El mundo del fútbol profesional asiste a una revolución silenciosa, donde las grandes estrellas no solo brillan en el césped, sino que cada vez más deciden dar el salto a los despachos y la propiedad de clubes. En este contexto, la posible adquisición del Sevilla por parte de Sergio Ramos a principios de 2026 ha sacudido LaLiga, aunque dista mucho de ser una excentricidad. Este movimiento del central andaluz se enmarca en una tendencia creciente que ya han explorado figuras de la talla de David Villa, Gerard Piqué o Ronaldo Nazario, quienes, tras colgar las botas, han optado por ejercer su influencia y visión desde la cúspide de la gestión deportiva. La lista de jugadores y entrenadores que han invertido en equipos de diversas categorías es extensa, marcando un cambio paradigmático en la industria donde el conocimiento del juego se fusiona con la estrategia empresarial, redefiniendo el futuro de los clubes. Este fenómeno global demuestra que el legado de estas leyendas trasciende el terreno de juego, buscando dejar una huella perdurable en la estructura misma del deporte.
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De las botas a los despachos: el auge de los futbolistas-gestores
La noticia del interés de Sergio Ramos en adquirir el Sevilla ha puesto de manifiesto una tendencia cada vez más consolidada en el fútbol moderno: la transición de las estrellas del campo a los puestos de dirección y propiedad de los clubes. Este fenómeno no es meramente una cuestión de inversión financiera, sino que representa una evolución en la forma en que los exjugadores conciben su relación con el deporte que aman. Ya no se limitan a roles de comentaristas o entrenadores, sino que buscan moldear el futuro de las instituciones desde una posición de poder y decisión, aplicando su vasta experiencia y conocimiento del juego a la gestión empresarial.
Este cambio de paradigma refleja una madurez en la industria, donde la visión estratégica y la capacidad de liderazgo forjadas en el terreno de juego encuentran un nuevo cauce. Jugadores como David Beckham, con su proyecto del Inter Miami en la Major League Soccer (MLS), o incluso entrenadores como Unai Emery, que también ha mostrado interés en la gestión deportiva más allá del banquillo, son ejemplos de esta expansión de horizontes. La figura del «futbolista-gestor» se ha vuelto crucial, aportando una perspectiva única que combina la pasión por el deporte con la exigencia del mundo de los negocios.
Las motivaciones detrás de estos movimientos son variadas. Algunos buscan un nuevo desafío personal tras el retiro, deseando aplicar su espíritu competitivo en un ámbito diferente. Otros ven una oportunidad de negocio lucrativa, aprovechando su imagen y contactos para construir empresas sólidas en torno al fútbol. También hay quienes, impulsados por un profundo arraigo a sus orígenes o a una filosofía deportiva específica, desean desarrollar proyectos desde cero o rescatar clubes en dificultades, inyectando una nueva vida y dirección.
La posibilidad de que Sergio Ramos se convierta en el primer jugador español en adquirir un equipo de Primera División subraya la creciente ambición y capacidad de estos exdeportistas. Si bien la compra de un club de élite presenta desafíos económicos y estructurales significativos, el precedente de otros como Ronaldo Nazario en el Valladolid o Piqué en el Andorra demuestra que esta senda es cada vez más transitada. Estos pioneros están redefiniendo el rol del exjugador, transformándolos en actores clave en la configuración del panorama futbolístico a nivel global.
- Visión estratégica: Aplicación de la experiencia deportiva en la gestión empresarial.
- Impacto económico: Inversión y creación de valor en la industria del fútbol.
- Legado personal: Continuar dejando una huella más allá de la carrera como jugador.
- Desarrollo de talento: Creación de academias y fomento de nuevas generaciones.
- Revalorización de la marca: Utilizar su imagen para impulsar el crecimiento del club.
