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Plata se dispara 150%: Su mejor ejercicio desde 1979, un

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La plata ha emergido como el activo estrella del año, registrando un impresionante aumento del 153 % y marcando su mejor desempeño desde 1979. Este meteórico ascenso la posiciona como el metal con mayor revalorización, superando incluso al oro, en un contexto de incertidumbre económica global. El pasado 29 de diciembre, alcanzó un nuevo máximo histórico al cotizarse a 84,007 dólares por onza, consolidando una tendencia alcista impulsada por la demanda de inversión de refugio, la escasez de oferta física y su creciente uso en tecnologías de energías renovables. Este fenómeno, observado a lo largo de 2025, ha sorprendido a los expertos y plantea interrogantes sobre su sostenibilidad futura.

La Plata: El Fenómeno Inesperado de 2025

El año 2025 ha sido testigo de una revalorización sin precedentes en el mercado de metales preciosos, donde la plata ha eclipsado al oro con un asombroso aumento del 153 %. Este rendimiento la convierte en el metal con la mayor subida del año, marcando su mejor ejercicio desde 1979, cuando experimentó un crecimiento aún más vertiginoso del 433,79 %. Este hito subraya la dinámica cambiante de los mercados financieros y la búsqueda constante de los inversores por activos que ofrezcan seguridad y potencial de crecimiento en tiempos de incertidumbre.

A principios de 2025, el precio de la plata se encontraba en el entorno de los 29,5 euros por onza. Sin embargo, a lo largo del año, su valor comenzó una escalada constante, impulsada por una confluencia de factores económicos y geopolíticos. El 29 de diciembre, la plata alcanzó su último máximo histórico al cotizarse a 84,007 dólares por onza. Aunque en la jornada del miércoles, según datos de Bloomberg recogidos por EFE, experimentó una ligera bajada del 3,91 %, situándose en 73,3 dólares a las 16 horas (15 GMT), su revalorización acumulada del 153,64 % para el año es un testimonio de su fortaleza y del interés renovado que ha despertado entre los inversores.

Este ascenso de la plata no solo refleja su atractivo como valor refugio, sino también su creciente importancia en el sector industrial. A diferencia del oro, que se utiliza principalmente en joyería e inversión, la plata tiene una amplia gama de aplicaciones industriales, especialmente en el campo de las energías renovables. Su demanda en paneles solares, componentes electrónicos y vehículos eléctricos ha aumentado significativamente, creando una presión adicional sobre la oferta y contribuyendo a su apreciación. La combinación de estos factores ha creado un escenario perfecto para que la plata se dispare, captando la atención de inversores y analistas por igual.

La comparación con el oro es inevitable. Si bien el oro también ha tenido un año excepcional, disparándose un 65 % en 2025, lo que representa su mejor ejercicio en 46 años, la plata ha demostrado ser el líder indiscutible en términos de crecimiento porcentual. Esta divergencia sugiere que, aunque ambos metales se benefician de las mismas condiciones macroeconómicas, la plata posee características adicionales, como su uso industrial, que la hacen aún más sensible a ciertos impulsos del mercado. Su volatilidad, aunque mayor, ha sido recompensada con rendimientos extraordinarios, atrayendo a inversores que buscan oportunidades de alto crecimiento.

  • La plata se revaloriza un 153 % en 2025, su mejor año desde 1979.
  • Alcanzó los 84,007 dólares por onza el 29 de diciembre.
  • Supera el rendimiento del oro, que subió un 65 %.
  • Su precio inicial en 2025 rondaba los 29,5 euros.
  • La demanda industrial en energías renovables es un factor clave.
💡 Dato: La plata se utiliza en la fabricación de paneles solares, espejos, baterías, catalizadores y en la industria electrónica, lo que la convierte en un metal estratégico para la transición energética global.

Un Viaje a Través de los Máximos Históricos

El camino de la plata hacia sus recientes máximos históricos en 2025 no ha sido el primero en su volátil historia, pero sí uno de los más impresionantes y sostenidos. El metal ha superado cotas que parecían inalcanzables hace apenas unos años, reescribiendo los libros de récords. El 9 de octubre de 2025, la plata marcó un hito significativo al superar por primera vez en su historia los 50 dólares por onza intradía. Este evento fue un claro indicador de la intensa presión alcista y la creciente confianza en su valor a largo plazo. Los inversores observaron cómo la plata rompía barreras psicológicas y técnicas, consolidando su posición como un activo de alto rendimiento.

