El crédito a las familias en España experimentó un notable crecimiento del 4,26% en noviembre, alcanzando un saldo total de 723.660 millones de euros, lo que representa su mayor avance interanual en 17 años, específicamente desde diciembre de 2008. Este significativo repunte fue impulsado principalmente por el dinamismo del crédito al consumo, que se disparó un 12,56% hasta los 114.673 millones de euros, y por la financiación destinada a la vivienda, que también contribuyó positivamente con un aumento del 3,45%. Los datos, publicados por el Banco de España, reflejan una escalada constante en la financiación familiar a lo largo de 2025, marcando una clara diferencia con el cierre negativo de 2023 y sugiriendo un incremento en la confianza y el gasto de los hogares.
Índice de Contenidos
El Impulso Sin Precedentes del Crédito Familiar en Noviembre
El mes de noviembre ha marcado un hito en la financiación de los hogares españoles, con un crecimiento interanual del 4,26% que eleva el saldo total a 723.660 millones de euros. Esta cifra no solo refleja un aumento significativo, sino que también representa el mayor incremento registrado desde diciembre de 2008, un periodo previo al estallido de la gran crisis financiera global. La magnitud de este avance subraya un cambio de tendencia importante en el comportamiento económico de las familias y en la política crediticia de las entidades financieras. Los datos, extraídos de los «Indicadores de financiación de los hogares e ISFLSH» publicados por el Banco de España, ofrecen una visión detallada de la salud financiera del sector doméstico en el país.
El robusto crecimiento del crédito familiar puede interpretarse como un indicador de varios factores subyacentes. Por un lado, podría señalar una recuperación de la confianza de los consumidores, quienes se sienten más seguros para asumir nuevas deudas, ya sea para financiar compras de bienes duraderos, invertir en mejoras del hogar o adquirir propiedades. Por otro lado, la oferta de crédito por parte de los bancos podría haberse flexibilizado, respondiendo a una mayor estabilidad económica y a una menor percepción de riesgo. Sin embargo, es crucial analizar la composición de este crecimiento para entender sus implicaciones a largo plazo.
El repunte de la financiación a las familias tras más de una década sin alcanzar tales tasas de crecimiento plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este modelo. Aunque el acceso al crédito es vital para el dinamismo económico, un crecimiento desmedido podría, en el futuro, generar preocupaciones sobre el nivel de endeudamiento de los hogares. Por ahora, el Banco de España no ha emitido alertas sobre un riesgo sistémico, pero la vigilancia de estas tendencias será fundamental.
Este incremento récord se produce en un contexto de moderación de la inflación y, en algunos casos, de estabilidad o incluso ligera reducción de los tipos de interés, lo que podría haber contribuido a hacer el crédito más atractivo y accesible para las familias. La combinación de estos factores macroeconómicos ha creado un entorno propicio para que el crédito a los hogares experimente una expansión tan notable. La capacidad de las familias para gestionar esta deuda será clave para la estabilidad económica general.
- El crédito total a las familias alcanzó los 723.660 millones de euros en noviembre.
- Se registró un crecimiento interanual del 4,26%, el mayor desde diciembre de 2008.
- Los datos provienen de los Indicadores de financiación de los hogares e ISFLSH del Banco de España.
El Consumo y la Vivienda: Motores del Crecimiento del Crédito
El análisis detallado de los componentes del crédito familiar revela que dos categorías principales fueron las grandes impulsoras de este crecimiento histórico: el crédito al consumo y la financiación destinada a la vivienda. El crédito al consumo, en particular, mostró un dinamismo excepcional, con un avance del 12,56%, situando su saldo en 114.673 millones de euros. Este ritmo de crecimiento no se había observado desde octubre de 2019, justo antes del impacto de la pandemia del coronavirus, lo que sugiere una reactivación significativa del gasto en bienes y servicios no duraderos o de menor cuantía por parte de los hogares.
La contribución del crédito al consumo al crecimiento total del crédito familiar fue sustancial, aportando 1,9 puntos a la tasa de variación global del mes. Este dato es revelador, ya que indica que una parte considerable del nuevo endeudamiento de las familias se está dirigiendo hacia el gasto corriente o la adquisición de bienes de consumo, lo cual puede interpretarse como un signo de mayor confianza en la situación económica personal y en el futuro. Es fundamental que este crecimiento del consumo se base en una capacidad de pago sólida para evitar futuras tensiones financieras.
