Nandu Jubany: Chef Michelin afronta su tercer Dakar en buggy

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El reconocido chef catalán Nandu Jubany, galardonado con una estrella Michelin por su aclamado restaurante Can Jubany, se prepara para afrontar su tercera participación en el Rally Dakar, repitiendo la experiencia a bordo de un buggy tras su debut inicial en motos hace ocho años. Este intrépido cocinero, originario de Monistrol de Calders, Barcelona, combina su maestría en los fogones con una profunda pasión por la velocidad y la aventura, una dualidad que lo ha llevado a los desiertos de Arabia Saudí. Su incursión en el rally más exigente del mundo, impulsada por un sueño de juventud que su padre desvió hacia la cocina, lo vio lograr un impresionante segundo puesto en su categoría el año pasado. Ahora, Jubany regresa con más determinación, incluso contemplando la posibilidad de competir en el futuro al volante de un camión, demostrando que su apetito por los desafíos es tan grande como su talento culinario.

El Chef Estrellado en la Arena del Dakar

Nandu Jubany (Monistrol de Calders, Barcelona, 1971) es una figura que ha sabido fusionar dos mundos aparentemente opuestos: la alta gastronomía y la adrenalina de la competición extrema. Reconocido internacionalmente por su restaurante Can Jubany, donde ostenta una codiciada estrella Michelin, este chef catalán decidió hace ocho años poner en pausa, por unas semanas, la efervescencia de sus cocinas para embarcarse en la aventura del Rally Dakar. Su primera incursión fue sobre dos ruedas, en moto, una de sus grandes pasiones y un ámbito en el que había competido de manera intermitente a lo largo de su vida, manteniendo siempre viva esa chispa de la velocidad y el desafío personal.

La experiencia en moto fue transformadora, una conexión directa con la esencia más pura del raid, donde la autosuficiencia y la navegación solitaria son clave. Sin embargo, el año pasado, el Dakar volvió a llamarlo, y Jubany no pudo resistirse a una nueva oportunidad de medirse en el desierto. Optó por la categoría T2, pilotando un buggy y acompañado por Marc Solà como copiloto en las exigentes etapas de Arabia Saudí. La dupla demostró una sorprendente adaptación y habilidad, culminando la prueba con un resultado excepcional: un segundo puesto en su categoría y, lo que es más notable, el segundo español mejor clasificado en todo el rally, un logro que pocos esperarían de un chef de su calibre.

Ahora, Nandu Jubany se prepara para su tercer Dakar con una mezcla de anticipación y realismo. Consciente de la imprevisibilidad de la carrera y la dureza inherente a cada etapa, el chef-piloto bromea sobre la relativa «limpieza» de su edición anterior, donde la fortuna pareció estar de su lado. «Yo lo que creo es que este año vamos a tener algún problema más, porque lo que no veo normal es hacer un Dakar casi limpio como hicimos el año pasado. Sólo pinchamos dos ruedas y se nos hizo un día de noche. Al final, nos fue de diez», confiesa, reflejando su expectativa de mayores desafíos y contratiempos en esta nueva edición, algo que considera parte intrínseca de la auténtica experiencia Dakar.

Su relación con su copiloto, Marc Solà, también es un reflejo de este espíritu aventurero y a veces humorístico que caracteriza al equipo. «A Marc le dije ‘vamos a arrancar una rueda a ver cómo haces de mecánico’, porque no se baja del coche», comenta entre risas, ilustrando la camaradería y la confianza mutua que se forja en condiciones extremas. Sin embargo, rápidamente añade una dosis de prudencia y experiencia: «pero luego, cuando ves que alguno está cinco horas allí, esperando el camión, llegas a la conclusión de que es mejor no hacerlo». Esta mezcla de audacia, pragmatismo y un profundo respeto por los peligros del desierto define su enfoque en una de las pruebas más duras y emblemáticas del automovilismo mundial, consolidando su estatus como un verdadero hombre del Renacimiento.

  • Nandu Jubany es un chef con estrella Michelin que participa en el Rally Dakar.
  • Debutó en el Dakar en moto hace ocho años, cumpliendo un sueño de juventud.
  • El año pasado compitió en buggy (categoría T2), logrando un segundo puesto.
  • Espera un Dakar más complicado en su tercera participación, con más desafíos mecánicos.
💡 Dato: Nandu Jubany, además de su restaurante Can Jubany con estrella Michelin, gestiona otros proyectos culinarios de éxito y es conocido por su creatividad y pasión por la gastronomía catalana.

