delcygate». Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta de Venezuela y figura clave del régimen de Nicolás Maduro, aterrizó en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas en un vuelo privado. Este hecho, en sí mismo, ya era una contravención flagrante de las normativas europeas, dado que Rodríguez tenía prohibida la entrada y tránsito por el espacio Schengen, una sanción impuesta por la Unión Europea debido a su papel en la represión y violación de derechos humanos en Venezuela. A pesar de esta prohibición explícita, la dirigente chavista logró pisar suelo español, desatando una cascada de interrogantes sobre quién facilitó su entrada y con qué propósito.
El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, fue la figura central de aquel encuentro nocturno en la terminal ejecutiva de Barajas. Las imágenes exclusivas, desveladas por EL MUNDO el 15 de abril de 2024, mostraron a Ábalos en la pista del aeropuerto, confirmando su presencia en un evento que el Gobierno ha intentado minimizar y desdibujar. La versión inicial ofrecida por el Ejecutivo hablaba de un «encuentro casual» para evitar que Rodríguez entrara en territorio Schengen, lo cual contrasta drásticamente con la evidencia que ha ido emergiendo y que apunta a una operación mucho más planificada y con implicaciones de alto nivel.
Rodríguez llegó a bordo de un Falcon 900 con matrícula TC-AKE, operado por la empresa turca Sky Valet, acompañada por cinco miembros del régimen venezolano. Este detalle subraya la naturaleza oficial de su desplazamiento, pese a que Ábalos alegara que su visita era «en privado». La contradicción entre la prohibición de entrada de una alta funcionaria venezolana y su recepción por un ministro del Gobierno español generó de inmediato una crisis diplomática y política, alimentando las sospechas sobre los verdaderos motivos de su presencia en la capital española. La falta de transparencia en las explicaciones oficiales solo contribuyó a profundizar el misterio.
La estancia de la dirigente chavista, que se preveía prolongar durante varios días, según las confesiones posteriores de algunos implicados, fue abruptamente frustrada. Lo que se había orquestado como una serie de reuniones discretas, visitas médicas y citas con empresarios españoles, se vio truncado por la atención mediática y el escándalo que comenzó a gestarse. Este giro inesperado en los planes iniciales añadió una capa más de enigma a una visita ya de por sí enigmática, dejando en el aire la pregunta de qué tipo de gestiones, o transacciones, se intentaban llevar a cabo bajo el manto de la discreción.
- Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, tenía prohibida la entrada a la Unión Europea.
- Aterrizó en Madrid-Barajas en un vuelo privado en la madrugada del 20 de enero de 2020.
- El exministro José Luis Ábalos fue fotografiado esperándola en la pista de la terminal ejecutiva.
- La versión oficial de un «encuentro casual» ha sido desmentida por nuevas pruebas.
- La visita se frustró, pero se habían planeado citas y encuentros de varios días.
Mensajes Interceptados: El «Bien» de Sánchez y la Caída de Ábalos
Las revelaciones más contundentes sobre el «Delcygate» provienen de la investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, en el marco del denominado caso Koldo. La interceptación de mensajes clave ha arrojado luz sobre el entramado que permitió la visita de Delcy Rodríguez y, lo que es más alarmante, la presunta implicación del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Cuatro días antes del aterrizaje de Rodríguez, José Luis Ábalos, entonces ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, envió un mensaje a Sánchez informándole de la inminente llegada de la vicepresidenta venezolana.
En este mensaje, Ábalos explicaba a Sánchez que Delcy «viene en privado y quiere verme discretamente como continuación del encuentro que tuve con el ministro de Comunicación (que es su hermano)». Lo más significativo de este intercambio es la justificación que Ábalos ofrecía para esta reunión: «La gestión que acordamos en favor de las empresas españolas ha permitido que Duro Felguera haya cobrado una importante deuda». La respuesta de Pedro Sánchez a su entonces hombre de confianza fue un escueto pero revelador «bien». Este «bien» ha sido interpretado por muchos como una validación o, al menos, un conocimiento y consentimiento tácito del presidente sobre la gestión que se estaba realizando.