A pesar del fuerte impulso del consumo, la financiación destinada a la vivienda sigue siendo el pilar fundamental de la deuda familiar. Este segmento, que incluye las hipotecas, creció un 3,45% interanual en noviembre, sumando un total de 514.897 millones de euros. Su peso en la cartera total es dominante, contribuyendo con 2,5 puntos al crecimiento global del crédito a las familias. Esto demuestra que, si bien el consumo está repuntando con fuerza, la inversión en vivienda sigue siendo la principal razón por la que las familias acuden a la financiación bancaria. La estabilidad del mercado inmobiliario, por tanto, es crucial para la estabilidad financiera de los hogares.
El equilibrio entre el crecimiento del crédito al consumo y el de la vivienda es un factor clave para evaluar la calidad del endeudamiento familiar. Mientras que el crédito hipotecario suele ser una inversión a largo plazo con garantías reales, el crédito al consumo puede ser más volátil y sensible a los cambios en los ingresos o en las condiciones económicas. El hecho de que ambos sectores estén creciendo de manera robusta indica una recuperación generalizada, pero también subraya la necesidad de una gestión prudente por parte de las familias.
- El crédito al consumo creció un 12,56%, sumando 114.673 millones de euros.
- El crédito a la vivienda aumentó un 3,45%, alcanzando los 514.897 millones de euros.
- El consumo aportó 1,9 puntos al crecimiento total, mientras que la vivienda aportó 2,5 puntos.
- El ritmo de crecimiento del crédito al consumo no se veía desde octubre de 2019.
Una Trayectoria Ascendente en el Contexto Macroeconómico Reciente
La evolución del crédito a las familias en noviembre no es un hecho aislado, sino la culminación de una trayectoria ascendente observada a lo largo de 2025. Mientras que el año 2023 cerró con una caída del -1,9% en la financiación total, el ejercicio de 2025 ha mostrado una escalada constante, comenzando con un 1,9% en enero y culminando en el 4,3% actual. Esta progresión sostenida sugiere una recuperación gradual de la actividad económica y un cambio de ciclo en el acceso y la demanda de financiación por parte de los hogares españoles. La capacidad de la economía para mantener este impulso será un factor determinante en los próximos trimestres.
En términos de operaciones netas, el mes de noviembre fue particularmente activo, con un volumen que ascendió a 15.016 millones de euros. Esta cifra se posiciona como una de las más altas registradas en los últimos años, lo que refuerza la idea de un apetito renovado por el crédito. Este nivel de actividad neta no solo refleja nuevas concesiones, sino también una menor amortización de deuda existente en comparación con el volumen de nuevos préstamos, lo que contribuye directamente al aumento del saldo total. La dinámica de las operaciones netas es un barómetro clave de la liquidez y la actividad crediticia.
El contraste con periodos anteriores es notable. El hecho de que el crecimiento interanual sea el mayor desde diciembre de 2008 nos retrotrae a un momento económico muy diferente, previo a la gran recesión que afectó a la economía global. Para comprender mejor la profundidad de este cambio, es útil revisar el contexto de la crisis financiera de 2008, que provocó una contracción drástica del crédito. Este repunte actual, por lo tanto, no solo es una señal de recuperación, sino también de una vuelta a niveles de actividad crediticia que no se veían en mucho tiempo. Puede encontrar más información sobre la crisis financiera de 2008 en Wikipedia.
La resiliencia de los hogares españoles, junto con las políticas económicas implementadas, parece haber sentado las bases para esta recuperación del crédito. Los bancos, por su parte, han ajustado sus criterios de riesgo y han encontrado nuevas oportunidades en un entorno de tipos de interés que, aunque han fluctuado, han permitido mantener atractiva la oferta de financiación. La supervisión del Banco de España ha sido fundamental para asegurar que este crecimiento se produzca de manera ordenada y sin generar burbujas de crédito insostenibles.
- El crédito a las familias ha mostrado una escalada constante en 2025, pasando del 1,9% en enero al 4,3% en noviembre.
- El año 2023 cerró con una caída del -1,9% en la financiación total.
- Las operaciones netas en noviembre ascendieron a 15.016 millones de euros, una de las cifras más altas en los últimos años.
- El crecimiento actual es el mayor desde diciembre de 2008.
El Contraste con la Financiación Empresarial
Mientras que el crédito a las familias experimenta un auge sin precedentes, la financiación a las empresas muestra un comportamiento más moderado y con algunas señales de desaceleración mensual. En noviembre, la financiación a las empresas aumentó un 0,6% en tasa interanual, alcanzando un saldo total de 949.195 millones de euros. Aunque se trata de un crecimiento positivo en la comparación anual, este sector sufrió una ligera caída del 0,06% respecto al mes anterior, octubre. Este contraste sugiere dinámicas diferentes en la demanda y oferta de crédito entre los hogares y el sector corporativo.