De la Pasión por las Motos a la Cocina: La Trayectoria de Nandu Jubany

La pasión de Nandu Jubany por la velocidad y las motos no es algo reciente; es una llama que arde desde su juventud, alimentada por las míticas imágenes del Dakar que veía por televisión. «Mi ilusión era ser piloto de motocross», revela, una aspiración que, como la de tantos niños criados en los años 80, soñaba con las hazañas de los pilotos en el desierto. Aunque ese sueño inicial de motocross no se materializó directamente, sí compitió en enduro una vez cumplidos unos años más, manteniendo viva esa conexión con el mundo motorizado y la competición, una forma de canalizar esa energía y amor por la aventura.

Sin embargo, el destino, o más bien la pragmática visión de su padre, lo condujo por un camino diferente. «Al final, me dediqué al mundo de la cocina, yo no quería, pero mi padre era muy práctico y él fue el que me metió ahí», explica Jubany. Lo que comenzó como una decisión paterna, se transformó con el tiempo en una vocación que lo llevaría a la cima de la gastronomía, con el reconocimiento de una estrella Michelin y el éxito de su restaurante Can Jubany. Años después, la vida le brindaría la oportunidad de reconectar con su hobby de juventud de una manera más seria, fusionando su éxito profesional con su pasión deportiva en el escenario más grande del rally.

La evolución del Dakar es otro punto de profunda reflexión para Jubany. Recordando su sueño de juventud, el chef lamenta no haber podido vivir el «Lago Rosa», el mítico final de las ediciones africanas, un símbolo de la culminación de una aventura épica. Para él, el Dakar actual ha mutado significativamente: «Ahora los coches son más rápidos, los pilotos son más rápidos… Todo ha cambiado y ahora se ha vuelto una carrera más de velocidad». Esta transformación, a su juicio, ha alterado la esencia de la competición, alejándola de la aventura pura y la resistencia estratégica que solía caracterizarla.

Subraya que la estrategia de victoria también ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. «Yo creo que antes, en moto, Marc Coma tenía que ganar tres días, o Peterhansel ganaba dos días y ganaba el rally. Ahora, es impensable que un tío que gane sólo dos días se haga con el triunfo», analiza. La exigencia es tal que los pilotos de élite deben estar en la cima cada día, ya que «hay 15 pilotos con opciones reales de victoria». Además, la creciente preocupación por la seguridad, aunque absolutamente necesaria y bienvenida, «se ha comido un poco la aventura», según su perspectiva, limitando la improvisación y el descubrimiento que antes eran parte integral de la experiencia.

  • Jubany soñaba con ser piloto de motocross, compitiendo en enduro en su juventud.
  • Su carrera en la cocina fue una decisión de su padre, aunque luego se convirtió en su pasión.
  • El chef lamenta no haber conocido el Dakar del «Lago Rosa», viendo el actual como una carrera más de velocidad.
  • Opina que la seguridad, aunque vital, ha reducido el espíritu aventurero del rally.
💡 Dato: El Rally Dakar, originalmente conocido como Rally París-Dakar, fue fundado por Thierry Sabine en 1978. Su recorrido tradicional incluía Europa y África, terminando emblemáticamente en el Lago Rosa de Senegal. Más información sobre su historia se puede encontrar en Wikipedia.

El Dakar de Ayer y Hoy: Velocidad vs. Aventura

Nandu Jubany profundiza en la evolución de la seguridad y el nivel técnico en el Dakar, comparando las ediciones pasadas con las actuales. Explica que, si bien la seguridad es primordial y ha salvado muchas vidas, ha transformado radicalmente la percepción y la gestión de los peligros en la pista. «También es verdad que hoy en día es impensable que sea de otra manera. Antes, un peligro uno debía ser un peligro tres de ahora y un peligro tres debía ser un peligro seis, que no existía porque no lo podían cruzar con los coches que tenían», comenta, ilustrando cómo la mejora de los vehículos ha redefinido lo que se considera un riesgo controlable. La tecnología de los vehículos ha avanzado de tal manera que lo que antes era un obstáculo insalvable para muchos, ahora se gestiona con mayor facilidad por los equipos profesionales y sus máquinas de última generación.

