ONG Gaza: Suspensión licencias 37 ONG Franja, 1 marzo

Comenzar

Las licencias de 37 organizaciones no gubernamentales (ONG) internacionales en la Franja de Gaza han sido suspendidas, una medida que entró en vigor este jueves y exige a estas entidades cesar sus actividades en el enclave palestino antes del 1 de marzo. Israel justifica esta decisión argumentando que las ONG no completaron los nuevos requisitos de registro, diseñados para «prevenir que terroristas aprovechen el marco de la ayuda humanitaria», incluyendo la no entrega de formularios sobre su personal. Por su parte, las ONG afectadas, entre ellas Médicos Sin Fronteras (MSF) y el Consejo Noruego para Refugiados (NRC), han denunciado las nuevas normas como «peligrosas y arbitrarias», alertando sobre las «consecuencias catastróficas» que esta expulsión tendrá para la población gazatí, ya devastada por el conflicto.

La Controversia del Nuevo Registro Israelí para ONG

La decisión de Israel de suspender las licencias de 37 organizaciones no gubernamentales internacionales en la Franja de Gaza ha desatado una profunda controversia a nivel global. Las autoridades israelíes han establecido el 1 de marzo como fecha límite para que estas entidades cesen sus operaciones en el enclave palestino, argumentando que no han cumplido con los nuevos requisitos de registro. Estos requisitos, que incluyen la presentación de formularios detallados sobre su personal, fueron introducidos con el objetivo declarado de «prevenir que terroristas aprovechen el marco de la ayuda humanitaria».

Según el portavoz de Exteriores israelí, Oren Marmorstein, el proceso de registro busca garantizar la «transparencia» y «salvaguardar la integridad de la actividad humanitaria». Las autoridades israelíes insisten en que el requisito de registro no es discriminatorio y que 23 ONG internacionales, incluyendo algunas de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia, sí lograron completar el proceso antes del 31 de diciembre y continúan operando sin interrupciones. Esto, según Israel, demuestra la viabilidad del nuevo sistema y su compromiso con la continuidad de la asistencia humanitaria.

El Ministerio de Asuntos de la Diáspora y de Lucha contra el Antisemitismo, la entidad ahora encargada de gestionar estas licencias, ha defendido la medida, señalando que el plazo de entrega para la documentación se amplió en tres meses, hasta septiembre, para dar suficiente tiempo a las organizaciones. Sin embargo, las ONG afectadas sostienen que las nuevas normas son excesivamente restrictivas, burocráticas y, en última instancia, diseñadas para obstaculizar su trabajo vital en una de las regiones más necesitadas del mundo. La disputa pone de manifiesto la tensión constante entre las preocupaciones de seguridad de Israel y la necesidad humanitaria en Gaza.

La exigencia de Israel de que las ONG sean transparentes en cuanto a su personal y fuentes de financiación es un punto central de la controversia. Mientras que el gobierno israelí lo presenta como una medida esencial para la seguridad y la prevención del terrorismo, las organizaciones humanitarias lo ven como una carga administrativa excesiva y una posible herramienta para limitar su independencia. La falta de un acuerdo en este punto ha llevado a la suspensión de licencias, lo que podría tener graves repercusiones para la población de Gaza.

  • Israel exige nuevos formularios de registro sobre el personal de las ONG.
  • La fecha límite para el cese de actividades es el 1 de marzo.
  • Se acusa a las ONG de no cumplir con la «transparencia» necesaria.
  • 23 organizaciones internacionales sí completaron el proceso de registro.
  • El Ministerio de Asuntos de la Diáspora gestiona las licencias.
💡 Dato: El gobierno israelí afirma que el nuevo requisito de registro busca principalmente «prevenir que terroristas aprovechen el marco de la ayuda humanitaria» mediante la identificación del personal de las ONG.

Impacto Humanitario: La Alerta de las ONG en Gaza

Las 37 organizaciones no gubernamentales internacionales afectadas por la suspensión de sus licencias han reaccionado con profunda preocupación, calificando las nuevas normas de inscripción de «peligrosas y arbitrarias». Han emitido una seria advertencia sobre las consecuencias «catastróficas» que su salida del devastado enclave palestino podría tener para la población de la Franja de Gaza. Muchas de estas ONG son pilares fundamentales en la provisión de servicios esenciales en una región donde la infraestructura y el sistema de salud están al borde del colapso debido a años de bloqueo y conflictos.

