Crisis natalidad: Solo 1 de 3 jóvenes quiere hijos en 5 años

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La crisis de natalidad en España se profundiza, revelando un panorama demográfico preocupante que no muestra signos de mejora a corto plazo. Una reciente encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO, realizada entre el 22 y el 29 de diciembre, desvela que apenas uno de cada tres jóvenes en edad fértil (31,3%) se plantea tener hijos en los próximos cinco años, un dato que subraya la persistente tendencia de caída en el número de nacimientos y el envejecimiento de la población. Esta situación se mantiene a pesar de las recientes ampliaciones de los permisos de paternidad y maternidad, que no parecen ser un incentivo suficiente para revertir el llamado «invierno demográfico» español. Incluso en la franja de 30 a 44 años, con supuesta mayor estabilidad laboral, solo el 26,9% aspira a ampliar la familia de aquí a 2031, consolidando la preocupación sobre el futuro demográfico del país.

La Alarmante Realidad Demográfica Española

España se encuentra sumida en un profundo «invierno demográfico», una metáfora que describe la caída sostenida en el número de nacimientos y el consecuente envejecimiento de la población. Los resultados de la última encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO, que abarcó 2.182 entrevistas realizadas entre el 22 y el 29 de diciembre, confirman esta tendencia preocupante y sugieren que no hay visos de cambio a medio plazo. El estudio revela que solo el 12,9% de los consultados en general tiene planes futuros de contar con descendencia, una cifra que apenas ha variado en los últimos años.

El dato más llamativo es que solo el 31,3% de los ciudadanos en edad fértil (generalmente considerada entre 18 y 44 años) planea tener hijos en el próximo lustro. Esta estadística es un claro indicador de que la reproducción no es una prioridad inmediata para una parte significativa de la población joven española. La situación no mejora en la franja de edad que tradicionalmente se asocia con una mayor estabilidad personal y laboral, el grupo de 30 a 44 años. En este segmento, solo el 26,9% aspira a ampliar su familia de aquí a 2031, lo que sugiere que factores más allá de la mera edad están influyendo en estas decisiones.

La persistencia de estas cifras, con una intención de natalidad que se mantiene baja e incluso ha experimentado un ligero descenso, plantea serias preguntas sobre el futuro socioeconómico de España. Un país con una población cada vez más envejecida y una tasa de natalidad decreciente enfrenta desafíos significativos en áreas como el sistema de pensiones, la sostenibilidad de los servicios de salud y la renovación de la fuerza laboral. La falta de relevo generacional impacta directamente en la capacidad productiva y la innovación, creando un círculo vicioso que es difícil de romper sin políticas públicas contundentes y efectivas.

Este escenario demográfico no es exclusivo de España, pero el país se sitúa entre los estados europeos con las tasas de natalidad más bajas. Las causas son multifactoriales, incluyendo la precariedad laboral, la dificultad para acceder a una vivienda, el alto coste de la vida, la falta de conciliación real entre la vida profesional y personal, y un cambio en las prioridades y valores de las nuevas generaciones. Estos elementos se entrelazan para crear un entorno donde la decisión de tener hijos se pospone o se descarta definitivamente, a pesar de los deseos individuales de muchos jóvenes.

Para entender mejor la evolución de la demografía española, es útil revisar datos históricos. La tasa de natalidad ha estado en declive constante desde la década de 1970, con breves repuntes que no han logrado revertir la tendencia general. Este fenómeno ha sido ampliamente estudiado por instituciones como el Instituto Nacional de Estadística (INE), que anualmente publica informes detallados sobre nacimientos, defunciones y movimientos migratorios. La combinación de una baja natalidad y una mayor esperanza de vida ha llevado a que España sea uno de los países más envejecidos del mundo, con profundas implicaciones para su estructura social y económica. Para más información sobre la demografía española, se puede consultar la Demografía de España en Wikipedia.