La implicación de Sánchez, aunque sea a través de un monosílabo, es un elemento crucial que desmorona la narrativa oficial de desconocimiento o de un asunto menor. El hecho de que Ábalos informara directamente al presidente sobre la llegada y el propósito de la visita de una figura sancionada por la UE, y que la respuesta fuera de aprobación, sugiere una coordinación a un nivel mucho más alto de lo que se ha admitido públicamente. Este intercambio de mensajes, ahora en manos de la justicia, se ha convertido en una pieza central para entender la magnitud y las ramificaciones del escándalo, vinculando directamente la cúpula del poder ejecutivo con una operación opaca.
Para José Luis Ábalos, la explosión del «Delcygate» y las posteriores investigaciones han tenido consecuencias devastadoras. El exministro ha mantenido que su actuación en Barajas fue en cumplimiento de una orden superior y que su caída política, que culminó con su salida del Gobierno y su posterior expulsión del PSOE, estuvo directamente relacionada con este episodio. La conexión del «Delcygate» con el caso Koldo, donde Ábalos y su exasesor Koldo García están imputados por pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias y blanqueo de capitales, refuerza la idea de una red de contactos y gestiones paralelas que operaba al margen de la transparencia oficial.
- La UCO interceptó mensajes entre José Luis Ábalos y Pedro Sánchez sobre la visita de Delcy Rodríguez.
- Ábalos informó a Sánchez de la llegada y el propósito de la reunión, mencionando gestiones para empresas españolas.
- La respuesta de Sánchez, un «bien», ha sido objeto de intensa controversia.
- Este intercambio desmiente la versión de un encuentro casual o no autorizado.
- Para Ábalos, este episodio fue un factor clave en su posterior caída política y expulsión del partido.
La Red de Colaboración: De Koldo a Aldama y Ministros Implicados
El «Delcygate» no fue una operación solitaria de Ábalos, sino que implicó una red de colaboración con figuras clave que ahora están siendo investigadas en el marco del caso Koldo. Uno de los nombres que ha emergido con fuerza es el de Víctor de Aldama, un empresario que desempeñó un papel crucial en la organización de la estancia de Delcy Rodríguez en Madrid. Aldama, quien ahora colabora con la Justicia, ha ofrecido detalles alarmantes que dibujan un escenario de complicidad mucho más amplio y con implicaciones que alcanzan a la más alta esfera del Gobierno.
Según las confesiones de Aldama ante el Tribunal Supremo, no solo se encargó de alquilar un piso en Madrid para que la dirigente venezolana se hospedara entre el 16 y el 23 de enero de 2020, sino que también reveló planes para una cena de alto nivel. Esta cena, que finalmente se frustró, estaba destinada a reunir a Delcy Rodríguez con el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La lista de asistentes a esta supuesta cena es igualmente impactante, incluyendo a varios ministros en funciones en aquel momento: Fernando Grande Marlaska (Interior), Teresa Ribera (entonces vicepresidenta cuarta, ahora comisaria europea), Salvador Illa (entonces ministro de Sanidad, ahora presidente de la Generalitat de Cataluña), María Jesús Montero (entonces ministra de Hacienda) y, por supuesto, José Luis Ábalos.
La planificación de una cena con semejante elenco de personalidades políticas, incluyendo al presidente del Gobierno y varios de sus ministros, con una figura sancionada por la Unión Europea, pone en entredicho cualquier intento de presentar la visita de Rodríguez como un asunto menor o no oficial. Demuestra una intención clara de mantener contactos al más alto nivel, a pesar de las prohibiciones internacionales. La existencia de estos planes, confirmada por uno de los implicados en la trama, agrava la ya precaria situación del Gobierno en cuanto a su credibilidad y transparencia en este asunto.
Además, Víctor de Aldama también confesó que el entonces ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, habría creado una «zona de seguridad» especial en el aeropuerto de Madrid. Esta medida habría permitido a Delcy Rodríguez pisar suelo europeo, es decir, el espacio Schengen, a pesar de la taxativa prohibición que pesaba sobre ella. Este extremo, de confirmarse plenamente, implicaría una vulneración directa de las leyes y acuerdos internacionales por parte de un miembro del Gobierno español, con el objetivo de facilitar la entrada de una persona non grata en la Unión Europea. La implicación del Ministerio del Interior en este tipo de maniobras añade una capa de gravedad institucional al «Delcygate». Para entender mejor las implicaciones de estas prohibiciones, se puede consultar información sobre el Área de Schengen en Wikipedia.
