Ataque Venezuela: Sexta intervención EEUU en Latam en 75 años

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Estados Unidos ha ejecutado esta madrugada un ataque aéreo de gran envergadura contra Venezuela, resultando en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, según anunció el presidente Donald Trump. Este operativo, que Washington ha calificado de exitoso, marca la sexta intervención militar directa de la potencia norteamericana en América Latina en los últimos 75 años y la primera en lo que va de siglo. Las autoridades venezolanas, por su parte, han denunciado que el asalto, que incluyó misiles lanzados desde helicópteros estadounidenses contra zonas civiles en Caracas y otras regiones, ha provocado bajas tanto militares como civiles, admitiendo el desconocimiento del paradero de Maduro. El ataque se enmarca en las acusaciones de narcotráfico vertidas por Trump contra el líder venezolano, reabriendo un capítulo de intervenciones históricas en la región.

El ataque a Venezuela: Un nuevo capítulo de intervención

El reciente ataque aéreo estadounidense contra Venezuela representa un hito preocupante en la política exterior de Washington hacia América Latina. El presidente Donald Trump confirmó la operación, que se llevó a cabo esta madrugada, declarando que se trató de un «ataque a gran escala» contra objetivos dentro del país caribeño y su líder, Nicolás Maduro. La noticia de la captura de Maduro y su esposa, quienes habrían sido «sacados por aire del país», fue presentada por Trump como un éxito rotundo, fundamentada en acusaciones de narcotráfico contra el mandatario venezolano.

Sin embargo, la versión venezolana difiere drásticamente. El gobierno de Caracas denunció un ataque con misiles lanzados desde helicópteros estadounidenses, impactando en zonas civiles y causando un número indeterminado de «muertes a militares y civiles». La confusión y la incertidumbre reinan en el país, con las autoridades admitiendo que desconocen el paradero exacto de Maduro y su cónyuge tras el asalto. Este evento no solo genera una crisis humanitaria y política inmediata, sino que también resalta un patrón histórico de intervenciones estadounidenses en la región.

Esta acción militar en Venezuela no es un hecho aislado, sino que se inscribe como la sexta intervención militar directa de Estados Unidos en América Latina en los últimos 75 años. Es, además, la primera de su tipo en el actual siglo, lo que subraya un cambio significativo en la dinámica geopolítica regional. La justificación de proteger intereses nacionales y combatir amenazas percibidas ha sido un leitmotiv constante en la política exterior estadounidense, aunque las consecuencias a largo plazo para las naciones intervenidas han sido, con frecuencia, devastadoras.

El contexto de la intervención actual sugiere una escalada en la presión de Washington sobre gobiernos que considera adversos o desestabilizadores. Las acusaciones de narcotráfico contra Maduro sirven como un potente argumento para justificar la acción militar, aunque muchos analistas internacionales cuestionan la legalidad y moralidad de tales operaciones unilaterales. La comunidad internacional se mantiene expectante ante las repercusiones de este suceso, que podría redefinir las relaciones entre Estados Unidos y el resto de América Latina, generando tensiones y reavivando viejas heridas.

  • El ataque aéreo fue anunciado por el presidente Donald Trump como una operación exitosa.
  • Nicolás Maduro y su esposa fueron capturados y sacados del país, según la versión estadounidense.
  • Venezuela denunció muertes civiles y militares por misiles lanzados desde helicópteros.
  • Esta es la sexta intervención militar de EEUU en Latinoamérica en 75 años y la primera del siglo.
  • Las acusaciones de narcotráfico contra Maduro fueron la justificación principal de Washington.
💡 Dato: Bahía de Cochinos en Cuba, República Dominicana y Granada son algunas de las zonas donde ha intervenido el Gobierno estadounidense, estableciendo un precedente para la reciente acción en Venezuela.

La Bahía de Cochinos: Un revés en la Guerra Fría

La historia de las intervenciones estadounidenses en América Latina se remonta a décadas, con la Bahía de Cochinos en Cuba como uno de los episodios más notorios y fallidos. El 15 de abril de 1961, aviones B-26, enviados y financiados por Estados Unidos, bombardearon bases cubanas con el objetivo de aniquilar la Fuerza Aérea Revolucionaria. Esta acción buscaba allanar el camino para el desembarco de la Brigada 2506, una fuerza compuesta por exiliados cubanos y mercenarios que habían sido entrenados por la CIA en Guatemala y Nicaragua, con la misión de derrocar al recién instaurado gobierno de Fidel Castro.