Los vehículos modernos, con sus «recorridos de suspensión más largos, ruedas más grandes», permiten a los pilotos de élite afrontar los terrenos de manera muy diferente. Jubany utiliza una anécdota de Nani Roma, un veterano del Dakar con victorias en moto y coche, para ilustrar esta diferencia abismal: «Nani Roma nos cuenta que, con su coche, para un peligro uno, no frenan, con peligro dos, sólo levantan un poco la cabeza y con peligro tres, frenan». Esta descripción de la confianza y capacidad de los vehículos de punta contrasta fuertemente con la experiencia del propio Jubany y su equipo en un buggy de categoría T2, mucho menos sofisticado y con mayores limitaciones técnicas.

«Nosotros en peligro uno ya tenemos que frenar a ver qué pasa, en el dos frenamos y reducimos a ver qué pasa y en tres bajamos del coche si hace falta», explica Jubany con franqueza, evidenciando la brecha entre los vehículos de punta y los de otras categorías. Esta disparidad no solo afecta la velocidad y la seguridad con la que se puede afrontar cada tramo, sino también la experiencia general de la carrera, haciendo que para los pilotos menos equipados cada obstáculo sea un desafío mucho mayor y requiera una aproximación más cautelosa, estratégica y, a menudo, más lenta. La aventura se vive de forma distinta según la máquina que se pilote.

Más allá de los aspectos técnicos, Nandu Jubany también lamenta la pérdida de un espíritu que considera fundamental en el Dakar: el compañerismo. «Me sorprende el poco compañerismo que está quedando en esta prueba. Antes, yo creo que se ayudaba a todo el mundo, se paraba todo el mundo, y ahora ves que cuesta parar», señala con cierta nostalgia. Atribuye este cambio a la naturaleza cada vez más rápida y competitiva de la carrera, donde cada segundo cuenta y la presión por ganar eclipsa la solidaridad. Para él, el Dakar se ha convertido «más como una carrera de velocidad que de resistencia», una transformación que, aunque quizás inevitable en el deporte profesional moderno, le hace echar de menos la esencia más humana, solidaria y aventurera de antaño, donde la ayuda mutua era una parte intrínseca de la supervivencia en el desierto.

  • La seguridad y la tecnología de los vehículos han cambiado la percepción de los peligros en el Dakar.
  • Nani Roma y otros pilotos de élite pueden afrontar los peligros con menos precauciones gracias a sus coches avanzados.
  • Nandu Jubany y su equipo deben ser mucho más cautelosos ante los mismos peligros.
  • El chef lamenta la disminución del compañerismo entre los pilotos, atribuyéndolo a la creciente velocidad de la carrera.
💡 Dato: La Federación Internacional del Automóvil (FIA) y la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) establecen rigurosas normativas de seguridad para el Rally Dakar, que incluyen especificaciones técnicas para los vehículos y equipos de protección obligatorios para los participantes. Las regulaciones se actualizan anualmente para mejorar la seguridad en la competición, las cuales se pueden consultar en FIA.com.

La Soledad del Piloto y el Futuro en el Desierto

Vivir el Dakar en moto fue, para Nandu Jubany, una experiencia incomparable, que describe no tanto como la forma más auténtica, sino como la más dura y exigente. «En moto estás tú solo, navegas tú solo, si tienes un problema te lo solucionas tú. No estaba acostumbrado a esa soledad», explica, destacando la profunda autosuficiencia y la toma de decisiones instantánea que exige la competición sobre dos ruedas. Esta faceta de la carrera, donde cada decisión, cada reparación y cada momento de incertidumbre recaen exclusivamente en el piloto, forja un vínculo único con la aventura y el desafío personal, algo a lo que Jubany, acostumbrado al trabajo en equipo y la colaboración de su cocina profesional, tuvo que adaptarse rápidamente.

La soledad del motorista en el Dakar contrasta marcadamente con la dinámica del buggy, donde la presencia de un copiloto como Marc Solà transforma la experiencia en un esfuerzo compartido. En el buggy, la navegación, la estrategia y la resolución de problemas se dividen, creando una sinergia que puede ser tanto una ventaja como un desafío en sí misma. Aunque ambas modalidades son extenuantes y ponen a prueba los límites humanos, la moto representa la quintaesencia de la resistencia individual, una batalla constante contra el terreno, el cansancio extremo y la propia mente, donde la introspección es una compañera constante.

