El año 2025 ha marcado un hito en el mercado laboral español, registrando un crecimiento histórico de 21,8 millones de afiliados a la Seguridad Social, con 506.451 nuevas afiliaciones netas. Este dinamismo, que representa un aumento del 2,4%, ha estado particularmente impulsado por la creación de empleo para trabajadores mayores de 50 años, quienes han sumado casi el doble de nuevos afiliados que los jóvenes menores de 30. Sectores como la educación, la sanidad y los servicios sociales, junto con la construcción, han liderado esta expansión, consolidando un cambio estructural hacia una fuerza laboral más experimentada y enfocada en actividades de mayor valor añadido. Este panorama dibuja un perfil demográfico del empleo en España en constante envejecimiento, reflejo de las tendencias poblacionales y de una reconfiguración sectorial significativa.
Índice de Contenidos
- La explosión del empleo sénior en 2025: Un cambio demográfico
- Educación, Sanidad y Construcción: los pilares de la creación de empleo
- El giro hacia el valor añadido: más allá de los servicios tradicionales
- El nuevo perfil del trabajador español: una fuerza laboral envejecida
- Preguntas Frecuentes
- Conclusión
La explosión del empleo sénior en 2025: Un cambio demográfico
El año 2025 se ha caracterizado por una notable concentración de la creación de empleo en la franja de edad de los trabajadores mayores de 50 años. Esta tendencia no solo refleja el envejecimiento natural de la población española, sino que también subraya una preferencia o necesidad del mercado laboral por la experiencia y la madurez profesional. De las más de medio millón de nuevas afiliaciones registradas, una porción significativa, concretamente 329.025 personas, corresponde a este grupo demográfico, lo que supone un incremento sustancial que supera con creces el crecimiento observado en otras cohortes de edad.
Este aumento se distribuye de manera homogénea entre los distintos subgrupos de edad avanzada. Los trabajadores de 50 a 54 años sumaron 105.494 nuevos afiliados, mientras que el segmento de 55 a 59 años experimentó un incremento de 86.194. Los grupos de 60 a 64 años y los mayores de 64 años también contribuyeron significativamente con 88.289 y 49.047 nuevas afiliaciones, respectivamente. Estas cifras evidencian una prolongación de la vida laboral activa y una mayor integración de los profesionales sénior en el tejido productivo del país, un fenómeno que tiene implicaciones profundas para el sistema de pensiones y la planificación de recursos humanos.
En contraste con el dinamismo del empleo sénior, los grupos de edad más jóvenes, aunque con crecimiento, lo hicieron a un ritmo mucho menor. Los menores de 30 años, por ejemplo, sumaron 182.069 afiliados, apenas poco más de la mitad de lo logrado por los mayores de 50. Dentro de este grupo juvenil, los de 16 a 19 años ganaron 20.188 afiliados; los de 20 a 24 años, 77.760; y los de 25 a 29 años, 84.121. Esta disparidad sugiere que, si bien hay oportunidades para los jóvenes, la mayor parte de la absorción de empleo se está produciendo en segmentos de mayor edad, lo que podría generar debates sobre la equidad intergeneracional en el acceso al mercado laboral.
Además, un dato relevante es la disminución de 66.694 afiliados en el grupo de 40 a 50 años, siendo la única franja de edad que experimentó una merma de empleados en activo. Este hecho refuerza la idea de que la creación neta de empleo se decanta fuertemente hacia los extremos del espectro laboral: los jóvenes que ingresan al mercado y, de manera más pronunciada, los trabajadores que prolongan su vida activa más allá de los 50 años. Esta reconfiguración es un reflejo de las tendencias demográficas globales, donde el envejecimiento de la población activa se convierte en una realidad ineludible y un factor clave a considerar en las políticas de empleo y bienestar social. Para más información sobre la demografía española, se puede consultar la página del Instituto Nacional de Estadística (INE).
- Los trabajadores mayores de 50 años acumularon 329.025 nuevas afiliaciones en 2025.
