Acoso PSOE 2026: 162.000 mujeres abandon

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El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y su líder, Pedro Sánchez, han experimentado un significativo revés electoral entre el electorado femenino, perdiendo el apoyo de aproximadamente 162.000 mujeres en el último mes, según la reciente encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO. Esta drástica caída de 1,3 puntos porcentuales en el voto femenino, pasando del 30,3% al 29%, se atribuye directamente a la creciente cascada de denuncias por acoso sexual que han salpicado a diversos dirigentes socialistas y a la percibida deficiente gestión de estos casos por parte de la cúpula del partido y el Gobierno. La polémica, que se intensificó tras el caso Salazar y la tardanza en contactar a las víctimas, ha generado un profundo descontento que ahora se refleja en las urnas, marcando un punto de inflexión en la relación del PSOE con una parte crucial de su base electoral.

La crisis del acoso y su impacto en la confianza femenina

Lo que inicialmente se perfiló como un incidente aislado, conocido como el «caso Salazar», se transformó en cuestión de semanas en una avalancha de acusaciones de acoso sexual que han comprometido gravemente la imagen del Partido Socialista Obrero Español. Este goteo incesante de denuncias contra dirigentes de todos los niveles del partido no solo ha puesto de manifiesto fallas críticas en los protocolos internos de La Moncloa y Ferraz para la gestión de este tipo de situaciones, sino que también ha generado una profunda crisis de confianza entre el electorado, especialmente entre las mujeres. La manera en que el PSOE ha abordado estas acusaciones ha sido objeto de severas críticas, tanto desde dentro como desde fuera de la formación.

El epicentro de la controversia se originó con Francisco Salazar, una figura cercana a Pedro Sánchez, cuyo nombramiento para la Secretaría de Organización del PSOE, previsto para julio de 2025, fue abortado in extremis tras hacerse públicas las acusaciones en su contra. Sin embargo, la reacción del partido y del Gobierno no estuvo a la altura de las circunstancias. Transcurrieron más de cinco meses antes de que se estableciera contacto con las víctimas denunciantes, una demora que reavivó la polémica en diciembre, sumando un nuevo capítulo al cuestionamiento sobre la transparencia y la diligencia en la gestión de estos delicados asuntos. Esta tardanza fue, incluso, reconocida como un error por Ferraz, si bien el partido defendió sus procedimientos y negó cualquier intento de «tapar» los casos.

La prolongada inacción y la percepción de falta de empatía hacia las víctimas han provocado un descontento palpable no solo en la base electoral, sino también dentro de las propias filas socialistas. Este malestar interno ha permeado a la ciudadanía, que ahora emite su veredicto en las encuestas. La gestión de estas denuncias ha dejado una cicatriz en la reputación del PSOE, un partido que históricamente ha abanderado las causas feministas y la lucha contra la violencia de género. La disonancia entre el discurso y la acción en un tema tan sensible ha sido particularmente perjudicial, erosionando la credibilidad y la confianza depositada por una parte significativa de la población.

La cascada de denuncias no solo afectó a figuras de alto perfil, sino que se extendió a diversos niveles de la organización, creando un ambiente de incertidumbre y preocupación. Este efecto dominó ha puesto en tela de juicio la cultura interna del partido y la eficacia de sus mecanismos para prevenir y abordar el acoso. La respuesta del PSOE, aunque finalmente implicó un reconocimiento del error en la comunicación, no logró disipar las dudas sobre la profundidad de su compromiso con la protección de las víctimas y la rendición de cuentas de sus dirigentes, lo que ha tenido consecuencias directas en su apoyo demoscópico.

  • El «caso Salazar» fue el detonante inicial de la crisis.
  • Retraso de más de cinco meses en contactar a las víctimas denunciantes.
  • Reconocimiento de «errores» por Ferraz, pero defensa de los procedimientos.
  • Descontento generalizado dentro del PSOE y entre el electorado.
💡 Dato: La tardanza en contactar a las víctimas de acoso sexual por parte del PSOE y el Gobierno se extendió por más de cinco meses, exacerbando la polémica y el descontento ciudadano.

Radiografía de la pérdida de apoyo femenino en las urnas

La primera encuesta del año de Sigma Dos para EL MUNDO, realizada entre el 22 y el 29 de diciembre de 2025, ha arrojado resultados preocupantes para el PSOE y el presidente Pedro Sánchez, especialmente en lo que respecta al voto femenino. Este sondeo, que capturó la opinión pública justo en el periodo de mayor efervescencia de la polémica por las denuncias de acoso, muestra una clara tendencia de alejamiento por parte de las mujeres hacia la formación socialista. La confianza que el partido había logrado recuperar en meses anteriores se ha disipado rápidamente, evidenciando el impacto directo de la crisis en sus perspectivas electorales.