David Villa: el ‘Guaje’ que construye un imperio global desde la base
Uno de los ejemplos más claros y exitosos de esta nueva ola de futbolistas-gestores es David Villa. El «Guaje» no esperó a colgar las botas para iniciar su incursión empresarial. Antes incluso de retirarse, creó DV7 Group junto a Víctor Oñate, una empresa con una proyección global que abarca múltiples divisiones. Esta diversificación es clave, incluyendo desde el management y la representación de talentos –con nombres como Davide Ancelotti o Quique Sánchez Flores en su cartera– hasta el marketing, la comunicación y, de manera muy destacada, la formación a través de una red de academias repartidas por todo el mundo.
El salto definitivo a la propiedad de clubes lo dio en dos fases significativas. En 2019, invirtió en la creación del Queensboro FC en Nueva York, una franquicia que compite en la USL Championship, la segunda división del fútbol estadounidense. Este proyecto mostró su visión de construir desde cero en un mercado emergente. Más tarde, en marzo de 2023, consolidó su presencia en España al adquirir el Club de Fútbol Benidorm. Esta decisión fue meditada; aunque tuvo la oportunidad de comprar el Burgos, Villa buscaba un club con el potencial de crecer desde sus cimientos, una filosofía que encontró en la Costa Blanca.
La visión de Villa para el CF Benidorm va más allá de los resultados inmediatos en el campo. Como él mismo afirmó, «Esto no es solo crear un club de fútbol que gane o empate los domingos; esto es mucho más». Su objetivo es elevar el nivel del club, integrando la metodología de sus exitosas academias internacionales con el fútbol profesional. Actualmente en la Lliga Comunitat (Tercera Federación de la Comunidad Valenciana), el club ya ha experimentado un notable crecimiento en su base, contando con 38 equipos en la cantera, incluyendo dos femeninos, lo que demuestra un compromiso integral con el desarrollo deportivo.
El proyecto de Benidorm se asienta sobre pilares de sostenibilidad y profesionalismo, aprovechando el potencial de una ciudad con una importante colonia británica y un estadio como el Guillermo Amor, con 9.000 localidades. A diferencia de otros exjugadores que buscan la visibilidad en los palcos, Villa prefiere un perfil más discreto, centrado en el desarrollo de la estructura y la base. Las principales fuentes de ingresos de su conglomerado empresarial provienen de las otras ramas de DV7 Group, permitiéndole abordar el proyecto deportivo con una perspectiva de crecimiento orgánico y a largo plazo. Su motivación principal radica en el contacto con jóvenes talentos y en ejercer de mentor, un rol que abraza con pasión y dedicación.
- Modelo global: DV7 Group abarca representación, marketing y formación.
- Inversión estratégica: Creación del Queensboro FC y compra del CF Benidorm.
- Filosofía de crecimiento: Desarrollar proyectos desde la base y con sostenibilidad.
- Integración de academias: Aplicar metodologías de formación al fútbol profesional.
- Compromiso social: Fomento de la cantera, incluyendo equipos femeninos.
Gerard Piqué: ambición, Kosmos y el desafío andorrano
Si David Villa representa la paciencia y el crecimiento orgánico, Gerard Piqué encarna la ambición y la audacia en el mundo de la gestión futbolística. En 2018, a través de su grupo empresarial Kosmos, Piqué adquirió el FC Andorra, un movimiento que sorprendió a muchos por su magnitud y rapidez. Su entrada no solo cubrió las deudas del club, sino que marcó el inicio de una escalada meteórica. Un año después, invirtió 452.000 euros para comprar la plaza del Reus en la entonces Segunda B, catapultando al equipo del Principado desde la Primera Catalana a las puertas del fútbol profesional. Con una inyección de casi cuatro millones de euros, la llegada a las categorías de élite fue inevitable.
Desde su ascenso, el FC Andorra se ha consolidado en la mitad de la tabla en Segunda División, un logro considerable para un club que hace pocos años militaba en categorías regionales. A diferencia de Villa, Piqué es un asiduo de los palcos y un seguidor cercano de los partidos de su equipo, lo que subraya su implicación personal y su pasión por el proyecto. Su visión no se limita a la consolidación en Segunda; el exazulgrana ha manifestado públicamente su sueño de llevar al Andorra a la máxima categoría del fútbol español y, en sus propias palabras, «escuchar el himno de la Champions en Andorra».