  • Solo el 31,3% de jóvenes en edad fértil planea tener hijos en los próximos cinco años.
  • En el grupo de 30 a 44 años, la intención de tener hijos baja al 26,9% hasta 2031.
  • La encuesta de Sigma Dos confirma una tendencia de caída sostenida en nacimientos.
  • La intención general de tener descendencia a futuro es del 12,9%.
  • El invierno demográfico español se agrava con el envejecimiento poblacional.
💡 Dato: La tasa global de fecundidad en España se sitúa en torno a 1,19 hijos por mujer, muy por debajo de los 2,1 necesarios para el reemplazo generacional.

Impacto Limitado de los Permisos de Paternidad y Maternidad

Uno de los intentos recientes del Gobierno para estimular la natalidad y mejorar la conciliación ha sido la ampliación de los permisos de paternidad y maternidad. El pasado mes de julio, se aprobó la extensión de estos permisos para cada progenitor de 16 a 17 semanas, con la posibilidad de disfrutarlos hasta que el niño cumpla 12 meses. Sin embargo, esta medida representó un incremento «descafeinado» respecto a las 20 semanas que se habían comprometido inicialmente al inicio de la legislatura entre los socios de coalición. Además, se introdujeron dos semanas de permisos retribuidos al 100% para cuidados de menores de hasta ocho años, una iniciativa impulsada por una directiva europea.

A pesar de estas mejoras en los derechos de los progenitores, la encuesta de Sigma Dos revela que su impacto en la intención de tener hijos ha sido mínimo, si no nulo. De hecho, el porcentaje de quienes tienen pensado tener hijos en los próximos cinco años ha caído dos décimas respecto a finales de 2024, pasando de un 13,1% a un 12,9%. Esto sugiere que, si bien los permisos contribuyen a una mejor conciliación para quienes ya son padres o han decidido serlo, no están funcionando como un incentivo significativo para que más personas se planteen la paternidad o maternidad.

El análisis de la intención de tener hijos según la afinidad política muestra diferencias interesantes. Los más predispuestos a dar este paso son quienes en las últimas elecciones generales votaron al PP (16,7%), seguidos a distancia por los que hicieron lo propio con Vox (12%) y PSOE (11,8%). Curiosamente, los menos proclives a tener hijos son los votantes de Sumar (10,6%), el partido que más ha abogado por el incremento y la mejora de los permisos de conciliación. Esta disparidad podría reflejar diferencias en las estructuras familiares, los valores sociales o las condiciones socioeconómicas percibidas por los votantes de cada formación.

La limitada efectividad de los permisos de paternidad y maternidad como motor de la natalidad subraya que la decisión de tener hijos es mucho más compleja que la mera disponibilidad de tiempo tras el nacimiento. Factores como la estabilidad económica, la seguridad laboral, el acceso a una vivienda asequible, el coste de la crianza, la disponibilidad de servicios de cuidado infantil de calidad y el apoyo social son elementos cruciales que influyen en la planificación familiar. Sin abordar de manera integral estos desafíos, es poco probable que la ampliación de permisos por sí sola logre revertir la tendencia demográfica actual.

Expertos en demografía y sociología insisten en que las políticas de conciliación deben ir acompañadas de un paquete más amplio de medidas de apoyo a la familia. Esto incluye desde ayudas económicas directas y desgravaciones fiscales por hijo, hasta una red robusta de guarderías públicas y servicios de apoyo a la crianza. La experiencia de otros países europeos, como Francia o Suecia, que han logrado mantener tasas de natalidad más elevadas, demuestra la importancia de un enfoque multifacético y sostenido en el tiempo. Estas naciones invierten significativamente en políticas familiares, entendiendo que la natalidad es una inversión a largo plazo en el capital humano y el futuro del país. Para una visión comparativa de políticas familiares en la Unión Europea, se puede consultar el Portal de la Comisión Europea sobre Política Familiar.

  • Los permisos de paternidad se ampliaron de 16 a 17 semanas, menos de lo prometido.
  • Se añadieron dos semanas de permisos retribuidos para cuidados hasta los ocho años.
  • La intención de tener hijos ha bajado dos décimas, del 13,1% al 12,9%, a pesar de los permisos.
  • Los votantes del PP son los más predispuestos a tener hijos (16,7%), mientras que los de Sumar son los menos (10,6%).
  • La ampliación de permisos no ha sido un incentivo significativo para la natalidad.
💡 Dato: Las políticas de conciliación no son suficientes por sí solas para incentivar la natalidad; se requiere un marco de apoyo económico y social más amplio.