Los datos son elocuentes: en el sondeo de diciembre, el PSOE aglutinaba el 30,3% del voto femenino. Apenas un mes después, este porcentaje se ha reducido al 29%, lo que representa una caída de 1,3 puntos porcentuales. Esta disminución es particularmente significativa porque supera la que el partido experimenta en el global de la sociedad, donde el apoyo pasa del 27,3% al 26,5%, una bajada de 0,8 puntos. En contraste, el retroceso entre los hombres es menor, con un apoyo que desciende del 24,6% al 24%. Estos números subrayan que la crisis del acoso ha afectado de manera desproporcionada la percepción del partido entre las votantes.

Para cuantificar el alcance de esta fuga de votantes, el análisis de Sigma Dos proyecta que, si hoy se repitiera la participación electoral de 2023 y el número de electores masculinos y femeninos fuera equitativo, el PSOE vería cómo 162.190 mujeres menos cogerían su papeleta en comparación con diciembre, antes de que el goteo de denuncias volviera a situar el tema en el foco mediático y político. Esta cifra no es meramente estadística; representa un contingente considerable de votantes que, ante la gestión de los escándalos de acoso, han optado por reconsiderar su apoyo al partido que tradicionalmente se ha presentado como el defensor de los derechos de la mujer.

La encuesta de Sigma Dos es un barómetro crucial que refleja el sentir de la ciudadanía en un momento de alta tensión política y social. La metodología robusta y el periodo de realización del sondeo garantizan que los resultados capturan la reacción inmediata del electorado a los eventos más recientes. La pérdida de 1,3 puntos en el voto femenino no es solo una fluctuación, sino una señal de alarma para el PSOE, que debe enfrentar las consecuencias de una crisis que ha dañado su relación con un segmento demográfico vital para sus aspiraciones electorales. La capacidad del partido para revertir esta tendencia dependerá de su habilidad para restaurar la confianza y demostrar un compromiso inequívoco con la erradicación del acoso y la protección de las víctimas.

  • El voto femenino al PSOE cae 1,3 puntos porcentuales en un mes (del 30,3% al 29%).
  • La pérdida de apoyo femenino es superior a la caída global del partido (0,8 puntos).
  • Se estima que 162.190 mujeres menos votarían al PSOE respecto a diciembre.
  • La encuesta fue realizada por Sigma Dos para EL MUNDO entre el 22 y 29 de diciembre de 2025.
💡 Dato: La caída de 1,3 puntos en el voto femenino del PSOE se traduce en una estimación de 162.190 mujeres menos votando a Sánchez en comparación con el mes anterior a la cascada de denuncias.

Reconfiguración del voto femenino: ¿Quién se beneficia del descontento?

La deserción de votantes femeninas del PSOE no se traduce en una abstención generalizada, sino en una redistribución del apoyo hacia otras formaciones políticas, lo que provoca una reconfiguración interesante en el panorama electoral español. Este movimiento de votos evidencia que el descontento de las mujeres no las aleja de la política, sino que las impulsa a buscar alternativas que consideren más alineadas con sus expectativas y demandas en un contexto de crisis de confianza.

En este escenario de cambio, Vox emerge como el principal beneficiado de la bajada en el voto femenino del PSOE. El partido de Santiago Abascal registra un aumento de 1,2 puntos en este grupo social, pasando del 14,4% de apoyo en diciembre al 15,6% en enero. Este incremento es notable, ya que Vox, a menudo percibido con reticencias por sectores feministas tradicionales, logra capitalizar parte del desencanto con la gestión socialista. Este fenómeno sugiere que una facción del electorado femenino, quizás priorizando otras cuestiones o desencantada con la izquierda, encuentra en Vox una opción válida.

Paralelamente, una parte significativa del flujo de mujeres que abandonan a Pedro Sánchez se dirige hacia las formaciones a la izquierda del PSOE, Sumar y Podemos. Sumar, liderado por Yolanda Díaz, gana 0,3 puntos porcentuales en el voto femenino, alcanzando el 7,6% de estas papeletas. Por su parte, Podemos, con un aumento de 0,7 puntos, se sitúa en el 4% del apoyo femenino. Este trasvase de votos indica que muchas de las mujeres descontentas con el PSOE buscan refugio en partidos que, aunque también de izquierdas, podrían ofrecer una perspectiva diferente o una mayor contundencia en la defensa de los derechos de las mujeres, percibiendo una mayor coherencia en su discurso y acciones.