Piqué ha sabido rodearse de un equipo de colaboradores expertos en la gestión deportiva y ha demostrado una capacidad notable para atraer inversiones y generar sinergias. Su estrategia, aunque arriesgada, ha rendido frutos, transformando un club modesto en una entidad con aspiraciones ambiciosas. El éxito de su gestión ha sido un modelo para otros, demostrando que con una visión clara y una inversión significativa, es posible acelerar el desarrollo de un club y posicionarlo en el panorama futbolístico profesional.
A pesar de los desafíos inherentes a la gestión de un club de fútbol, especialmente uno con aspiraciones tan elevadas, Piqué ha reiterado su confianza en el proyecto andorrano. «Claro que volvería a invertir en el Andorra y en el país porque ha sido un éxito estar donde estamos ahora», ha afirmado, mostrando su compromiso a largo plazo. Aunque la Champions League pueda parecer una meta lejana para un club del Principado de Andorra, la determinación y la capacidad de Piqué para lograr sus objetivos hacen que su camino sea uno de los más interesantes de seguir en esta nueva era de futbolistas-gestores.
- Adquisición estratégica: Compra del FC Andorra a través de Kosmos.
- Ascenso meteórico: Inversión para comprar plaza en Segunda B y alcanzar el fútbol profesional.
- Ambición sin límites: Objetivo de llegar a la Primera División y la Champions League.
- Implicación personal: Piqué sigue de cerca los partidos y la gestión del club.
- Visión empresarial: Utilización de su grupo Kosmos para el desarrollo del proyecto.
Ronaldo Nazario y otros pioneros: éxitos, desafíos y la visión del futuro
La trayectoria de Ronaldo Nazario con el Real Valladolid ofrece una perspectiva más matizada de los desafíos y las complejidades de la gestión de un club de fútbol por parte de una leyenda. El «Fenómeno» adquirió el club pucelano en 2018 con la ambición de consolidarlo en la élite del fútbol español. Durante su gestión, el Valladolid experimentó dos ascensos a Primera División, demostrando su capacidad para inyectar una nueva dinámica y atraer talento al equipo. Sin embargo, también enfrentó dificultades, incluyendo descensos y la creciente frustración de la afición, que a menudo sentía que las expectativas no se cumplían del todo.
El caso de Ronaldo ilustra que el paso de jugador a propietario no es una fórmula infalible para el éxito. A pesar de su innegable visión y su profundo conocimiento del fútbol, la gestión de un club implica lidiar con aspectos económicos, sociales y deportivos que van más allá del conocimiento técnico del juego. La presión de los resultados, la gestión de las finanzas y la relación con la afición son elementos cruciales que pueden desgastar incluso a las figuras más emblemáticas. Finalmente, con la afición en contra y nuevas expectativas de negocio en Brasil, Ronaldo decidió vender el club, marcando el fin de una etapa.
La lista de exjugadores que han incursionado en la propiedad o la gestión de clubes es, como se mencionó al principio, extensa y diversa. Además de los ya citados, figuras como David Beckham con el Inter Miami han demostrado cómo el carisma y la marca personal pueden ser activos valiosos en la construcción de un nuevo proyecto deportivo. En otros casos, exjugadores se han unido a grupos inversores o han tomado roles directivos en clubes donde previamente militaron, buscando aportar su experiencia desde dentro sin asumir la propiedad total.
El futuro de esta tendencia parece prometedor y en constante evolución. La incorporación de estrellas como Kylian Mbappé en roles de mayor influencia dentro de la estructura de sus clubes actuales, o la especulación sobre el futuro de Unai Emery en la gestión deportiva, sugieren que cada vez más figuras del fútbol activo y retirado buscarán tener un impacto más allá del campo. Estos líderes no solo aportan capital, sino una comprensión intrínseca de la cultura futbolística, la mentalidad de los jugadores y las dinámicas del vestuario, elementos que son invaluables en la construcción de un proyecto deportivo exitoso y sostenible.
- Éxitos y desafíos: Ronaldo logró ascensos pero enfrentó la presión y el descontento.