La moderación en el crecimiento de la financiación empresarial podría deberse a varios factores. Por un lado, las empresas podrían estar mostrando una mayor cautela a la hora de invertir o expandirse, quizás debido a incertidumbres económicas persistentes, aunque la confianza del consumidor esté en alza. Las decisiones de inversión empresarial suelen estar más ligadas a las perspectivas de crecimiento a largo plazo, los costes de producción, la demanda externa y la estabilidad regulatoria. Un crecimiento más lento en este ámbito podría indicar una prudencia en la planificación estratégica.
Por otro lado, la oferta de crédito a las empresas también podría estar sujeta a criterios más estrictos por parte de las entidades bancarias, especialmente si se perciben riesgos sectoriales o una ralentización en ciertos segmentos de la actividad económica. A pesar de la ligera caída mensual, el saldo total de la financiación empresarial sigue siendo considerablemente superior al de las familias, lo que refleja el peso estructural de las empresas en la economía nacional y su continua necesidad de capital para operar y crecer. Para más información sobre los datos macroeconómicos y financieros, puede consultar el portal del Banco de España.
La disparidad entre la evolución del crédito a familias y empresas puede tener implicaciones en la composición del crecimiento económico. Un fuerte impulso del consumo familiar, sin un acompañamiento robusto de la inversión empresarial, podría generar un crecimiento más dependiente de la demanda interna a corto plazo, con menos impacto en la capacidad productiva y la creación de empleo a largo plazo. Es esencial que ambos motores de la economía reciban el apoyo financiero necesario para asegurar un desarrollo equilibrado y sostenible.
- La financiación a las empresas creció un 0,6% interanual en noviembre.
- El saldo total de la financiación empresarial alcanzó los 949.195 millones de euros.
- Se registró una ligera caída mensual del 0,06% respecto a octubre.
- El comportamiento contrasta con el fuerte repunte del crédito a las familias.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál fue el crecimiento del crédito a las familias en noviembre?
En noviembre, el crédito a las familias en España creció un 4,26% interanual, alcanzando un saldo total de 723.660 millones de euros. Este fue el mayor incremento registrado desde diciembre de 2008, marcando un hito significativo en la financiación de los hogares.
¿Qué tipo de crédito impulsó principalmente este crecimiento?
El crédito al consumo fue el principal motor, experimentando un avance del 12,56% y sumando 114.673 millones de euros. Este tipo de crédito no había crecido a un ritmo tan elevado desde octubre de 2019, justo antes del inicio de la pandemia del coronavirus, reflejando un repunte en el gasto.
¿Cómo se compara el crecimiento actual con años anteriores?
El crecimiento del 4,26% en noviembre de 2025 es el mayor avance interanual desde diciembre de 2008. Además, contrasta fuertemente con 2023, que cerró con una caída del -1,9% en la financiación total, mostrando una escalada constante desde enero de 2025.
¿Cuál es el saldo total del crédito a la vivienda?
La financiación destinada a la vivienda, que representa el grueso de la deuda familiar, sumó un total de 514.897 millones de euros en noviembre. Este sector creció un 3,45% interanual y aportó 2,5 puntos al crecimiento global del crédito a las familias.
¿Cómo evolucionó la financiación a las empresas en el mismo periodo?
La financiación a las empresas, aunque aumentó un 0,6% en tasa interanual hasta los 949.195 millones de euros, sufrió una ligera caída del 0,06% respecto al mes anterior. Este comportamiento contrasta con el fuerte repunte observado en el crédito a las familias.
¿De dónde provienen estos datos sobre la financiación?
Estos datos pertenecen a los «Indicadores de financiación de los hogares e ISFLSH» publicados por el Banco de España. Esta institución es la fuente oficial y primaria de información sobre la financiación de los hogares y las instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares en España.
Conclusión
El notable crecimiento del 4,26% en el crédito a las familias en noviembre, el mayor en 17 años, subraya una significativa reactivación de la confianza y el gasto en los hogares españoles. Impulsado principalmente por el crédito al consumo y el de la vivienda, esta tendencia alcista en 2025 revierte la contracción observada en 2023 y marca un hito desde la crisis financiera de 2008. Aunque la financiación empresarial muestra un dinamismo más moderado, el repunte del crédito familiar es un claro indicador de una economía que busca consolidar su recuperación. La sostenibilidad de este crecimiento dependerá de una gestión prudente de la deuda y de un entorno macroeconómico favorable que permita a las familias mantener su capacidad de pago y seguir contribuyendo al dinamismo económico.
Palabras clave: crédito familias, consumo, hipotecas, Banco de España, financiación, economía española, noviembre 2025, crecimiento crediticio