En cuanto al Partido Popular (PP), el principal partido de la oposición, sufre una mínima variación en este contexto, perdiendo apenas una décima. Con el 33,1% de los apoyos, el PP se mantiene como el partido preferido de las mujeres en España, lo que consolida su posición como la formación con mayor respaldo en este segmento demográfico. La estabilidad del PP en el voto femenino, a pesar de la turbulencia que afecta a otros partidos, sugiere una base de votantes más consolidada o menos susceptible a las fluctuaciones generadas por los escándalos de acoso sexual en el ámbito socialista. La capacidad de los partidos para atraer y retener el voto femenino será crucial en futuras convocatorias electorales, y la actual crisis del PSOE ha abierto una ventana de oportunidad para que otras formaciones refuercen su posición en este importante caladero electoral.

  • Vox es el principal beneficiado, subiendo 1,2 puntos en voto femenino (del 14,4% al 15,6%).
  • Sumar y Podemos también ganan apoyo femenino, con 0,3 y 0,7 puntos respectivamente.
  • El PP se mantiene como el partido preferido de las mujeres con el 33,1% de los apoyos.
  • La redistribución del voto femenino muestra una búsqueda de alternativas políticas.
💡 Dato: Vox experimenta el mayor crecimiento entre las mujeres descontentas con el PSOE, aumentando 1,2 puntos porcentuales en el último mes y alcanzando el 15,6% del voto femenino.

Historial de escándalos y la erosión del respaldo femenino al PSOE

La reciente caída en el voto femenino no es un hecho aislado para el PSOE, sino que se inscribe en un patrón de oscilaciones notables a lo largo del último año, en gran medida marcadas por una serie de escándalos que han afectado la imagen del partido y su liderazgo en temas de igualdad. La confianza de las mujeres en el PSOE, que había logrado estabilizarse en algunos momentos, se ha visto nuevamente mermada por la acumulación de polémicas que tocan directamente la sensibilidad de este electorado, poniendo en entredicho la coherencia de la formación en su agenda feminista.

Un factor recurrente en esta inestabilidad ha sido el escándalo de prostitución que rodea al exministro José Luis Ábalos. Aunque no directamente relacionado con acoso sexual, este caso generó un clima de desconfianza y afectó la percepción de integridad dentro del partido, especialmente en un contexto donde el PSOE se presenta como adalid de la igualdad de género. La sombra de este tipo de controversias ha contribuido a un voto femenino volátil, donde las mujeres han mostrado una mayor propensión a reevaluar su apoyo en función de los acontecimientos y la respuesta del partido ante ellos. Para entender mejor la dinámica de los escándalos políticos y su impacto, se puede consultar información general sobre la corrupción política en Wikipedia.

La titular de Igualdad, Ana Redondo, también ha sido objeto de severas críticas, cerrando el año 2025 como la ministra cuya valoración ha caído más, hasta un 2,9 sobre 10. Su gestión ha sido cuestionada, particularmente por el escándalo de los fallos en las pulseras antimaltrato, un instrumento crucial para la protección de víctimas de violencia de género. La ineficacia o los errores en herramientas tan sensibles han generado una profunda frustración y sensación de desprotección, lo que impacta directamente en la percepción de la competencia y el compromiso del Gobierno y del partido en la lucha contra la violencia machista. La relevancia de las políticas de igualdad y su impacto en la sociedad española es un tema de constante debate, y las acciones de figuras como la ministra Redondo son escrutadas con lupa por la opinión pública.

A lo largo del último año, el voto femenino al PSOE ha dibujado una trayectoria irregular. En agosto, Sánchez tocó fondo entre las mujeres, reuniendo solo el 27,2% de este voto. Sin embargo, dos meses antes, en junio, había alcanzado un 31%, mostrando una capacidad de recuperación. En diciembre de 2025, el partido parecía haber recuperado la confianza de las mujeres, atravesando uno de sus mejores momentos en este segmento. Pero la irrupción de los casos de acoso sexual en sus filas y la cuestionada gestión de estos han revertido esta tendencia positiva, haciendo que las mujeres vuelvan a cuestionar la idoneidad del PSOE para representar sus intereses y valores. Esta serie de eventos subraya la fragilidad del apoyo femenino al PSOE cuando se producen escándalos que desafían su imagen de partido progresista y feminista.

