El sindicato policial CPPM ha lanzado una severa denuncia contra la gestión de la seguridad en Humanes, un municipio al sur de Madrid, alertando sobre la grave falta de agentes de Policía Local que ha dejado a la localidad sin servicio durante varios turnos en los primeros días de 2026. Esta situación crítica, que incluye la derivación de incidencias urgentes a la Guardia Civil –cuya base se encuentra fuera del municipio y cuyas competencias no siempre coinciden–, se atribuye directamente a una decisión unilateral tomada por el alcalde Óscar Lalanne (PP) en diciembre de 2025. La ruptura del Acuerdo de Policía existente, sin previo aviso a los representantes sindicales, ha desencadenado una crisis operativa que, según el sindicato, era previsible y evitable, poniendo en riesgo la seguridad ciudadana de Humanes y sobrecargando a los agentes restantes.
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Humanes en Alerta: La Ausencia de Policía Local y sus Consecuencias
El municipio de Humanes se ha visto inmerso en una situación sin precedentes durante los primeros días de este año 2026, marcada por la interrupción del servicio esencial de su Policía Local. La denuncia, formulada con contundencia por el sindicato policial CPPM, revela que la localidad ha permanecido «sin servicio de Policía Local durante tres turnos» completos. Esta ausencia de cobertura policial no solo genera una evidente sensación de desprotección entre los ciudadanos, sino que también crea un vacío operativo que compromete la capacidad de respuesta ante cualquier incidente o emergencia que pueda surgir en el entorno local. La seguridad, pilar fundamental de cualquier comunidad, se ve seriamente comprometida cuando las fuerzas del orden local no pueden garantizar una presencia constante y efectiva.
Además de los turnos completamente desatendidos, el informe del CPPM detalla que en «otros cuatro solo existió un efectivo en base para contestar llamadas». Esta situación, lejos de ser una solución, subraya la precariedad de los recursos disponibles. Un único agente en la base, por muy diligente que sea, no puede patrullar, intervenir en la vía pública o gestionar múltiples incidencias simultáneamente. Su rol se limita a la recepción de comunicaciones, lo que significa que la capacidad de acción inmediata sobre el terreno es prácticamente nula. En un municipio con las características y necesidades de Humanes, esta limitación representa un riesgo significativo para la seguridad pública, especialmente en momentos de mayor afluencia o actividad.
La problemática se agrava al considerar el contexto en el que se produce esta escasez de efectivos. Las fiestas navideñas, con su inherente aumento de actividad comercial, social y festiva, ya suponen un pico en el número de incidencias y requerimientos policiales. A esto se suma la presencia de la macro discoteca Fabrik, un punto de concentración de personas que, por su naturaleza, demanda una especial atención en términos de seguridad y orden público. La combinación de estos factores, sin una dotación policial adecuada, transforma una situación compleja en una potencialmente peligrosa. Las incidencias, que naturalmente se incrementan en estos periodos, encuentran una barrera insalvable en la falta de personal para ser atendidas.
Ante la imposibilidad de la Policía Local de atender los requerimientos, la única alternativa es derivar las incidencias a la Guardia Civil. Sin embargo, esta solución dista mucho de ser óptima, tanto desde una perspectiva legal como operativa. El CPPM enfatiza que «ciertas competencias, ni son asumibles legalmente, ni deben suponer más carga para un cuartel, el del Instituto Armado, que ya debe cubrir varios municipios y cuya base se encuentra fuera de la localidad de Humanes». Esta circunstancia implica que la Guardia Civil debe desplazarse desde otra ubicación, lo que alarga los tiempos de respuesta y puede generar una descoordinación en la gestión de emergencias que requieren inmediatez y conocimiento del terreno. La sobrecarga para el Instituto Armado es innegable, desviando recursos de sus propias jurisdicciones y funciones.
- Ausencia total de servicio: Tres turnos completos sin presencia policial local en Humanes.