Percepciones Sociales: Clima y Feminismo en la España Actual

Más allá de la crisis de natalidad, la encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO también arroja luz sobre otras importantes dinámicas sociales en España, como las percepciones sobre el cambio climático y el avance del sentimiento feminista. Estos datos, aunque no directamente relacionados con la natalidad, ofrecen un panorama de los valores y preocupaciones de la sociedad española, que indirectamente pueden influir en las decisiones vitales, incluida la de tener hijos.

El debate sobre el cambio climático

La encuesta revela un ligero descenso en la creencia sobre la existencia del cambio climático. Si bien la mayoría de los españoles (80,4%) sigue afirmando que el cambio climático existe, esta cifra ha bajado del 81,2% registrado anteriormente. Curiosamente, la cifra de negacionistas se mantiene relativamente estable en el 14,2%. Este grupo está encabezado de forma muy destacada por los simpatizantes del partido de Santiago Abascal, Vox, donde el 40,2% niega su existencia, aunque la mayoría (52,1%) sí cree en él. Los votantes del PP ocupan la segunda posición en el negacionismo, con un 18,7%.

En cuanto a la acción contra el cambio climático, casi la mitad de los españoles (46,1%) considera que se están haciendo «pocos sacrificios» para luchar contra los efectos del calentamiento global. Por otro lado, un 17,7% piensa que los sacrificios son «demasiados», y solo un 14% cree que resultan «suficientes». Aquí, nuevamente, se observan diferencias ideológicas marcadas: los que más se quejan del coste de las medidas para preservar el medio ambiente son los afines a Vox (43%) y PP (26,1%), mientras que los votantes del PSOE (8,8%) y Sumar (3,2%) son los que menos lo hacen. Estas percepciones pueden reflejar no solo una postura sobre la ciencia, sino también sobre la priorización de problemas económicos frente a los ambientales.

El auge del sentimiento feminista

Otro dato relevante de la encuesta es el aumento del sentimiento feminista en la sociedad española. Actualmente, el 54,3% de los encuestados se identifica como feminista, lo que representa un incremento significativo respecto al 49,4% de 2024. Este crecimiento es un indicador de una mayor conciencia y aceptación de los principios feministas en la población general. Sin embargo, este sentimiento no es homogéneo y presenta claras diferencias ideológicas y de género.

Los votantes de Yolanda Díaz (Sumar) son los que más se identifican con el feminismo (86,4%), seguidos de cerca por los de Pedro Sánchez (PSOE) con un 68,7%. Por el contrario, los votantes de partidos de derecha muestran una menor identificación con este movimiento. Además, se observa una diferencia por género: un mayor porcentaje de mujeres (55,8%) se considera feminista en comparación con los hombres (52,7%). Este aumento del feminismo puede estar relacionado con cambios en las aspiraciones profesionales y personales de las mujeres, que a menudo buscan un mayor equilibrio entre su vida laboral y familiar, lo que puede influir en la decisión de tener hijos.

Estos datos sobre el cambio climático y el feminismo son cruciales para entender el contexto social en el que se toman las decisiones sobre la natalidad. Una mayor conciencia ambiental, por ejemplo, podría llevar a algunas parejas a considerar el impacto de tener hijos en el planeta. De igual modo, el avance del feminismo, al empoderar a las mujeres y ofrecerles más opciones de vida más allá de la maternidad, puede influir en el momento y la cantidad de hijos deseados. Estos factores culturales y de valores son tan importantes como los económicos y laborales a la hora de analizar la complejidad de la demografía actual.