- Complejidad de la gestión: Más allá del juego, incluye finanzas y relación con la afición.
- Diversidad de roles: Desde propietarios únicos hasta socios o directivos.
- Marca personal: Utilización del carisma para impulsar nuevos proyectos (ej. Beckham).
- Evolución continua: La tendencia sigue creciendo con nuevas figuras y enfoques.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué Sergio Ramos quiere comprar el Sevilla?
Sergio Ramos, una figura icónica del fútbol español, busca invertir en el Sevilla para consolidar su legado en el deporte más allá del campo. Su interés se enmarca en una tendencia creciente de exjugadores que asumen roles de propiedad y gestión, aprovechando su conocimiento y pasión para influir en el futuro de los clubes. Busca un nuevo desafío y una oportunidad de negocio en su tierra natal.
¿Qué tipo de inversiones ha realizado David Villa en el fútbol?
David Villa ha construido un imperio diversificado a través de DV7 Group, que abarca la representación de jugadores, marketing y una red global de academias. Además, ha invertido directamente en la propiedad de clubes, cofundando el Queensboro FC en Estados Unidos en 2019 y adquiriendo el Club de Fútbol Benidorm en España en 2023, con el objetivo de crecer desde la base.
¿Cómo ha logrado Gerard Piqué el ascenso del FC Andorra?
Gerard Piqué, a través de Kosmos, adquirió el FC Andorra en 2018, asumiendo sus deudas. Su estrategia incluyó una inversión de 452.000 euros para comprar la plaza del Reus en Segunda B, lo que propició un ascenso meteórico desde categorías regionales hasta el fútbol profesional. Su ambición y significativas inyecciones económicas han sido clave para la consolidación del club en Segunda División.
¿Cuáles fueron los resultados de Ronaldo Nazario como dueño del Valladolid?
Ronaldo Nazario fue propietario del Real Valladolid desde 2018. Durante su gestión, el club logró dos ascensos a Primera División, demostrando su capacidad para competir en la élite. Sin embargo, también enfrentó descensos y el descontento de la afición, lo que llevó a su eventual venta. Su etapa estuvo marcada por altibajos, reflejando la complejidad de la gestión deportiva.
¿Es una tendencia común que las estrellas del fútbol inviertan en clubes?
Sí, la inversión de estrellas del fútbol en clubes es una tendencia creciente y cada vez más común. Figuras como David Beckham, Gerard Piqué, David Villa y Ronaldo Nazario han liderado este movimiento, pasando de las botas a los despachos. Buscan no solo oportunidades de negocio, sino también dejar un legado duradero y aplicar su vasta experiencia en la gestión y el desarrollo de proyectos deportivos.
Conclusión
La incursión de Sergio Ramos en la posible adquisición del Sevilla subraya una tendencia imparable en la industria del fútbol: la evolución de las estrellas del campo a influyentes figuras en la gestión y propiedad de los clubes. Ejemplos como David Villa, con su enfoque global y de desarrollo desde la base, o Gerard Piqué, con su ambición y rápida expansión en Andorra, demuestran la diversidad de enfoques y motivaciones. Aunque casos como el de Ronaldo Nazario en Valladolid evidencian los desafíos y las complejidades inherentes, la capacidad de estos exjugadores para aportar una visión única y un conocimiento profundo del deporte es innegable.
Este fenómeno no solo transforma la imagen post-retiro de los futbolistas, sino que redefine la estructura misma de la propiedad de los clubes, inyectando nuevas perspectivas, capital y una pasión genuina por el juego. La lista de nombres, desde Beckham hasta la promesa de Mbappé, sugiere que esta tendencia seguirá creciendo, con más estrellas buscando dejar su huella más allá de los récords deportivos. El futuro del fútbol podría estar cada vez más en manos de aquellos que una vez lo dominaron en el terreno de juego, aportando una mezcla única de experiencia deportiva y astucia empresarial para moldear el deporte rey.
Palabras clave: Sergio Ramos, David Villa, Gerard Piqué, Ronaldo Nazario, gestión fútbol, propiedad clubes