Entre las organizaciones afectadas se encuentran nombres prominentes en la ayuda humanitaria mundial, como Médicos Sin Fronteras (MSF), el Comité Internacional de Rescate (IRC) y el Consejo Noruego para Refugiados (NRC). Estas entidades son responsables de gestionar o apoyar aspectos cruciales de la vida diaria en Gaza, incluyendo la mayoría de los hospitales de campo, los centros de estabilización nutricional para niños con desnutrición aguda y la provisión de agua, saneamiento y refugio de emergencia. La interrupción de sus actividades dejaría a cientos de miles de palestinos sin acceso a atención médica vital y otros servicios básicos.

Claire San Filippo, coordinadora de emergencias de MSF para Gaza, ha sido una de las voces más contundentes en la denuncia. «El sistema de salud palestino está destruido. También la infraestructura es esencial y la población tiene dificultades para satisfacer sus necesidades básicas», afirmó. San Filippo enfatizó que «lo que necesita la población gazatí es más ayudas, no menos», y alertó que «si MSF y otras ONG internacionales pierden el acceso, cientos de miles de palestinos quedarían privados de atención esencial». Estas declaraciones subrayan la gravedad de la situación y la dependencia de la población de la ayuda externa.

A pesar de la suspensión, MSF ha manifestado su intención de seguir buscando el diálogo con las autoridades israelíes. La organización ha aclarado que, aunque presentaron «la mayor parte de la información requerida», continúan esforzándose por «poder prestar servicios vitales y apoyar al debilitado sistema de salud de Gaza». Esta postura refleja la urgencia de la misión humanitaria y la esperanza de encontrar una solución que permita reanudar sus operaciones sin comprometer sus principios de neutralidad e independencia.

La preocupación de las ONG no se limita solo a la pérdida de servicios directos, sino también al precedente que sienta esta medida. Temen que la imposición de requisitos de registro tan estrictos y las acusaciones de vínculos con el terrorismo puedan ser utilizadas para limitar la acción humanitaria en otras zonas de conflicto, socavando la capacidad de las organizaciones para operar de manera efectiva y sin impedimentos. La comunidad internacional ha comenzado a observar de cerca esta situación, consciente de las implicaciones más amplias para el derecho humanitario internacional.

  • Las ONG denuncian las normas como «peligrosas y arbitrarias».
  • Alertan sobre consecuencias «catastróficas» para la población de Gaza.
  • Médicos Sin Fronteras (MSF), IRC y NRC son algunas de las afectadas.
  • Proveen servicios esenciales como hospitales y centros nutricionales.
  • MSF busca continuar el diálogo con las autoridades israelíes.
💡 Dato: Según Médicos Sin Fronteras, el sistema de salud palestino en Gaza está «destruido» y la población tiene «dificultades para satisfacer sus necesidades básicas», haciendo la ayuda internacional aún más crítica.

Acusaciones de Israel y la Justificación de la Transparencia

La justificación de Israel para la suspensión de las licencias de las ONG se basa firmemente en preocupaciones de seguridad nacional y la necesidad de «transparencia». El portavoz de Exteriores, Oren Marmorstein, ha reiterado que «las ONG deben ser transparentes en cuanto a su personal y fuentes de financiación». Esta postura se refuerza con la afirmación de que «la transparencia protege la distribución de la ayuda y detiene el uso terrorista de sistemas humanitarios», insinuando que «algunas ONG se niegan a ser transparentes», lo que «plantea una pregunta sencilla: ¿qué están ocultando?».

El Ministerio de Asuntos de la Diáspora y de Lucha contra el Antisemitismo ha ido un paso más allá al denunciar que «investigaciones de seguridad determinaron que empleados de ciertas organizaciones internacionales que operan en Gaza estaban directamente involucrados en actividades terroristas». El ministro Amichai Chikli ha citado ejemplos específicos, afirmando que, en el caso de MSF, «en junio de 2024 un operativo de Yihad Islámica fue identificado como empleado de MSF y en septiembre de 2024 otro empleado de MSF fue identificado como francotirador de Hamas». Estas acusaciones son graves y constituyen el núcleo de la justificación israelí para la implementación de los nuevos requisitos.