Para contextualizar este logro, es fundamental recordar los anteriores máximos intradía. En junio de 2011, la plata también experimentó un repunte considerable, coincidiendo con los programas de flexibilización cuantitativa implementados por los bancos centrales de todo el mundo. En aquel entonces, la inyección masiva de liquidez en la economía global buscaba estimular el crecimiento, pero también generó preocupaciones sobre la inflación y la devaluación de las monedas fiduciarias, impulsando a los inversores hacia los metales preciosos. Aunque los niveles alcanzados en 2011 fueron significativos, los de 2025 los han superado con creces, reflejando una dinámica de mercado aún más intensa y compleja.

Sin embargo, el punto de referencia histórico más citado para la plata es el de 1980, recordado por el infame «Jueves de Plata». En aquel año, el precio de la plata fijado en subasta diaria llegó a 49,45 dólares antes de colapsar dramáticamente. Este episodio fue provocado por el intento de los hermanos Hunt de acaparar el mercado de la plata, lo que resultó en una burbuja especulativa que finalmente estalló. A pesar de este precedente, la plata de 2025 ha demostrado una resiliencia y una base de demanda más amplias, lo que sugiere que su ascenso actual podría tener fundamentos más sólidos que el episodio puramente especulativo de hace décadas.

Es importante señalar que la determinación de los máximos históricos de la plata ha sido objeto de debate, dependiendo del mercado de referencia. Si bien el mercado de Londres es uno de los más importantes, otros mercados ofrecen perspectivas ligeramente diferentes. Por ejemplo, en 1980, la plata llegó a cotizar a 50,35 dólares en el Comex de Nueva York y a 52,5 dólares en el Chicago Board of Trade. Estas cifras, aunque ligeramente superiores a las de Londres en su momento, palidecen en comparación con los 84,007 dólares por onza alcanzados a finales de 2025. Esto subraya que, en la actualidad, la plata no solo ha recuperado su brillo histórico, sino que lo ha amplificado de manera significativa, estableciendo nuevos puntos de referencia para futuras generaciones de inversores.

  • La plata superó los 50 dólares por onza intradía por primera vez el 9 de octubre de 2025.
  • Los máximos de 2011 estuvieron ligados a programas de flexibilización cuantitativa.
  • El «Jueves de Plata» de 1980 vio precios de hasta 49,45 dólares antes del colapso.
  • Los máximos históricos varían según el mercado (Londres vs. Comex/Chicago).
  • Los precios actuales han superado con creces todos los récords anteriores.
💡 Dato: El mercado de la plata es considerablemente más pequeño y menos líquido que el del oro, lo que puede amplificar tanto sus movimientos al alza como a la baja.

Motores del Disparo: Demanda, Escasez y Contexto Geopolítico

El espectacular repunte de la plata en 2025 no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una compleja interacción de factores macroeconómicos, geoeconómicos y de demanda específica. Los expertos coinciden en que el metal se ha disparado ante una combinación potente de elementos que han convergido para crear un ambiente de inversión excepcionalmente favorable. Uno de los principales impulsores ha sido el renovado apetito de los inversores por los valores considerados «refugio» en tiempos de incertidumbre. La plata, al igual que el oro, se percibe como una reserva de valor que puede proteger el capital contra la inflación y la volatilidad de los mercados de renta variable. En un panorama global marcado por tensiones geopolíticas y comerciales, así como por una persistente incertidumbre económica, los inversores han buscado activamente activos tangibles y duraderos.

A esta demanda de inversión se suma la escasez de su oferta física. La producción minera de plata ha enfrentado desafíos en los últimos años, incluyendo interrupciones en las cadenas de suministro y una disminución en la exploración de nuevas minas. A medida que la demanda global de plata aumenta, la oferta disponible lucha por mantenerse al día, creando un desequilibrio fundamental que ejerce una presión alcista sobre los precios. Las reservas existentes son finitas y la extracción se vuelve cada vez más costosa y compleja. Esta dinámica de oferta y demanda es un factor crítico que ha sostenido el crecimiento de la plata a lo largo del año.