- Personal mínimo en base: Cuatro turnos con un solo efectivo para atender llamadas, sin capacidad de intervención en la vía pública.
- Aumento de incidencias: Coincidencia con las fiestas navideñas y eventos en la macro discoteca Fabrik, exacerbando la necesidad de seguridad.
- Derivación a Guardia Civil: Incidencias no atendidas se desvían al Instituto Armado, cuya base está fuera de la localidad y con competencias que no siempre se solapan.
- Riesgo de descoordinación: La distancia y la diferencia de competencias pueden afectar la eficacia y rapidez de la respuesta.
La Ruptura Unilateral del Acuerdo Policial: Origen de la Crisis
La grave situación que atraviesa la seguridad en Humanes no es, según el sindicato CPPM, un incidente aislado o fortuito, sino la consecuencia directa de una decisión política tomada semanas antes por el gobierno municipal. A comienzos de diciembre de 2025, el alcalde de Humanes, Óscar Lalanne, del Partido Popular, «decidió unilateralmente, y sin previo aviso a los representantes sindicales, romper con el Acuerdo de Policía existente». Este acuerdo no era un mero formalismo, sino un marco regulatorio crucial que establecía las condiciones de trabajo, los turnos, los efectivos y otros aspectos fundamentales para el correcto funcionamiento del cuerpo de seguridad local. Su anulación, por tanto, desmanteló la estructura operativa que garantizaba la presencia y la eficacia policial en el municipio.
La unilateralidad de la decisión del alcalde Lalanne es uno de los puntos más criticados por el sindicato. La ausencia de diálogo o consulta previa con los representantes de los trabajadores no solo contraviene los principios de la negociación colectiva, sino que también ignora el conocimiento y la experiencia de quienes están en la primera línea de la seguridad. Los sindicatos, como el CPPM, tienen una visión profunda de las necesidades operativas y del impacto de cualquier cambio en la plantilla y en los servicios. Ignorar esta perspectiva en una decisión de tal calado es, según los afectados, una muestra de desconsideración y una receta para el fracaso en la gestión de un servicio tan delicado como la seguridad pública.
El «Acuerdo de Policía existente» al que se refiere el sindicato regulaba aspectos clave que son vitales para la seguridad del municipio. Estos aspectos incluyen la planificación de turnos, la asignación de recursos humanos a diferentes servicios (patrullas, atención en base, eventos especiales), la gestión de horas extraordinarias y la cobertura de bajas o ausencias. Al romperse este acuerdo sin un plan de contingencia o un marco alternativo consensuado, se generó un vacío normativo y operativo que ha sido el caldo de cultivo para la actual crisis. La estabilidad y previsibilidad que ofrecía el acuerdo han desaparecido, dando paso a la incertidumbre y la desorganización.
Desde el CPPM, se insiste en que la situación actual era «previsible y evitable». Esta afirmación no es una mera crítica a posteriori, sino una advertencia sobre la falta de visión y planificación del gobierno municipal. Si el acuerdo regulaba aspectos tan esenciales, su ruptura sin una alternativa sólida y negociada necesariamente iba a provocar un desajuste en el servicio. La previsibilidad de las consecuencias, según el sindicato, se basa en la experiencia y en el conocimiento de cómo funcionan los cuerpos policiales. La decisión del alcalde, al desoír estas advertencias implícitas y explícitas, ha conducido a Humanes a una situación de vulnerabilidad que podría haberse evitado con una gestión más dialogante y responsable.
La disolución del acuerdo no solo ha afectado la operatividad diaria, sino que también ha minado la confianza entre la plantilla policial y la administración local. La sensación de que las decisiones importantes se toman «a capricho político» sin considerar el impacto real en el servicio y en la vida de los agentes, genera un ambiente de desmotivación que es difícil de revertir. La estabilidad laboral y la claridad en las condiciones de trabajo son fundamentales para cualquier profesional, y más aún para aquellos que se dedican a la seguridad pública. La ruptura unilateral de estas bases ha creado un clima de tensión y conflicto que repercute directamente en la calidad del servicio que se ofrece a los ciudadanos de Humanes.