- El grupo de 50 a 54 años creció en 105.494 afiliados.
- Los de 55 a 59 años aumentaron en 86.194 afiliados.
- Los de 60 a 64 años y más de 64 años sumaron 88.289 y 49.047 afiliados respectivamente.
- Los jóvenes menores de 30 años ganaron 182.069 afiliados, menos de la mitad que los sénior.
- El único grupo con pérdida de afiliados fue el de 40 a 50 años, con una disminución de 66.694.
Educación, Sanidad y Construcción: los pilares de la creación de empleo
El análisis sectorial de la creación de empleo en 2025 revela que ciertas actividades han sido los motores principales de la expansión laboral en España. En términos absolutos, la educación se posicionó como el sector líder, sumando 55.630 nuevas altas en el año, lo que representa un crecimiento del 4%. Este incremento subraya la continua inversión y la demanda de profesionales en un ámbito fundamental para el desarrollo social y económico del país.
Inmediatamente después de la educación, dos sectores estrechamente vinculados al bienestar social y con una fuerte presencia de empleo público, la sanidad y los servicios sociales, también mostraron un dinamismo significativo. La sanidad contribuyó con 33.870 nuevos afiliados, mientras que las actividades de servicios sociales sin alojamiento aportaron 33.077. Estos datos reflejan la creciente necesidad de atención y cuidado en una sociedad que envejece y que demanda servicios de calidad en estos ámbitos esenciales. La inversión en estos sectores no solo genera empleo directo, sino que también tiene un impacto positivo en la calidad de vida de la ciudadanía.
Un sector que tradicionalmente ha sido un termómetro de la economía española, la construcción, también experimentó un repunte importante. Las actividades de construcción especializada añadieron 31.136 afiliados, situándose como el tercer mayor creador de empleo en términos absolutos. Este resurgimiento de la construcción, especialmente en áreas especializadas, indica una recuperación y modernización del sector, que según cálculos de Funcas, fue el que más empleo creó en términos desestacionalizados. Este dato es crucial, ya que la construcción suele actuar como un arrastre para otras industrias relacionadas, desde la fabricación de materiales hasta los servicios de ingeniería.
Estos sectores, caracterizados por su relevancia social y económica, han sido los principales contribuyentes a la sólida creación de empleo en 2025. La combinación de la inversión en capital humano a través de la educación, la atención a las necesidades de salud y bienestar de la población, y la recuperación de un sector clave como la construcción, ha generado un panorama laboral robusto. El enfoque en estos ámbitos esenciales demuestra una estrategia de desarrollo que busca fortalecer los pilares fundamentales de la sociedad y la economía española. La interconexión de estos sectores con el empleo público y la demanda interna es un factor determinante en su capacidad para generar puestos de trabajo de manera sostenida.
- La educación fue el sector con mayor aumento de afiliación, sumando 55.630 altas (4% más).
- La sanidad añadió 33.870 afiliados, evidenciando la demanda de servicios de salud.
- Las actividades de servicios sociales sin alojamiento crearon 33.077 empleos.
- La construcción especializada aumentó en 31.136 afiliados, liderando en términos desestacionalizados.
El giro hacia el valor añadido: más allá de los servicios tradicionales
Aunque los sectores de educación, sanidad y construcción han liderado en términos absolutos, la fotografía en términos relativos, es decir, en porcentaje de crecimiento, revela un panorama más diverso y con una clara orientación hacia actividades de alto valor añadido. La extracción de crudo de petróleo y gas natural experimentó un crecimiento espectacular del 26,8% en la afiliación, seguida por las actividades postales y de correos con un 21,9%, y la extracción de antracita, hulla y lignito con un 21,6%. Estos datos, aunque corresponden a sectores con volúmenes de empleo menores, indican una reactivación o inversión específica en áreas estratégicas.