Otro motor crucial es la creciente demanda de plata en el sector de energías renovables. La plata es un componente esencial en la fabricación de paneles solares fotovoltaicos, donde se utiliza por su excepcional conductividad eléctrica y térmica. Con el impulso global hacia la descarbonización y la transición energética, la instalación de paneles solares ha experimentado un auge sin precedentes. Además, la plata se emplea en otras tecnologías verdes, como vehículos eléctricos y baterías de nueva generación. Esta demanda industrial «verde» añade una capa de resiliencia al mercado de la plata, diferenciándola aún más de otros metales preciosos y garantizando una base sólida para su consumo futuro.

El contexto macroeconómico y geopolítico también ha jugado un papel fundamental. Las tensiones geopolíticas en diversas regiones del mundo, los conflictos comerciales entre grandes potencias y la incertidumbre económica generalizada han alimentado la aversión al riesgo entre los inversores. En este escenario, la expectativa de futuros recortes de tipos de interés por parte de los bancos centrales ha actuado como un catalizador adicional. Históricamente, tipos de interés más bajos reducen el costo de oportunidad de mantener activos que no generan rendimientos, como los metales preciosos, haciéndolos más atractivos en comparación con bonos u otras inversiones que sí pagan intereses. Esta combinación de factores ha creado una «tormenta perfecta» para la apreciación de la plata, elevándola a cotas históricas.

  • El apetito por activos «refugio» en tiempos de incertidumbre impulsa la demanda.
  • La escasez de oferta física y los desafíos en la producción minera contribuyen al aumento.
  • La demanda en el sector de energías renovables (paneles solares) es un motor clave.
  • Tensiones geopolíticas y comerciales incrementan la aversión al riesgo.
  • Las expectativas de recortes de tipos de interés hacen más atractivos los metales preciosos.
💡 Dato: La plata es el metal con la mayor conductividad eléctrica y térmica de todos, lo que la hace irremplazable en muchas aplicaciones de alta tecnología y eficiencia.

Análisis de Expertos: El Dólar y la Especulación

El director de Análisis de Renta Variable de Singular Bank, Nicolás López, ha calificado la subida de los metales preciosos como una de las «sorpresas» del año, admitiendo que «no es fácil explicar» completamente su revalorización tan abrupta. Sin embargo, López ha ofrecido varias teorías que, en conjunto, pueden arrojar luz sobre este fenómeno. Una de las razones principales que esgrime es el cambio en la estrategia de diversificación de reservas por parte de los bancos centrales a nivel mundial. Históricamente, el dólar estadounidense ha sido la moneda de reserva dominante, pero en los últimos años, ha habido una tendencia creciente a diversificar estas reservas hacia otros tipos de activos, incluyendo una mayor compra de metales preciosos como el oro y la plata.

Esta diversificación se ha visto acentuada por la depreciación del dólar estadounidense. Cuando el dólar pierde valor frente a otras divisas importantes, los productos básicos que se cotizan en dólares, como la plata y el oro, se vuelven más baratos para los compradores que utilizan otras monedas, lo que a su vez impulsa la demanda. Además, un dólar más débil puede ser percibido como una señal de inestabilidad económica o de políticas monetarias expansivas en Estados Unidos, lo que lleva a los inversores a buscar alternativas para proteger su poder adquisitivo. En este contexto, los metales preciosos actúan como una cobertura natural contra la devaluación monetaria y la inflación.

López también ha señalado que la depreciación del dólar ha favorecido «alternativas al dólar hacia activos reales que no se deprecien». Esta búsqueda de activos tangibles que mantengan su valor intrínseco ha dirigido capital hacia los metales preciosos. No obstante, el experto advierte que, si bien existen fundamentos sólidos para esta revalorización, el movimiento ha sido tan «fuerte» que podría haber un «exceso de especulación». La velocidad y magnitud del ascenso de la plata sugieren que parte de su valor actual podría estar impulsado por el entusiasmo de los inversores y las expectativas de ganancias rápidas, más allá de los fundamentales económicos.