- Decisión unilateral: El alcalde Óscar Lalanne (PP) rompió el Acuerdo de Policía a principios de diciembre de 2025.
- Falta de aviso: La decisión se tomó sin informar ni consultar a los representantes sindicales, ignorando los canales de diálogo.
- Regulación clave: El acuerdo regulaba aspectos fundamentales para la operatividad y eficacia de la Policía Local en el municipio.
- Situación previsible: El sindicato advirtió que la ruptura del acuerdo sin alternativas sólidas conduciría inevitablemente a problemas de servicio.
- Impacto en la gestión: La ausencia de un marco regulatorio claro ha generado desorganización y precariedad en la cobertura de turnos.
Agentes al Límite: Sobreesfuerzos y Desmotivación en la Plantilla
La crisis en la Policía Local de Humanes no es solo una cuestión de números o de falta de servicio; tiene un profundo impacto humano en la plantilla de agentes, quienes se ven obligados a sostener la operatividad a base de «sobreesfuerzos». El CPPM denuncia que los agentes están recurriendo al «doble de turnos» para intentar cubrir las carencias, una práctica que, aunque demuestra un alto grado de compromiso profesional, es insostenible a largo plazo y extremadamente perjudicial para la salud física y mental de los trabajadores. Realizar jornadas laborales excesivas no solo incrementa el riesgo de accidentes y errores, sino que también afecta la conciliación familiar y la calidad de vida de los policías, creando un ciclo de agotamiento que amenaza la sostenibilidad del servicio.
Otro aspecto preocupante es la realización de «servicios nocturnos realizados por agentes que ya podrían acogerse a segunda actividad». La segunda actividad es un régimen especial para agentes con determinadas condiciones de edad o salud, que les exime de tareas que requieren mayor esfuerzo físico o exposición a riesgos, como los turnos de noche. Obligar a estos agentes a cubrir turnos nocturnos, debido a la escasez de personal, no solo contraviene la normativa y los derechos laborales, sino que también pone en riesgo su bienestar y la eficacia del servicio. La exigencia física y mental de un turno nocturno es considerable, y recae desproporcionadamente en quienes legalmente deberían estar protegidos de tales demandas.
La «disponibilidad constante para cubrir eventos» es otra de las cargas que recaen sobre una plantilla ya mermada. La organización de eventos públicos, ya sean festivos, deportivos o culturales, requiere una planificación y asignación de recursos policiales específica. Sin embargo, en el actual escenario de Humanes, los agentes se ven obligados a estar en una situación de alerta permanente, con la expectativa de ser llamados a cubrir cualquier necesidad sin una planificación adecuada. Esta falta de previsibilidad y la presión constante para estar disponibles erosionan la moral y la capacidad de los agentes para desconectar de su trabajo, contribuyendo al estrés y al síndrome de quemado profesional.
Además de la sobrecarga operativa, el CPPM denuncia la ausencia de un «calendario laboral que debía haberse entregado el 1 de diciembre». Un calendario laboral es una herramienta fundamental para la organización personal y profesional de cualquier trabajador, permitiendo planificar turnos, descansos y vacaciones. Su ausencia genera incertidumbre y dificulta enormemente la vida de los agentes. A esto se suman «cambios de turno continuos decididos a capricho político», lo que significa que la planificación existente puede ser alterada de forma arbitraria y sin justificación operativa clara. Esta inestabilidad en los horarios no solo afecta la vida personal de los policías, sino que también desorganiza el servicio y genera un ambiente de frustración y desconfianza.