Entre los diez primeros sectores en crecimiento porcentual, se cuelan actividades de alto valor añadido que son indicativas de una transformación económica. La programación, consultoría y otras actividades relacionadas con la informática destacaron con un repunte del 6% en el número de afiliados, sumando 29.540 profesionales más que a finales de 2024. Este crecimiento en el sector tecnológico es un claro indicio de la digitalización de la economía y la creciente demanda de especialistas en áreas punteras, lo que contribuye a la diversificación y modernización del tejido productivo español.
El secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez, enfatizó este cambio estructural, destacando que «el año pasado fue magnífico y este ha sido mejor aún». Suárez subrayó que este crecimiento viene de una corrección de desequilibrios históricos en el mercado laboral, con una notable reorientación hacia sectores de mayor valor añadido. Según sus declaraciones, por cada nuevo empleo creado en la hostelería, se generan 2,3 empleos en secciones de alto valor añadido, como la Información y Comunicaciones (Sección J) y las Actividades profesionales, científicas y técnicas (Sección M). Esta proporción es un indicador clave de la calidad del empleo que se está creando.
Para ilustrar este cambio, Suárez proporcionó un ejemplo contundente: en 2019, la hostelería contaba con 1,5 millones de afiliados, frente a 1,6 millones sumando las secciones J y M. Sin embargo, en 2025, la situación se ha invertido, con las secciones de alto valor añadido superando los dos millones de afiliados, mientras que la hostelería se sitúa en 1,76 millones. Este dato no solo demuestra un incremento en el número de empleos en estos sectores estratégicos, sino que también señala un aumento en su peso relativo dentro del mercado laboral, lo que augura una economía más resiliente y competitiva a largo plazo. Para profundizar en el concepto de mercado laboral y sus tendencias, puede ser útil consultar la página de Wikipedia sobre el mercado de trabajo.
- Extracción de crudo de petróleo y gas natural lideró el crecimiento relativo con un +26,8%.
- Actividades postales y de correos crecieron un 21,9%.
- Extracción de antracita, hulla y lignito aumentó un 21,6%.
- Programación y consultoría informática crecieron un 6% con 29.540 nuevos afiliados.
- El secretario de Estado de Seguridad Social destacó un cambio estructural hacia empleos de alto valor añadido.
- Por cada empleo en hostelería, se crean 2,3 en Información y Comunicaciones y Actividades profesionales, científicas y técnicas.
El nuevo perfil del trabajador español: una fuerza laboral envejecida
La combinación de la concentración del empleo en trabajadores de más de 50 años y el crecimiento sostenido de estos grupos demográficos está redefiniendo el perfil del trabajador español. El país se encamina hacia una fuerza laboral cada vez más experimentada, con un número significativo de profesionales que prolongan su vida activa. Esta tendencia es un reflejo directo del envejecimiento poblacional en general, donde la pirámide demográfica se ensancha en sus capas superiores, y, por ende, el mercado de trabajo se adapta a esta realidad.
Actualmente, España cuenta con casi tres millones y medio de trabajadores jóvenes, es decir, menores de 30 años. Este grupo representa la cantera de futuros profesionales, y su crecimiento, aunque menor al de los sénior, es vital para la renovación generacional. Sin embargo, el grueso de la fuerza laboral se concentra en la franja de edad intermedia, con diez millones y medio de empleados entre 30 y 50 años. Este segmento es el pilar de la productividad actual, combinando experiencia y adaptabilidad.
El dato más revelador, y que marca la tendencia, es la existencia de 7,9 millones de trabajadores mayores de 50 años. Esta cifra no solo evidencia el impacto del envejecimiento en el mercado laboral, sino también la capacidad de estos profesionales para seguir contribuyendo activamente a la economía. La experiencia, el conocimiento acumulado y la estabilidad que aportan estos trabajadores son activos valiosos para las empresas y la sociedad en su conjunto. La gestión de esta fuerza laboral envejecida, incluyendo la formación continua y la adaptación de los entornos de trabajo, se convierte en un desafío y una oportunidad.