Ante esta posible burbuja especulativa, Nicolás López cree que el mercado de la plata «tendrá que estabilizarse y quizás corregir en los próximos meses». La historia de los mercados financieros está llena de ejemplos de activos que experimentan subidas meteóricas seguidas de correcciones significativas. Sin embargo, el analista concluye que «no cabe duda de que el oro y la plata han sido una parte del mercado donde los inversores han buscado refugio ante el riesgo de pérdida de valor del dólar, sobre todo por las políticas de (presidente de EE.UU., Donald) Trump». Esta mención a las políticas de Trump sugiere que la incertidumbre política y las decisiones que afectan el valor del dólar han sido un factor subyacente que ha impulsado la demanda de metales preciosos como salvaguarda. La búsqueda de estabilidad en un mundo volátil sigue siendo un tema central en la estrategia de inversión.

  • Bancos centrales diversifican reservas del dólar hacia metales preciosos.
  • La depreciación del dólar hace la plata más barata para compradores no-dólar.
  • Se buscan «activos reales que no se deprecien» como alternativa al dólar.
  • Existe la posibilidad de un «exceso de especulación» en el mercado.
  • Se espera una posible estabilización o corrección en los próximos meses.
  • Las políticas de EE.UU. y el riesgo de pérdida de valor del dólar impulsan la búsqueda de refugio.
💡 Dato: La correlación inversa entre el dólar estadounidense y el precio de los metales preciosos es un principio fundamental en el análisis de commodities, donde un dólar débil tiende a impulsar los precios del oro y la plata. Puedes encontrar más información sobre divisas y mercados en Wikipedia.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál fue el rendimiento de la plata en 2025?

La plata se disparó un 153 % en 2025, convirtiéndose en el metal con mayor revalorización del año y marcando su mejor ejercicio desde 1979.

¿Qué precio máximo alcanzó la plata en 2025?

El 29 de diciembre de 2025, la plata alcanzó un nuevo máximo histórico de 84,007 dólares por onza. Previamente, el 9 de octubre, superó los 50 dólares por primera vez intradía.

¿Cómo se compara la subida de la plata con la del oro en 2025?

Mientras que la plata subió un 153 %, el oro también tuvo un año fuerte con un aumento del 65 %, su mejor rendimiento en 46 años. La plata superó significativamente al oro en términos porcentuales.

¿Cuáles son los principales factores detrás del aumento del precio de la plata?

Los factores clave incluyen el apetito de los inversores por valores refugio, la escasez de oferta física, la creciente demanda en el sector de energías renovables y un contexto de tensiones geopolíticas y expectativas de recortes de tipos de interés.

¿Qué papel juega el dólar en la revalorización de la plata?

La depreciación del dólar hace que la plata sea más barata para compradores internacionales, impulsando la demanda. Además, los bancos centrales están diversificando sus reservas, alejándose del dólar hacia metales preciosos.

¿Se espera que el precio de la plata siga subiendo?

Expertos como Nicolás López sugieren que, aunque los fundamentos son sólidos, la magnitud de la subida podría indicar un «exceso de especulación», anticipando una posible estabilización o corrección en los próximos meses.

Conclusión

El año 2025 ha sido, sin duda, un periodo excepcional para la plata, consolidándose como el activo de mayor rendimiento en el mercado de metales preciosos con un crecimiento del 153 %. Este impresionante ascenso, el mejor desde 1979, ha llevado al metal a alcanzar nuevos máximos históricos, superando con creces sus picos anteriores y eclipsando el ya fuerte desempeño del oro. La confluencia de factores como la búsqueda de valores refugio ante la incertidumbre global, la limitada oferta física y la creciente demanda industrial, especialmente en el sector de las energías renovables, ha creado una «tormenta perfecta» para su apreciación.

Sin embargo, los expertos, como Nicolás López de Singular Bank, advierten sobre la posibilidad de un «exceso de especulación» que podría llevar a una estabilización o incluso una corrección en los próximos meses. A pesar de esta cautela, la plata ha demostrado ser una alternativa sólida al dólar en un entorno de depreciación monetaria y tensiones geopolíticas. Su doble función como activo de inversión y materia prima industrial la posiciona de manera única en el panorama económico actual. El futuro de la plata dependerá de la evolución de estos factores, pero su desempeño en 2025 ya ha dejado una marca indeleble en la historia de los mercados financieros, reafirmando su valor intrínseco y su capacidad para sorprender a inversores y analistas por igual.

Palabras clave: plata, oro, metales preciosos, inversión, valor refugio, mercado de commodities, energías renovables, dólar, especulación, economía global

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