La noche del 2 al 3 de enero, una meticulosa y audaz operación de la inteligencia estadounidense, bautizada como ‘Resolución Absoluta’, culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro en un búnker secreto en Venezuela y su posterior traslado a una prisión en Nueva York. A pesar de los constantes cambios de localización del líder chavista para evadir la vigilancia, los comandos de élite de la Fuerza Delta, tras meses de preparación y el apoyo de una red de espionaje clandestina, lograron interceptarlo. Este asalto nocturno, autorizado directamente por el entonces presidente Trump, resultó en la muerte de al menos 40 personas, incluyendo miembros de los temidos comandos cubanos conocidos como ‘avispas negras’, revelando la profundidad de la infiltración y la precisión de la operación.
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La Intrincada Red de Inteligencia detrás de la Operación
La operación ‘Resolución Absoluta’ no fue un golpe de suerte, sino la culminación de meses de minucioso trabajo de inteligencia por parte de Estados Unidos. Nicolás Maduro, consciente de la amenaza constante sobre su persona, había adoptado una estrategia similar a la de Sadam Hussein antes de su captura: cambiar de ubicación para dormir cada noche. Esta rotación constante por ocho localizaciones distintas, diseñada para desorientar a cualquier enemigo, fue, sin embargo, completamente descifrada por los agentes de inteligencia estadounidenses. Conocían no solo las ubicaciones, sino también el patrón de sus movimientos, un factor crítico para el éxito de la misión.
La clave de esta profunda penetración en la seguridad del régimen chavista fue una combinación de fuentes humanas y tecnología avanzada. Un informante de alto nivel, descrito como una persona «muy cercana a Maduro y conocedora de sus dependencias personales», proporcionó información vital sobre sus hábitos y los detalles de sus refugios. Esta información fue complementada por un equipo de la CIA que operó clandestinamente en Caracas durante meses, sin cobertura diplomática, aprovechando el cierre de la embajada de EEUU para pasar desapercibidos. La sinergia entre estas fuentes permitió a la inteligencia estadounidense mapear cada paso del matrimonio presidencial.
El plan original para el asalto estaba previsto para cuatro días antes, el 30 de diciembre. Sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas, con mal tiempo y baja visibilidad, llevaron a una decisión prudente de retrasar la operación. Evitar riesgos innecesarios era primordial, incluso si eso significaba esperar a que la oportunidad perfecta se presentara. Esta paciencia estratégica demostró la meticulosidad en la planificación y la prioridad de la seguridad de los comandos sobre la celeridad.
Una semana antes del asalto final, el 23 de diciembre, la Casa Blanca hizo un último intento diplomático para evitar la confrontación. Un funcionario ofreció a Maduro un vuelo al exilio en Turquía, una propuesta que el líder chavista rechazó categóricamente. En ese momento, la suerte de Maduro estaba echada. La negativa selló su destino y activó la fase final de la operación militar, dejando claro que todas las vías pacíficas se habían agotado.
- Identificación de ocho ubicaciones rotatorias de Maduro.
- Infiltración de un informante clave cercano al líder chavista.
- Despliegue clandestino de un equipo de la CIA en Caracas.
- Retraso de la operación por condiciones climáticas adversas.
- Rechazo final de Maduro a la oferta de exilio en Turquía.
La Ejecución Impecable: Entrenamiento y Asalto en Tiempo Récord
La noche del 2 al 3 de enero se alinearon las condiciones perfectas para la ‘operación Resolución Absoluta’. Con el cielo despejado, los drones de reconocimiento desplegados por Estados Unidos, que lograron eludir las defensas antiaéreas venezolanas, localizaron a Nicolás Maduro regresando a uno de sus recintos fortificados. Desde el patio de Mar-a-Lago, mientras cenaba con sus colaboradores, el propio presidente Donald Trump dio la orden final de actuar a las 22:46 del viernes, hora de Florida, marcando el inicio de la fase de asalto.
El componente principal de la fuerza de asalto fue la Fuerza Especial Delta, una unidad de élite conocida por operaciones de alto riesgo como la eliminación de Al Bagdadi. Esta unidad se forma y se disgrega en función de la misión, y para esta ocasión, bajo el liderazgo de un comandante de habla hispana, se preparó con una meticulosidad extrema. Utilizando la información de inteligencia recabada, la Delta Force construyó una réplica exacta del búnker de Maduro en su base de Kentucky. Allí, practicaron incansablemente la entrada, la extracción y la salida en tiempo récord, asegurando que cada movimiento fuera preciso y cronometrado a la perfección.
La coreografía de la entrada fue ejecutada con una precisión milimétrica. Dos minutos exactos fueron asignados para colocar el explosivo y reventar las hojas de acero de la puerta del búnker. Esta explosión fue el detonante que despertó al matrimonio presidencial. La sorpresa fue total; ante las armas y las linternas de los comandos, Maduro y su mujer no tuvieron tiempo de alcanzar la habitación segura, blindada y diseñada para retrasar cualquier asalto. Los operadores Delta llevaban incluso sopletes para derribar esa puerta, aunque finalmente no fueron necesarios.