Sin embargo, las organizaciones como MSF han negado categóricamente estas acusaciones, afirmando que «nunca contratarían a sabiendas» a personas involucradas en actividades terroristas. MSF y otras ONG operan bajo estrictos códigos de conducta y procesos de verificación de personal, aunque reconocen la dificultad de un control absoluto en entornos complejos de conflicto. La disputa se centra, por tanto, no solo en la necesidad de transparencia, sino en la validez y la interpretación de las pruebas presentadas por Israel, así como en la proporcionalidad de la medida adoptada.

Israel ha intentado minimizar el impacto general de la medida, declarando que «el alcance general de la ayuda humanitaria, aproximadamente el 99%, no se ve afectado por esta medida». Esta afirmación sugiere que la mayoría de la ayuda seguirá fluyendo y que las organizaciones que cumplen con los requisitos continúan operando. Sin embargo, las ONG afectadas argumentan que, aunque numéricamente puedan ser una minoría, los servicios específicos que prestan son irremplazables y críticos para la supervivencia de la población gazatí, especialmente en el ámbito de la salud y la nutrición.

La controversia subraya el desafío inherente de proporcionar ayuda humanitaria en zonas de conflicto, donde las preocupaciones de seguridad de los estados se cruzan con la necesidad de acceso irrestricto para las organizaciones humanitarias. La balanza entre la seguridad y la asistencia es un punto de fricción constante, y este caso en Gaza es un ejemplo claro de cómo las interpretaciones y prioridades divergentes pueden llevar a una crisis humanitaria exacerbada. La comunidad internacional, incluyendo organizaciones como la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), sigue de cerca la situación, instando a todas las partes a garantizar el acceso humanitario.

  • Israel exige «transparencia» sobre personal y financiación de las ONG.
  • Se citan «investigaciones de seguridad» que vinculan a empleados con terrorismo.
  • MSF niega haber contratado a sabiendas a operativos terroristas.
  • Israel afirma que el 99% de la ayuda humanitaria no se verá afectada.
  • La medida busca detener el «uso terrorista de sistemas humanitarios».
💡 Dato: El ministro israelí Amichai Chikli afirmó que «investigaciones de seguridad determinaron que empleados de ciertas organizaciones internacionales que operan en Gaza estaban directamente involucrados en actividades terroristas», citando casos específicos de presuntos operativos de Yihad Islámica y Hamas.

Contexto Geopolítico y el Futuro de la Ayuda en el Enclave

La suspensión de licencias a ONG en la Franja de Gaza no puede entenderse al margen del complejo panorama geopolítico de la región. Esta medida coincide con la tensa espera del paso a la segunda fase de la frágil tregua iniciada en octubre entre Israel y Hamás. El plan propuesto por el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, en su momento, preveía una serie de pasos que incluían el desarme de Hamás, la ampliación del repliegue militar israelí, el despliegue de una fuerza internacional y la vital reconstrucción de Gaza. En este contexto, cualquier acción que afecte la estabilidad o el flujo de ayuda humanitaria cobra una relevancia aún mayor.

La restricción de la actividad de las ONG internacionales podría complicar aún más los esfuerzos de reconstrucción y estabilización en Gaza, un territorio que ha sufrido una devastación masiva y donde la población depende en gran medida de la ayuda externa para su supervivencia. La presencia y operatividad de organizaciones como MSF, el IRC y el NRC son fundamentales no solo para la asistencia inmediata, sino también para sentar las bases de una recuperación a largo plazo. La ausencia de estas organizaciones podría dejar un vacío difícil de llenar, afectando negativamente cualquier plan futuro de desarrollo o reconstrucción.

La postura de Israel, que vincula la ayuda humanitaria con la seguridad y la lucha contra el terrorismo, refleja una preocupación estratégica más amplia. Desde la perspectiva israelí, controlar quién opera y cómo se distribuye la ayuda es crucial para evitar que recursos o personal puedan ser utilizados por grupos considerados terroristas. Sin embargo, esta política choca con el principio humanitario de neutralidad e independencia, que permite a las ONG operar en todas las partes de un conflicto sin distinción política.