- Víctor de Aldama, empresario implicado en el caso Koldo, organizó la estancia de Delcy Rodríguez en Madrid.
- Aldama alquiló un piso para la vicepresidenta venezolana y reveló planes para una cena de alto nivel.
- A la cena asistirían Pedro Sánchez y varios ministros, incluyendo Grande Marlaska, Ribera, Illa y Montero.
- El ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, habría creado una «zona de seguridad» en Barajas.
- Esta «zona de seguridad» habría permitido a Rodríguez eludir la prohibición de entrada al espacio Schengen.
Interrogantes sin Respuesta: El Equipaje, la Zona de Seguridad y el Silencio Oficial
A pesar de los años transcurridos desde aquel 20 de enero de 2020, el «Delcygate» sigue plagado de interrogantes fundamentales que el Gobierno español se ha negado a esclarecer con transparencia. Uno de los misterios más persistentes y que ha alimentado todo tipo de especulaciones es el contenido del abultado equipaje que Delcy Rodríguez trajo consigo a España. Decenas de maletas, cuya naturaleza y finalidad nunca han sido explicadas, acompañaron a la vicepresidenta venezolana, generando sospechas sobre posibles movimientos de capitales o documentos sensibles, especialmente en un contexto de sanciones internacionales contra el régimen de Maduro.
La falta de una explicación convincente sobre el destino y el contenido de este equipaje masivo ha sido una constante en la controversia. ¿Qué contenían esas maletas? ¿Fueron inspeccionadas? ¿Quién se hizo cargo de ellas? Estas preguntas siguen sin respuesta, y el silencio oficial solo ha contribuido a aumentar la desconfianza pública. En un escenario donde la transparencia es crucial, la opacidad en torno a este detalle específico es particularmente preocupante y sugiere que podría haber información comprometida que el Gobierno no desea que salga a la luz.
Otro de los aspectos más controvertidos y sin aclarar es la supuesta «zona de seguridad» creada en el aeropuerto de Barajas. Si bien Víctor de Aldama ha testificado sobre la creación de esta zona para permitir a Rodríguez pisar suelo europeo sin vulnerar directamente la prohibición, el Gobierno no ha ofrecido una explicación coherente sobre cómo se pudo eludir una sanción europea de esta magnitud. Las versiones oficiales han sido confusas y contradictorias, oscilando entre el «encuentro casual» y la «gestión diplomática» para evitar que Rodríguez entrara en el espacio Schengen, lo que choca frontalmente con las revelaciones del caso Koldo y las propias confesiones de los implicados.
Desde aquel fatídico día, distintos miembros del Gobierno han esquivado sistemáticamente dar explicaciones claras sobre la visita fugaz de la vicepresidenta venezolana. Cuando se les ha presionado, las respuestas han sido vagas, evasivas o directamente contradictorias, lo que ha generado una sensación de encubrimiento. La ciudadanía y la oposición política siguen demandando una explicación exhaustiva y veraz de lo ocurrido, pero el Ejecutivo mantiene una postura de hermetismo que solo alimenta las sospechas de un trato preferencial y opaco con un régimen sancionado. Para más detalles sobre la figura de la vicepresidenta, se puede consultar su perfil en Wikipedia sobre Delcy Rodríguez.
Incluso el hijo de José Luis Ábalos ha intervenido públicamente para defender a su padre, afirmando que «En el Delcygate, el único que no tenía que estar allí era mi padre. Mi padre se limitó a cumplir una orden directa por parte del presidente del Gobierno de que fuera al aeropuerto de Barajas. No se hizo nada sin que lo supiera el presidente. Nadie sabía entonces que esta señora (Delcy Rodríguez) no tenía permitida la entrada en la Unión Europea». Esta declaración añade una capa más de complejidad, sugiriendo que la orden venía de lo más alto y que el conocimiento de la prohibición de entrada de Rodríguez no era universal en el momento, o al menos así lo interpreta la defensa del exministro.
- El contenido de las «decenas de maletas» que Delcy Rodríguez trajo a España sigue siendo un misterio sin resolver.
- La supuesta «zona de seguridad» en Barajas para permitir su entrada al espacio Schengen no ha sido explicada convincentemente.