Una vez dentro, la operación se desarrolló con rapidez y eficiencia. En apenas cinco minutos, Maduro y su esposa fueron detenidos y extraídos de la habitación. Agentes del FBI y de la DEA procedieron a leerle brevemente los cargos por narcotráfico al líder chavista, quien ya llevaba las esposas puestas. Algunas fuentes indican que se resistió a la detención y tuvo que ser sacado a rastras de su cuarto, sufriendo una lesión en la pierna izquierda durante el forcejeo. La misión completa fue transmitida en directo por una cámara frontal instalada en uno de los helicópteros, un «show» que, según confesó Trump, disfrutó desde la distancia.
- Drones eludieron defensas antiaéreas y localizaron a Maduro.
- Trump dio la orden final desde Mar-a-Lago.
- La Fuerza Delta practicó el asalto en una réplica del búnker en Kentucky.
- Explosión en la puerta del búnker sorprendió al matrimonio.
- Detención rápida en cinco minutos, cargos leídos y traslado inmediato.
El Resultado: Bajas, Detención y Reacciones Internacionales
El asalto a la fortaleza de Nicolás Maduro, aunque quirúrgico en su ejecución contra el objetivo principal, no estuvo exento de violencia y bajas significativas. La Administración Trump confirmó que el ataque dejó un saldo de al menos 40 muertos. Entre las víctimas se encontraban miembros de los comandos de élite cubanos conocidos como ‘avispas negras’, un grupo de pretorianos enviados por La Habana para proteger al líder chavista. Su presencia y su resistencia subrayan la complejidad y el riesgo inherente a la operación, así como la profunda implicación de Cuba en la seguridad del régimen venezolano.
La fase de aproximación y extracción de los comandos fue un ejercicio de maestría táctica. Un número aún no precisado de helicópteros de transporte de tropas Chinook, aparatos robustos con dos grandes hélices, apoyados por helicópteros Apache de ataque a tierra, volaron a tan solo 100 pies de altura desde el buque de asalto anfibio USS Iwo Jima. Esta baja altitud, iniciada alrededor de las 4:30 de la mañana del sábado en su aproximación a Venezuela, fue crucial para eludir los sistemas de radar y garantizar la sorpresa. Los aparatos sobrevolaron Caracas sin luces, una señal de la cobertura total que la oscuridad y la baja detección les proporcionaban.
Una vez asegurado y esposado, Nicolás Maduro fue trasladado rápidamente a los helicópteros. La misión fue un éxito rotundo en su objetivo de captura. Las autoridades de Estados Unidos comenzaron a filtrar los detalles de la operación a medios como The New York Times y The Washington Post, confirmando el traslado del líder chavista a una prisión en Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico. Este movimiento estratégico buscaba desmantelar las estructuras de poder de Maduro y su círculo, acusados de operar una vasta red de tráfico de drogas.
La noticia de la captura de Maduro generó una ola de reacciones a nivel internacional. Mientras que países como Estados Unidos y sus aliados regionales celebraron la operación como un paso hacia la restauración de la democracia en Venezuela, otros países, como Rusia, China y Cuba, condenaron enérgicamente la acción, calificándola de violación de la soberanía y un acto de agresión. La operación ‘Resolución Absoluta’ no solo cambió el panorama político venezolano, sino que también reavivó el debate sobre la intervención extranjera y el derecho internacional.
- 40 muertos, incluyendo comandos cubanos ‘avispas negras’.
- Aproximación de helicópteros Chinook y Apache a 100 pies de altura para evadir radares.
- Traslado de Maduro a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico.
- Filtración de detalles de la operación a medios internacionales.
- Reacciones internacionales polarizadas sobre la legitimidad de la intervención.
El Contexto Geopolítico y las Consecuencias a Largo Plazo
La ‘operación Resolución Absoluta’ no puede entenderse sin el telón de fondo de la compleja relación entre Estados Unidos y Venezuela, marcada por años de tensiones, sanciones y acusaciones mutuas. Durante la administración Trump, la presión sobre el régimen de Maduro se intensificó considerablemente, con Washington respaldando al líder opositor Juan Guaidó y declarando ilegítimo al gobierno chavista. La captura de Maduro representa el punto culminante de esta política de «máxima presión», buscando un cambio de régimen por la fuerza después de agotar las vías diplomáticas y las sanciones económicas.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor y comandante de la misión, explicó que la operación fue el resultado de una estrategia cuidadosamente diseñada para actuar en un entorno de alta hostilidad. La ausencia de una embajada estadounidense en Caracas, cerrada años antes, obligó a la CIA a operar de forma completamente clandestina, sin ninguna cobertura diplomática, lo que añade una capa de riesgo y audacia a la operación. Este nivel de compromiso subraya la importancia estratégica que Estados Unidos otorgaba a la salida de Maduro del poder.