El futuro de la ayuda humanitaria en Gaza pende de un hilo. Si bien Israel insiste en que la mayor parte de la ayuda no se verá afectada, la realidad es que la pérdida de 37 organizaciones con experiencia y capacidad probadas tendrá un impacto significativo. La situación podría deteriorarse aún más si no se encuentra un mecanismo de diálogo y acuerdo que permita a estas organizaciones reanudar su trabajo. La comunidad internacional, incluyendo a los principales donantes y actores diplomáticos, enfrenta el desafío de mediar en esta disputa para asegurar que la población de Gaza no sea la principal víctima de esta confrontación.

La búsqueda de soluciones requiere un equilibrio delicado entre las legítimas preocupaciones de seguridad de Israel y la imperiosa necesidad de asistencia humanitaria en Gaza. Es crucial que ambas partes encuentren un terreno común que garantice la transparencia y la rendición de cuentas, sin comprometer la capacidad de las ONG para llevar a cabo su trabajo vital. De lo contrario, la situación humanitaria en Gaza, ya de por sí precaria, podría alcanzar niveles críticos, con consecuencias devastadoras para millones de personas.

  • La medida coincide con la segunda fase de la tregua y el plan Trump.
  • El plan incluía desarme de Hamás, repliegue israelí y reconstrucción de Gaza.
  • La restricción de ONG podría dificultar la reconstrucción y estabilización.
  • Israel vincula la ayuda con la seguridad y la lucha antiterrorista.
  • La comunidad internacional busca mediar para garantizar el acceso humanitario.
💡 Dato: La suspensión de licencias se produce en un momento clave, coincidiendo con la tensa espera para la implementación de la segunda fase de la tregua, que según el plan del presidente Trump, debía incluir el desarme de Hamas y la reconstrucción de Gaza.

Preguntas Frecuentes

¿Qué organizaciones se ven afectadas por la suspensión de licencias?

Un total de 37 organizaciones no gubernamentales internacionales han visto sus licencias suspendidas. Entre las más conocidas se encuentran Médicos Sin Fronteras (MSF), el Comité Internacional de Rescate (IRC) y el Consejo Noruego para Refugiados (NRC), todas ellas pilares en la asistencia humanitaria en Gaza.

¿Por qué Israel exige un nuevo registro a las ONG?

Israel argumenta que el nuevo registro es para «prevenir que terroristas aprovechen el marco de la ayuda humanitaria». Exige transparencia sobre el personal y las fuentes de financiación de las ONG, citando preocupaciones de seguridad y supuestos vínculos de empleados con grupos terroristas.

¿Cuáles son las consecuencias según las ONG afectadas?

Las ONG alertan de «consecuencias catastróficas» para la población de Gaza. Afirman que la interrupción de sus servicios vitales, como la atención médica en hospitales y los centros de nutrición, dejará a cientos de miles de palestinos sin acceso a ayuda esencial en un sistema ya colapsado.

¿Hay alguna ONG que sí haya completado el proceso de registro?

Sí, las autoridades israelíes han confirmado que más de 20 organizaciones internacionales, incluyendo algunas de EE. UU., Reino Unido, Alemania y Francia, sí completaron el nuevo proceso de registro antes de la fecha límite y continúan operando en la Franja de Gaza.

¿Cuál es la postura de Israel sobre la continuidad de la ayuda humanitaria?

Israel sostiene que la «asistencia humanitaria continúa sin interrupciones» y que «el alcance general de la ayuda humanitaria, aproximadamente el 99%, no se ve afectado» por esta medida. Insisten en que la inscripción sigue abierta para aquellas ONG que deseen cumplir con los requisitos.

Conclusión

La entrada en vigor de la suspensión de licencias para 37 ONG internacionales en la Franja de Gaza marca un punto de inflexión crítico para la ya precaria situación humanitaria en el enclave palestino. Mientras Israel defiende la medida como una acción necesaria para la seguridad, argumentando la necesidad de transparencia y la prevención del uso de la ayuda por parte de grupos terroristas, las organizaciones afectadas denuncian un impacto «catastrófico» en una población que depende de sus servicios vitales. La disputa resalta la tensión constante entre las preocupaciones de seguridad nacional y el derecho humanitario internacional, en un contexto geopolítico complejo que incluye la implementación de una frágil tregua. El futuro de la ayuda en Gaza dependerá de la capacidad de las partes para dialogar y encontrar soluciones que garanticen tanto la seguridad como la continuidad de la asistencia esencial para millones de personas.

Palabras clave: Franja de Gaza, ONG internacionales, ayuda humanitaria, Israel, suspensión licencias

COPA Noticias