  • El voto femenino al PSOE ha sido volátil durante el último año.
  • El escándalo de José Luis Ábalos contribuyó a la inestabilidad del apoyo femenino.
  • La ministra Ana Redondo ha sido la más castigada en valoración, con un 2,9 sobre 10.
  • Los fallos en las pulseras antimaltrato han generado desconfianza en la gestión de Igualdad.
  • El PSOE tocó el 27,2% de voto femenino en agosto, recuperándose al 31% en junio.
💡 Dato: La ministra de Igualdad, Ana Redondo, finalizó 2025 con la valoración más baja entre los miembros del Gobierno (2,9 sobre 10), afectada por los escándalos de las pulseras antimaltrato y la gestión de las denuncias de acoso.

Preguntas Frecuentes

¿Cuántas mujeres ha perdido el PSOE en el último mes según las encuestas?

El PSOE ha perdido el apoyo de aproximadamente 162.000 mujeres en el último mes, según la encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO. Esto se traduce en una caída de 1,3 puntos porcentuales en el voto femenino, pasando del 30,3% al 29%.

¿Cuál fue el principal motivo de la pérdida de voto femenino del PSOE?

La principal causa ha sido la cascada de denuncias por acoso sexual contra dirigentes socialistas, sumada a la percibida deficiente gestión de estos casos por parte de la cúpula del partido y el Gobierno. El caso Salazar y la tardanza en contactar a las víctimas agravaron la situación.

¿Qué partidos se benefician de la caída del PSOE en el voto femenino?

Vox es el principal beneficiado, subiendo 1,2 puntos en este grupo. Sumar y Podemos también ganan apoyo femenino, con 0,3 y 0,7 puntos porcentuales respectivamente. El Partido Popular mantiene su posición como el partido preferido de las mujeres, con el 33,1%.

¿Qué papel ha jugado la Ministra de Igualdad en esta crisis?

La Ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha cerrado 2025 con la valoración más baja entre los miembros del Gobierno. Su gestión ha sido cuestionada por el escándalo de los fallos en las pulseras antimaltrato, lo que ha contribuido al descontento general.

¿Ha sido el voto femenino al PSOE siempre estable?

No, el voto femenino al PSOE ha oscilado notablemente durante el último año. Ha estado marcado por diversos escándalos, como el de José Luis Ábalos, y la percepción de la gestión de la igualdad, lo que ha generado una base de votantes más volátil.

¿Qué son las «fallas en los protocolos de La Moncloa y Ferraz»?

Se refieren a deficiencias en los procedimientos internos del Gobierno y del PSOE para la gestión de denuncias por acoso sexual. La tardanza en contactar a las víctimas y la falta de una respuesta rápida y contundente expusieron estas vulnerabilidades en la protección de las personas afectadas. Para más información sobre protocolos de ética en instituciones públicas, se puede consultar el sitio web del Boletín Oficial del Estado.

Conclusión

La crisis de acoso sexual que ha sacudido al PSOE en los últimos meses ha tenido un impacto directo y cuantificable en su apoyo electoral, especialmente entre las mujeres. La pérdida de 1,3 puntos porcentuales del voto femenino, que se traduce en el abandono de más de 162.000 votantes, subraya la profunda brecha de confianza generada por la cascada de denuncias y la percibida falta de diligencia en la gestión de estos casos por parte de la cúpula del partido y el Gobierno. Este revés demoscópico no solo ha reconfigurado el panorama político, beneficiando a formaciones como Vox, Sumar y Podemos, sino que también ha puesto de manifiesto la fragilidad del apoyo femenino al PSOE, que ha oscilado notablemente a lo largo del último año debido a diversos escándalos.

La situación actual representa un desafío significativo para Pedro Sánchez y el PSOE, quienes deben abordar de manera efectiva las fallas en sus protocolos y restaurar la credibilidad en su compromiso con la igualdad y la protección de las víctimas. La valoración de la Ministra de Igualdad, Ana Redondo, y los fallos en las pulseras antimaltrato, añaden capas de complejidad a una crisis que va más allá de un incidente aislado, reflejando un descontento acumulado. La capacidad del partido para recuperar la confianza de un electorado femenino cada vez más exigente y crítico será determinante para sus futuras aspiraciones electorales y para la coherencia de su proyecto político.

Palabras clave: PSOE, acoso sexual, voto femenino, Pedro Sánchez, encuestas electorales

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