  • La creencia en el cambio climático desciende ligeramente al 80,4%.
  • El 14,2% de los españoles niega el cambio climático, con alta concentración en votantes de Vox (40,2%).
  • El 46,1% cree que se hacen «pocos sacrificios» contra el calentamiento global.
  • El sentimiento feminista aumenta del 49,4% al 54,3% de la población.
  • Los votantes de Sumar (86,4%) y PSOE (68,7%) son los más feministas.
  • Las mujeres (55,8%) se identifican más con el feminismo que los hombres (52,7%).
💡 Dato: El aumento del sentimiento feminista en España refleja un cambio en los valores sociales que podría influir en las prioridades de vida y las decisiones reproductivas de las mujeres.

Retos y Posibles Soluciones ante la Crisis de Natalidad

La crisis de natalidad en España es un problema multifacético que requiere un enfoque integral y a largo plazo. No se trata solo de una cuestión de incentivos económicos o permisos de conciliación, sino de un cambio profundo en las estructuras sociales, económicas y culturales que configuran la vida de los jóvenes y las parejas. Abordar este desafío implica reconocer los múltiples factores que disuaden a los españoles de tener hijos o de tener más de uno.

Uno de los principales obstáculos es la precariedad laboral y la inestabilidad económica. Muchos jóvenes se enfrentan a contratos temporales, salarios bajos y dificultades para acceder a un empleo estable. Esta incertidumbre económica hace que la perspectiva de criar un hijo, con todos los gastos que conlleva, sea abrumadora. La falta de acceso a una vivienda asequible es otro factor crítico. Los precios de alquiler y compra de inmuebles en las grandes ciudades, donde se concentra la mayor parte de la población joven, son prohibitivos, lo que retrasa la emancipación y la formación de un hogar.

La conciliación real entre la vida laboral y familiar sigue siendo una asignatura pendiente. A pesar de los avances en los permisos, la cultura empresarial española a menudo no facilita la flexibilidad horaria, el teletrabajo o la reducción de jornada sin penalizaciones. Muchas mujeres, y cada vez más hombres, se ven obligados a elegir entre su carrera profesional y la maternidad/paternidad, lo que a menudo lleva a posponer o renunciar a tener hijos. La desigualdad de género en la asunción de las responsabilidades de cuidado sigue siendo un lastre que afecta la natalidad.

Otro desafío significativo es el alto coste de la crianza. Desde la alimentación y la ropa hasta la educación y el ocio, criar un hijo en España es una inversión considerable. La falta de ayudas económicas directas y universales, en comparación con otros países europeos, hace que muchas familias se sientan desprotegidas. La escasez de plazas en guarderías públicas de calidad y a precios asequibles también obliga a muchas familias a recurrir a opciones privadas, lo que incrementa aún más los gastos.

Para abordar estos retos, se necesitan políticas públicas ambiciosas y coordinadas. Estas podrían incluir:

  • Ayudas económicas directas y universales: Establecer una prestación por hijo a cargo que sea significativa y no esté ligada a la renta, como existe en países como Francia o Alemania.
  • Fiscalidad favorable a las familias: Implementar deducciones fiscales por hijo que realmente alivien la carga económica, así como beneficios fiscales para familias numerosas.
  • Promoción de la estabilidad laboral y salarial: Políticas que combatan la precariedad, fomenten contratos indefinidos y salarios dignos, especialmente para los jóvenes.
  • Acceso a vivienda asequible: Medidas para regular el mercado de alquiler, promover la construcción de vivienda social y facilitar el acceso a la compra para jóvenes y familias.
  • Ampliación y mejora de los servicios de cuidado infantil: Incrementar la red de guarderías públicas, extender los horarios y ofrecer flexibilidad para adaptarse a las necesidades de los padres trabajadores.
  • Fomento de la corresponsabilidad: Campañas de concienciación y políticas que promuevan una distribución equitativa de las tareas de cuidado y del hogar entre hombres y mujeres.
  • Apoyo a la conciliación laboral: Incentivos para empresas que implementen medidas de flexibilidad, teletrabajo y jornadas laborales adaptadas a la vida familiar.