Dos días después del bombardeo inicial, el 17 de abril, la Brigada 2506, compuesta por aproximadamente 1.500 hombres armados y respaldados por aviones y buques de la fuerza naval estadounidense, intentó desembarcar en Playa Girón, ubicada en la Bahía de Cochinos, a unos 180 kilómetros al sureste de La Habana. El plan era establecer una cabeza de playa y movilizar a la población cubana descontenta para un levantamiento contra Castro. Sin embargo, el desembarco fue rápidamente sofocado por el Ejército cubano, que, alertado de la inminente invasión, logró repeler a las fuerzas invasoras en menos de 72 horas.

El fracaso de la invasión de Bahía de Cochinos representó un golpe significativo para la administración del entonces presidente estadounidense John F. Kennedy. La operación, que había sido ideada bajo la administración anterior de Dwight D. Eisenhower, se convirtió en un bochorno internacional para Estados Unidos y un triunfo propagandístico para el régimen cubano. Este evento no solo consolidó el poder de Fidel Castro, quien el día anterior al desembarco había declarado el carácter socialista de su revolución, sino que también intensificó el acercamiento de Cuba a la Unión Soviética, exacerbando las tensiones de la Guerra Fría en el continente americano.

Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, ya deterioradas desde el triunfo de la revolución en enero de 1959, se enconaron aún más tras este episodio. La desconfianza mutua se profundizó, llevando a décadas de hostilidad, embargos económicos y una compleja red de operaciones encubiertas. La Bahía de Cochinos se convirtió en un símbolo de la resistencia cubana y un recordatorio de las limitaciones del poder estadounidense en la región, marcando un punto de inflexión en la política latinoamericana del siglo XX.

  • El ataque aéreo inicial buscaba destruir la Fuerza Aérea Revolucionaria cubana.
  • La Brigada 2506, entrenada por la CIA, intentó desembarcar en Playa Girón.
  • Fidel Castro declaró el carácter socialista de la revolución un día antes del desembarco.
  • La invasión fue sofocada rápidamente por el Ejército cubano.
  • El fracaso representó un revés para John F. Kennedy y consolidó el régimen castrista.
  • Las relaciones entre EEUU y Cuba se deterioraron drásticamente tras el evento.
💡 Dato: La invasión de Bahía de Cochinos, en abril de 1961, fue un intento fallido de derrocar a Fidel Castro, orquestado por Estados Unidos, y se considera la primera intervención significativa de Washington en la región en los 75 años precedentes. Para más información, puedes consultar la Wikipedia sobre la Invasión de Bahía de Cochinos.

República Dominicana: Evitar «una segunda Cuba»

La intervención estadounidense en República Dominicana en 1965 es otro capítulo clave en la historia de la injerencia de Washington en América Latina, motivada por el temor a la expansión del comunismo en el Caribe. El 28 de abril de 1965, el entonces presidente estadounidense, Lyndon B. Johnson, ordenó el envío de 20.000 infantes de marina al país caribeño. La justificación oficial fue sofocar el enfrentamiento civil que se había desatado tras el derrocamiento del presidente Juan Bosch, quien había llegado al poder democráticamente después de la muerte del dictador Leónidas Trujillo en 1961 y fue depuesto por militares en 1963.

El objetivo principal de Estados Unidos no era solo restaurar el orden, sino, y más crucialmente, evitar que la República Dominicana cayera en manos de fuerzas que pudieran ser percibidas como comunistas, previniendo así la creación de «una segunda Cuba» en la región. La Casa Blanca temía que el movimiento constitucionalista, que buscaba el retorno de Bosch al poder, fuera infiltrado por elementos de izquierda, lo que podría desestabilizar aún más el Caribe y poner en riesgo los intereses estadounidenses en la zona. La memoria reciente del triunfo de la Revolución Cubana y el fiasco de Bahía de Cochinos pesaban fuertemente en las decisiones políticas de Washington.

La intervención militar estadounidense, conocida como Operación Power Pack, rápidamente se convirtió en una ocupación de facto. Las tropas norteamericanas se desplegaron estratégicamente, controlando las principales ciudades y puntos de infraestructura. Bajo la égida de Estados Unidos, se buscó una solución política que estabilizara el país y garantizara un gobierno afín a sus intereses. Finalmente, el general Antonio Imbert Barrera fue situado al frente de un gobierno provisional, aunque la presencia militar y la influencia política de Washington fueron determinantes en la configuración del nuevo escenario político.