Las implicaciones a largo plazo de la captura de Maduro son vastas y aún se están desarrollando. En Venezuela, la detención del líder chavista abrió un período de incertidumbre política, con la estructura de poder del chavismo enfrentando un vacío de liderazgo sin precedentes. Aunque la operación eliminó a la figura central, la base de apoyo del régimen y la influencia de otros actores, como el ejército y los aliados internacionales, seguirán siendo factores determinantes en el futuro del país. La crisis humanitaria y económica subyacente en Venezuela continúa siendo un desafío apremiante, independientemente de los cambios políticos.
A nivel regional e internacional, la ‘operación Resolución Absoluta’ sienta un precedente importante. La decisión de un gobierno de llevar a cabo una operación militar encubierta para capturar a un jefe de Estado en ejercicio, acusado de crímenes internacionales, plantea serias preguntas sobre la soberanía nacional y la legalidad de tales acciones. Este evento podría influir en futuras doctrinas de intervención y en las relaciones entre potencias, especialmente en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas. La transparencia en la filtración de los detalles a la prensa, aunque estratégica, también busca justificar la acción ante la opinión pública global.
- Contexto de máxima presión de EEUU sobre Venezuela durante la administración Trump.
- Cierre de la embajada de EEUU en Caracas forzó operaciones clandestinas de la CIA.
- Vacío de poder en Venezuela tras la captura de Maduro y la incertidumbre política.
- Precedente internacional sobre la intervención militar contra jefes de Estado.
- Impacto en las relaciones geopolíticas y el debate sobre la soberanía.
Preguntas Frecuentes
¿Qué fue la ‘operación Resolución Absoluta’?
Fue una operación militar encubierta liderada por la inteligencia y las fuerzas especiales de Estados Unidos para capturar a Nicolás Maduro en Venezuela. Se llevó a cabo la noche del 2 al 3 de enero, culminando con su detención y traslado a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico.
¿Cómo conoció la inteligencia de EEUU los movimientos de Maduro?
La inteligencia estadounidense obtuvo información clave de un informante cercano a Maduro y de un equipo clandestino de la CIA desplegado en Caracas. Esto les permitió conocer las ocho ubicaciones donde Maduro rotaba para dormir, así como sus patrones de movimiento.
¿Qué papel jugó la fuerza especial Delta?
La Fuerza Delta fue el grupo de élite encargado de ejecutar el asalto físico. Entrenaron intensamente en una réplica del búnker de Maduro en Kentucky, practicando cada paso de la entrada, detención y extracción para asegurar una ejecución rápida y precisa en tiempo récord.
¿Hubo bajas durante la operación?
Sí, la operación resultó en la muerte de al menos 40 personas. Entre los fallecidos se encontraban miembros de los comandos cubanos conocidos como ‘avispas negras’, que actuaban como guardia pretoriana para Nicolás Maduro, lo que subraya la resistencia encontrada.
¿Por qué se retrasó la operación inicialmente?
La operación, inicialmente prevista para el 30 de diciembre, se retrasó debido a las malas condiciones meteorológicas y la baja visibilidad. Se consideró que el riesgo para los comandos era demasiado alto, priorizando la seguridad y la efectividad de la misión.
¿Dónde fue trasladado Nicolás Maduro tras su captura?
Después de su captura, Nicolás Maduro fue trasladado a una prisión en Nueva York, Estados Unidos. Allí, se esperaba que enfrentara cargos por narcotráfico y otros crímenes, como parte de una estrategia para desmantelar su régimen y sus redes ilícitas.
Conclusión
La ‘operación Resolución Absoluta’ representa un hito sin precedentes en la historia de las intervenciones de inteligencia y fuerzas especiales, marcando el fin de una era para Nicolás Maduro y su régimen. La combinación de una sofisticada red de espionaje, la meticulosa planificación y el entrenamiento de élite de la Fuerza Delta permitió una ejecución audaz que culminó con la captura del líder chavista. Este evento no solo reconfiguró el panorama político en Venezuela, sino que también envió un mensaje contundente sobre la determinación de Estados Unidos en su política de máxima presión.
Las consecuencias de esta operación son multifacéticas. A corto plazo, generó un vacío de poder en Venezuela y provocó una condena internacional de parte de los aliados de Maduro, mientras que sus detractores celebraron el desenlace. A largo plazo, la operación plantea serias preguntas sobre la soberanía nacional, el derecho internacional y la justificación de tales acciones encubiertas contra líderes de Estado. Sin duda, la ‘operación Resolución Absoluta’ será estudiada como un caso emblemático de cómo la inteligencia y la fuerza militar pueden ser empleadas para lograr objetivos geopolíticos complejos, con un impacto duradero en las relaciones internacionales y el futuro de Venezuela.
Palabras clave: Operación Resolución Absoluta, Nicolás Maduro, Inteligencia EEUU, Fuerza Delta, Venezuela