El envejecimiento de la población y la baja natalidad no solo afectan a las familias, sino que tienen profundas implicaciones para el conjunto de la sociedad. La sostenibilidad del sistema de pensiones, que se basa en la contribución de los trabajadores activos, se ve amenazada. Los servicios de salud enfrentan una mayor demanda por parte de una población envejecida. La falta de mano de obra joven puede frenar el crecimiento económico y la innovación. Es fundamental que España adopte una estrategia demográfica integral que vaya más allá de los ajustes puntuales y aborde las causas estructurales de esta crisis. Los datos de la encuesta de Sigma Dos son un claro recordatorio de la urgencia de actuar para asegurar un futuro demográfico viable para el país.

  • La precariedad laboral y la dificultad para acceder a vivienda son barreras clave.
  • La conciliación real y el coste de la crianza siguen siendo grandes desafíos.
  • Se necesitan ayudas económicas directas y una fiscalidad más favorable a las familias.
  • Es crucial ampliar los servicios de cuidado infantil y fomentar la corresponsabilidad.
  • Las políticas deben promover la estabilidad laboral y salarial para los jóvenes.
💡 Dato: La inversión en políticas familiares en España es inferior a la media de la Unión Europea, lo que contribuye a la baja natalidad.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la principal conclusión sobre la natalidad en España según la encuesta?

La principal conclusión es que solo uno de cada tres jóvenes en edad fértil (31,3%) planea tener hijos en los próximos cinco años, lo que confirma una profunda crisis de natalidad y un envejecimiento poblacional persistente en España.

¿Han ayudado los nuevos permisos de paternidad a revertir la crisis demográfica?

No, la encuesta indica que la ampliación de los permisos de paternidad y maternidad no ha sido un incentivo significativo. De hecho, la intención de tener hijos ha descendido ligeramente a pesar de estas mejoras en la conciliación.

¿Qué porcentaje de jóvenes entre 30 y 44 años aspira a ampliar su familia?

En la franja de edad de 30 a 44 años, considerada con mayor estabilidad laboral, solo el 26,9% de los encuestados aspira a ampliar su familia en los próximos cinco años (hasta 2031).

¿Existe una relación entre la ideología política y la intención de tener hijos?

Sí, la encuesta muestra diferencias. Los votantes del PP son los más predispuestos a tener hijos (16,7%), seguidos por los de Vox (12%) y PSOE (11,8%). Los votantes de Sumar son los menos proclives (10,6%).

¿Cómo ha variado la percepción sobre el cambio climático en España?

La creencia en el cambio climático ha descendido ligeramente del 81,2% al 80,4%. El porcentaje de negacionistas se mantiene en el 14,2%, siendo los simpatizantes de Vox los más destacados en este grupo.

¿Ha aumentado el sentimiento feminista en la población española?

Sí, el sentimiento feminista ha aumentado significativamente, pasando del 49,4% en 2024 al 54,3% de los encuestados que ahora se identifican como feministas, con mayores porcentajes entre votantes de izquierda y mujeres.

Conclusión

La reciente encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO pinta un panorama sombrío para el futuro demográfico de España, con una crisis de natalidad que se profundiza y un envejecimiento poblacional imparable a medio plazo. La limitada intención de los jóvenes de tener hijos, apenas uno de cada tres, es un claro indicador de que las medidas de conciliación, como la ampliación de los permisos de paternidad, son insuficientes por sí solas para revertir esta tendencia. La decisión de formar una familia está intrínsecamente ligada a un entramado de factores socioeconómicos, laborales y culturales que van desde la precariedad económica y el acceso a la vivienda, hasta las percepciones sobre el cambio climático y el avance del feminismo.

La sociedad española se encuentra en un punto de inflexión. El invierno demográfico no solo amenaza la sostenibilidad de sistemas clave como las pensiones y la sanidad, sino que también augura una pérdida de dinamismo económico y social. Abordar este desafío requiere una estrategia integral y audaz que vaya más allá de los paliativos. Es imperativo que las políticas públicas se centren en crear un entorno donde la estabilidad laboral sea la norma, la vivienda sea accesible, la conciliación sea una realidad efectiva y el apoyo económico a las familias sea sustancial y universal. Solo así, con un compromiso sostenido y multifacético, España podrá aspirar a un futuro demográfico más equilibrado y próspero, asegurando el relevo generacional y la vitalidad de su sociedad.

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