Este envejecimiento del perfil laboral tiene implicaciones importantes para el futuro del mercado de trabajo en España. Por un lado, plantea la necesidad de políticas que fomenten la empleabilidad de los sénior, la transmisión de conocimiento intergeneracional y la adaptación a nuevas tecnologías. Por otro lado, subraya la urgencia de fortalecer la formación y el acceso al empleo para los jóvenes, asegurando que tengan oportunidades de integrarse plenamente en una economía en constante evolución. El equilibrio entre experiencia y renovación será clave para mantener la competitividad y la cohesión social en los próximos años. Para más detalles sobre las políticas de empleo y seguridad social, se puede consultar el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
- España cuenta con casi 3,5 millones de trabajadores menores de 30 años.
- Diez millones y medio de empleados se encuentran en la franja de 30 a 50 años.
- La fuerza laboral mayor de 50 años asciende a 7,9 millones de personas.
- El perfil del trabajador español está envejeciendo progresivamente.
- La prolongación de la vida activa y la experiencia son activos cada vez más valorados.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál fue el crecimiento total de la afiliación a la Seguridad Social en 2025?
En 2025, la afiliación a la Seguridad Social creció un 2,4%, alcanzando un récord histórico de 21,8 millones de afiliados. Esto supuso la adición de 506.451 nuevas afiliaciones, consolidando un año muy dinámico para el empleo en España.
¿Qué grupo de edad concentró la mayor creación de empleo en 2025?
La creación de empleo en 2025 se concentró significativamente en trabajadores de más de 50 años, con 329.025 nuevas afiliaciones en este grupo. Esto representa casi el doble de los 182.069 nuevos afiliados registrados entre los jóvenes menores de 30 años.
¿Cuáles fueron los sectores que más empleo crearon en términos absolutos?
En términos absolutos, los sectores que más empleo crearon en 2025 fueron la educación (55.630 altas), seguida por la sanidad (33.870 afiliados) y las actividades de servicios sociales sin alojamiento (33.077). La construcción especializada también destacó con 31.136 nuevos empleos.
¿Hubo algún grupo de edad que experimentara una disminución de afiliados?
Sí, el grupo de edad de 40 a 50 años fue el único que experimentó una disminución de empleados en activo en 2025, con una merma de 66.694 afiliados. El resto de los grupos de edad mostraron crecimiento, aunque con diferencias notables.
¿Qué indica el crecimiento del empleo en sectores de alto valor añadido?
El crecimiento en sectores como la programación y consultoría informática, así como las declaraciones del Secretario de Estado de Seguridad Social, indican un cambio estructural. La economía española está generando más empleo en actividades de alto valor añadido, lo que sugiere una mayor calidad y competitividad en el mercado laboral.
¿Cómo ha evolucionado el peso de la hostelería frente a los sectores de alto valor añadido?
Según Borja Suárez, en 2019 la hostelería tenía 1,5 millones de afiliados frente a 1,6 millones en sectores de alto valor añadido (TIC y actividades profesionales, científicas y técnicas). En 2025, estos últimos superan los 2 millones, mientras que la hostelería se sitúa en 1,76 millones, mostrando un cambio estructural significativo.
Conclusión
El año 2025 ha reconfigurado el panorama laboral español, marcando un récord de afiliación a la Seguridad Social impulsado, en gran medida, por la activa incorporación de trabajadores mayores de 50 años. Este fenómeno, si bien refleja el envejecimiento poblacional, también subraya la creciente valoración de la experiencia en un mercado laboral en evolución. La educación, la sanidad y los servicios sociales, junto con la recuperación de la construcción, han sido los motores absolutos de esta creación de empleo, mientras que sectores de alto valor añadido como la informática han ganado peso relativo, señalando un cambio estructural hacia una economía más diversificada y tecnológica. Este nuevo perfil del trabajador español, más sénior y con una mayor presencia en actividades estratégicas, plantea desafíos y oportunidades para el futuro, requiriendo políticas que fomenten la empleabilidad intergeneracional y la adaptación continua a las demandas del mercado. La tendencia apunta a un mercado de trabajo más maduro y especializado, con un enfoque renovado en la calidad del empleo.
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