A pesar de las exigencias físicas y mentales, y los evidentes cambios en la filosofía del Dakar a lo largo de los años, el gusanillo de la velocidad y la competición sigue muy vivo en Nandu Jubany. No solo se conforma con repetir en buggy, una categoría donde ya demostró su valía, sino que su mente ya divaga con nuevas posibilidades y desafíos futuros. El chef-piloto, con su innato sentido práctico y aventurero, no descarta explorar otras categorías más allá de las motos y buggies, como la de camiones, en futuras ediciones del raid. Esta idea de conducir un «gigante del desierto» en el Dakar subraya su deseo incesante de seguir probando sus límites y de experimentar la carrera desde todas sus vertientes, buscando siempre nuevas formas de vivir la adrenalina del desierto.

La trayectoria de Nandu Jubany en el Dakar es un testimonio inspirador de que la pasión no tiene límites de edad, ni de profesión ni de categoría. Desde los fogones de su restaurante con estrella Michelin, donde cada plato es una obra de arte, hasta los inhóspitos desiertos de Arabia Saudí, su vida es una constante búsqueda de excelencia y aventura. Su historia inspira al demostrar que es posible sobresalir en un campo tan exigente como la alta cocina y, al mismo tiempo, perseguir y conquistar los sueños de juventud en la arena del rally más duro del mundo, fusionando la precisión culinaria con la audacia automovilística en una vida plena de desafíos.

  • Nandu Jubany describe la experiencia en moto como la más dura del Dakar debido a la soledad y autosuficiencia requerida.
  • La participación en buggy con copiloto ofrece una dinámica diferente, un esfuerzo compartido.
  • A pesar de los desafíos, el chef mantiene vivo su espíritu competitivo y explora nuevas categorías.
  • No descarta la posibilidad de competir en camión en futuras ediciones del Dakar.
💡 Dato: La categoría de camiones en el Dakar es famosa por su espectacularidad y por requerir una combinación única de habilidad al volante, navegación y resistencia mecánica. Los «gigantes del desierto» a menudo asisten a otros competidores en apuros, encarnando parte del antiguo espíritu de compañerismo del rally.

Preguntas Frecuentes

¿Quién es Nandu Jubany?

Nandu Jubany es un chef catalán de renombre mundial, galardonado con una estrella Michelin por su restaurante Can Jubany, y un apasionado piloto del Rally Dakar que combina su éxito culinario con la aventura extrema.

¿Cuántas veces ha participado Nandu Jubany en el Dakar?

Nandu Jubany se prepara para su tercera participación en el Rally Dakar. Debutó en moto hace ocho años y compitió el año pasado en un buggy, donde logró un segundo puesto en su categoría.

¿Qué vehículo utiliza Nandu Jubany en el Dakar?

Tras debutar en moto, Nandu Jubany ha repetido su participación en un buggy, específicamente en la categoría T2. No obstante, ha manifestado su interés en probar en el futuro la categoría de camiones.

¿Cómo influyó su padre en la carrera de Nandu Jubany?

Aunque Nandu Jubany soñaba con ser piloto de motocross, su padre, siendo una persona muy práctica, fue quien lo introdujo en el mundo de la cocina, donde eventualmente alcanzaría la fama y el reconocimiento.

¿Qué opina Nandu Jubany sobre la evolución del Dakar?

Jubany percibe que el Dakar actual se ha vuelto más una carrera de velocidad que de resistencia o aventura. Llama la atención sobre la mayor exigencia diaria, la seguridad que «se ha comido un poco la aventura» y la disminución del compañerismo.

¿Cuál fue el mejor resultado de Nandu Jubany en el Dakar?

En su participación anterior, Nandu Jubany logró un impresionante segundo puesto en su categoría (T2 con buggy), siendo además el segundo español mejor clasificado en la general del rally, lo que demuestra su gran habilidad.

Conclusión

La historia de Nandu Jubany es una fascinante crónica de cómo la pasión puede trascender las fronteras profesionales. Desde la meticulosidad y la creatividad de la alta cocina, donde ha cosechado una estrella Michelin, hasta la indomable arena del Rally Dakar, este chef catalán encarna la perseverancia y el espíritu aventurero. Su trayectoria demuestra que los sueños de juventud pueden ser retomados y conquistados, incluso después de haber alcanzado la cumbre en un campo completamente diferente. Con cada edición del Dakar, ya sea en moto, buggy o con la vista puesta en un camión, Jubany no solo compite contra el reloj y el terreno, sino que también celebra la libertad de perseguir sus pasiones más profundas, inspirando a muchos a atreverse a vivir sus propias aventuras.

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