Las tropas norteamericanas permanecieron en República Dominicana hasta septiembre de 1966, poco antes de la celebración de elecciones presidenciales. En esos comicios, Juan Bosch fue derrotado por Joaquín Balaguer, una figura que había formado parte de la administración del dictador Trujillo y que, con el apoyo tácito de Estados Unidos, se mantendría en el poder durante décadas, hasta 1996. La intervención, aunque logró sus objetivos de contención comunista y de establecer un gobierno estable y alineado, dejó una profunda cicatriz en la soberanía dominicana y en la percepción de Estados Unidos como un actor regional dispuesto a intervenir militarmente para proteger sus intereses geopolíticos.

  • Lyndon B. Johnson envió 20.000 infantes de marina en 1965.
  • La intervención buscaba sofocar un enfrentamiento civil tras el derrocamiento de Juan Bosch.
  • El principal objetivo era evitar que República Dominicana se convirtiera en «una segunda Cuba».
  • Estados Unidos estableció un gobierno provisional liderado por el general Antonio Imbert Barrera.
  • Las tropas abandonaron el país en 1966, antes de las elecciones que ganó Joaquín Balaguer.
  • La Operación Power Pack reflejó el temor de Washington a la expansión comunista en el Caribe.
💡 Dato: La intervención de Estados Unidos en República Dominicana en 1965 fue la respuesta a la inestabilidad política y el temor a la infiltración comunista, buscando estabilizar la región. Para un análisis más profundo, puedes visitar la Wikipedia sobre la Guerra Civil Dominicana.

Granada: Protección de ciudadanos y lucha contra el comunismo

El 25 de octubre de 1983, la isla caribeña de Granada se convirtió en el escenario de la tercera intervención militar directa de Estados Unidos en la región en los últimos 75 años, conocida como Operación Furia Urgente. Casi 2.000 marines norteamericanos, apoyados por una fuerza simbólica de 300 soldados de otros pequeños países caribeños como Jamaica, Antigua y Barbados, invadieron la isla. El objetivo declarado era derrocar al régimen militar que había tomado el poder apenas seis días antes, el 19 de octubre, tras ejecutar al jefe de Gobierno Maurice Bishop, a tres de sus ministros y a numerosos civiles, en un golpe de Estado violento.

El golpe de Estado en Granada había derrocado un gobierno que, a su vez, había llegado al poder en 1979 mediante un golpe incruento. Este gobierno, liderado por Maurice Bishop, había instaurado un régimen de corte socialista, apoyado por Cuba y reconocido por Estados Unidos y el Reino Unido, a pesar de su ideología. Sin embargo, la facción que lo derrocó en 1983 era aún más radical y de influencia comunista, lo que generó alarma en Washington, especialmente en el contexto de la Guerra Fría y la creciente influencia soviética en otras partes del mundo.

El entonces presidente norteamericano, Ronald Reagan, justificó la Operación Furia Urgente en la necesidad de proteger las vidas de un millar de ciudadanos estadounidenses que residían en la isla, la mayoría estudiantes de medicina. Reagan argumentó que la inestabilidad y la naturaleza del nuevo régimen representaban una amenaza inminente para la seguridad de sus compatriotas. Además de la protección de ciudadanos, la intervención tenía como meta restaurar el orden constitucional y la democracia en Granada, un país estratégico en el Caribe debido a su proximidad a las rutas marítimas y a la construcción de una pista de aterrizaje de gran tamaño que, según Washington, podría ser utilizada con fines militares por potencias adversas.

La invasión fue un éxito militar rápido, aunque controvertido. Las fuerzas estadounidenses lograron derrocar al régimen militar y asegurar la isla en pocos días. La operación, aunque criticada por algunos aliados y por la Asamblea General de la ONU, fue popular en Estados Unidos y consolidó la imagen de Reagan como un líder fuerte. Sin embargo, también generó un debate sobre la legitimidad de las intervenciones unilaterales y la soberanía de las naciones pequeñas frente a las grandes potencias. Granada se convirtió en un ejemplo de cómo la doctrina Reagan de confrontación al comunismo se manifestaba en la práctica en América Latina y el Caribe.