- Las versiones oficiales del Gobierno han sido confusas, vagas y contradictorias desde 2020.
- La falta de transparencia genera sospechas de encubrimiento y tratos opacos con el régimen venezolano.
- El hijo de José Luis Ábalos ha afirmado que su padre solo cumplía una «orden directa» del presidente del Gobierno.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es el «Delcygate»?
El «Delcygate» es el nombre que recibe el escándalo generado por la visita de la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez a España en enero de 2020, a pesar de tener prohibida la entrada a la Unión Europea. La controversia se intensificó por la implicación del exministro José Luis Ábalos y la opacidad del Gobierno español sobre los motivos y detalles del encuentro.
¿Por qué Delcy Rodríguez tenía prohibida la entrada a la UE?
Delcy Rodríguez fue sancionada por la Unión Europea debido a su rol en la represión y violaciones de derechos humanos en Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro. Estas sanciones incluyen la prohibición de entrada y tránsito por el espacio Schengen, así como la congelación de activos.
¿Cuál fue el papel de José Luis Ábalos en el «Delcygate»?
José Luis Ábalos, entonces ministro de Transportes, fue quien se reunió con Delcy Rodríguez en la pista del aeropuerto de Barajas. Mensajes interceptados sugieren que actuó bajo conocimiento del presidente Sánchez, para facilitar una reunión discreta y supuestas gestiones en favor de empresas españolas, a pesar de la prohibición de entrada de Rodríguez.
¿Qué significa el «bien» de Pedro Sánchez?
El «bien» fue la respuesta de Pedro Sánchez a un mensaje de Ábalos informándole de la llegada de Delcy Rodríguez y el propósito de su visita. Ha sido interpretado como una aprobación o, al menos, un conocimiento y consentimiento tácito del presidente sobre la gestión, desmintiendo la versión de un encuentro casual o no autorizado.
¿Quién es Víctor de Aldama y cómo se relaciona con el caso?
Víctor de Aldama es un empresario implicado en la trama del caso Koldo, quien colaboró en la organización de la estancia de Delcy Rodríguez en Madrid. Ha confesado haber alquilado un piso para ella y reveló planes de una cena con el presidente Sánchez y varios ministros, además de la creación de una «zona de seguridad» en Barajas.
¿Se ha explicado el contenido del equipaje de Delcy Rodríguez?
No, el contenido de las «decenas de maletas» que Delcy Rodríguez trajo a España sigue siendo uno de los mayores misterios sin resolver del «Delcygate». El Gobierno no ha ofrecido ninguna explicación transparente sobre su naturaleza o destino, alimentando especulaciones sobre posibles movimientos de capitales o información sensible.
Conclusión
El «Delcygate» representa un episodio de profunda opacidad y presunta irregularidad en la política exterior y doméstica del Gobierno español. Lo que comenzó como un incidente en un aeropuerto se ha transformado, gracias a las investigaciones de la UCO y las confesiones de implicados como Víctor de Aldama, en un entramado complejo que apunta a una coordinación de alto nivel para facilitar la entrada y estancia de una figura sancionada por la Unión Europea. La trama desvela no solo la implicación directa del exministro José Luis Ábalos, sino también el presunto conocimiento y aval del presidente Pedro Sánchez, así como la posible participación de otros miembros del Consejo de Ministros en una cena secreta que, de haberse celebrado, habría comprometido gravemente la posición de España ante sus socios europeos.
Las interrogantes que persisten, especialmente en torno al contenido del voluminoso equipaje de Delcy Rodríguez y la justificación de una «zona de seguridad» para eludir las prohibiciones de entrada, son un lastre para la credibilidad del Ejecutivo. La reticencia del Gobierno a ofrecer explicaciones claras y transparentes solo ha profundizado la desconfianza pública y alimentado la percepción de encubrimiento. El «Delcygate» no es solo un escándalo diplomático; es un desafío a la rendición de cuentas y a la integridad institucional que exige respuestas definitivas y, si fuera necesario, la asunción de responsabilidades políticas y legales para restaurar la confianza en las instituciones democráticas.
Palabras clave: Delcygate, Delcy Rodríguez, José Luis Ábalos, Pedro Sánchez, Caso Koldo