  • Casi 2.000 marines estadounidenses invadieron Granada en octubre de 1983.
  • La operación buscaba derrocar un régimen militar que había ejecutado a Maurice Bishop.
  • El gobierno derrocado en 1983 era de influencia comunista y apoyado por Cuba.
  • Ronald Reagan justificó la intervención para proteger a un millar de ciudadanos estadounidenses.
  • La Operación Furia Urgente también buscaba restaurar el orden constitucional y la democracia.
  • La invasión fue un éxito militar rápido pero generó controversia internacional.
💡 Dato: La Operación Furia Urgente en Granada, liderada por Ronald Reagan, se ejecutó con el fin de salvaguardar a los ciudadanos estadounidenses y frenar la expansión de la influencia comunista en el Caribe. Para más detalles, puedes consultar la Wikipedia sobre la Invasión de Granada.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál fue la intervención más reciente de EEUU en Latinoamérica antes de Venezuela?

Antes del ataque a Venezuela, la última intervención militar directa de Estados Unidos en América Latina fue la invasión de Granada en octubre de 1983, conocida como Operación Furia Urgente, bajo la presidencia de Ronald Reagan.

¿Por qué Estados Unidos intervino en la Bahía de Cochinos?

La intervención en la Bahía de Cochinos en 1961 buscaba derrocar al gobierno de Fidel Castro en Cuba y frenar la expansión del comunismo en la región, instalando un gobierno afín a los intereses estadounidenses.

¿Qué objetivo tenía la intervención en República Dominicana en 1965?

La intervención en República Dominicana en 1965, liderada por Lyndon B. Johnson, tenía como objetivo principal evitar que el país cayera en manos de fuerzas comunistas, previniendo así la formación de «una segunda Cuba» en el Caribe.

¿Quién era el presidente de EEUU durante la invasión de Granada?

El presidente de Estados Unidos durante la invasión de Granada en 1983 fue Ronald Reagan. Él justificó la operación como una medida para proteger a los ciudadanos estadounidenses y restaurar la democracia en la isla.

¿Cuántas intervenciones militares de EEUU en Latinoamérica se mencionan en los últimos 75 años?

Este artículo menciona seis intervenciones militares directas de Estados Unidos en América Latina en los últimos 75 años: Bahía de Cochinos (Cuba), República Dominicana, Granada, y la reciente acción en Venezuela, junto con otras dos no detalladas en este texto.

¿Qué acusaciones hizo Donald Trump contra Nicolás Maduro para justificar el ataque?

Donald Trump justificó el ataque a Venezuela basándose en acusaciones de narcotráfico contra el presidente Nicolás Maduro. Estas acusaciones sirvieron como el principal argumento para la operación militar que resultó en su captura.

Conclusión

El reciente ataque a Venezuela y la posterior captura de Nicolás Maduro marcan un punto de inflexión en la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina, resucitando el espectro de las intervenciones militares en la región. Como la sexta operación de este tipo en los últimos 75 años, este evento no solo es significativo por su inmediatez, sino por el eco de una historia compleja y a menudo conflictiva. Desde la Bahía de Cochinos en Cuba en 1961 hasta la intervención en República Dominicana en 1965 y la invasión de Granada en 1983, Washington ha demostrado una recurrente disposición a utilizar la fuerza militar para proteger sus intereses, contener ideologías consideradas adversas o, como en el caso actual, combatir el narcotráfico y la inestabilidad política.

Este patrón histórico revela una constante preocupación por la seguridad nacional estadounidense y la influencia geopolítica en su «patio trasero». Sin embargo, cada intervención ha dejado profundas cicatrices en las naciones afectadas, generando resentimiento, desconfianza y, en muchos casos, prolongando la inestabilidad política y social. La justificación de proteger ciudadanos, restaurar la democracia o combatir amenazas específicas a menudo se entrelaza con objetivos estratégicos más amplios, lo que complica la percepción de estas acciones a nivel internacional y dentro de la propia región latinoamericana.

La captura de Maduro y las acusaciones de narcotráfico plantean interrogantes cruciales sobre el futuro de Venezuela y la dinámica de poder en América Latina. La comunidad internacional se enfrenta al desafío de responder a una intervención que, para muchos, vulnera la soberanía nacional y el derecho internacional. La historia nos enseña que tales acciones tienen consecuencias a largo plazo, y el desenlace de esta última intervención en Venezuela, así como su impacto en las relaciones hemisféricas, será observado con atención por actores globales y regionales, quienes buscarán comprender si este evento marca el inicio de una nueva era de intervenciones o si, por el contrario, servirá como un catalizador para la búsqueda de soluciones diplomáticas y multilaterales a los complejos desafíos de la región.

Palabras clave: Venezuela, intervención militar, Estados Unidos, América Latina, Donald Trump, Nicolás Maduro, Bahía de Cochinos, República Dominicana, Granada, política exterior.

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