El resultado de esta situación no es meramente una cuestión de cifras o de horas trabajadas; es, fundamentalmente, anímico. La «sensación de que la profesionalidad y la buena voluntad no cuentan» y «de que el sacrificio no computa» permea en la plantilla. Los agentes, a pesar de sus esfuerzos extraordinarios por mantener el servicio, perciben una falta de reconocimiento y valoración por parte de la administración. Esta desmotivación puede tener consecuencias a largo plazo, afectando la calidad del servicio, la retención del talento y la atracción de nuevos agentes. El sindicato ha dejado claro que «mantendrá el conflicto abierto y continuará denunciando públicamente lo que considera un grave deterioro de la seguridad en Humanes», evidenciando la profundidad del malestar.
- Doblaje de turnos: Los agentes se ven forzados a cubrir más horas de las reglamentarias para mantener el servicio.
- Servicios nocturnos para segunda actividad: Agentes que deberían estar en régimen de segunda actividad son asignados a turnos nocturnos de alta exigencia.
- Disponibilidad constante: Presión para cubrir eventos sin una planificación adecuada, afectando la vida personal.
- Sin calendario laboral: Ausencia de un calendario de trabajo, generando incertidumbre y dificultades para la organización.
- Cambios de turno arbitrarios: Modificaciones constantes de horarios «a capricho político», desorganizando la vida de los agentes.
- Desmotivación generalizada: Sensación de que el esfuerzo y profesionalidad no son valorados por la administración.
Reacciones Políticas y el Futuro de la Seguridad en Humanes
La denuncia del CPPM sobre la situación de la Policía Local en Humanes ha provocado una fuerte reacción en el ámbito político, evidenciando las profundas diferencias en la visión de la seguridad municipal. Desde el sindicato, se advierte que no se trata de un «episodio puntual, sino de un modelo que, alertan, coloca al municipio en una situación de vulnerabilidad inédita». Esta declaración subraya la preocupación por un cambio estructural en la gestión de la seguridad, que podría tener consecuencias duraderas y graves para los ciudadanos. La vulnerabilidad de un municipio sin una policía local fuerte y bien gestionada es un riesgo que ninguna administración debería asumir, especialmente en un contexto social cada vez más complejo.
La crítica sindical se contrapone directamente a los «buenos resultados» cosechados en el último balance de Criminalidad publicado por el Ministerio del Interior, y «que el propio gobierno municipal publicitó el mismo 6 de diciembre de 2025 en sus redes sociales y sitio web». Esta dicotomía entre la imagen proyectada por el gobierno local y la cruda realidad denunciada por los agentes es un punto de fricción clave. Mientras la administración se jacta de cifras positivas, el CPPM y la oposición política señalan un deterioro palpable en la capacidad operativa y en la moral del cuerpo policial. La brecha entre la percepción oficial y la experiencia sobre el terreno es cada vez más grande, generando desconfianza y confusión entre los ciudadanos.
La portavoz del grupo municipal socialista, Ana María Millán, ha sido especialmente contundente en sus declaraciones a este diario, afirmando que «una vez más, la situación que intentan dibujar PP y Vecinos por Humanes (VXH) dista mucho de la realidad del municipio». Millán califica la ruptura unilateral del Acuerdo de Policía como «una temeridad inaceptable», respaldando así la posición del sindicato. Esta postura crítica de la oposición no solo busca señalar las deficiencias en la gestión, sino también ofrecer una alternativa y un apoyo a los trabajadores afectados. La confrontación política se centra en la priorización de la seguridad y en la forma en que se gestionan los recursos públicos destinados a proteger a los ciudadanos.
La portavoz socialista también ha puesto el foco en «el exceso de horas que nuestra Policía Local lleva tiempo desempeñando para suplir la constante falta de medios a las que les condena el gobierno». Esta afirmación refuerza la denuncia del CPPM sobre los sobreesfuerzos de la plantilla, presentándolos no como una anomalía reciente, sino como una tendencia prolongada en el tiempo. Según Millán, esta situación es «una muestra más de la forma de hacer política del PP y VXH, basada en la improvisación, la dejadez y la falta de transparencia». La crítica va más allá de un incidente concreto, apuntando a un patrón de comportamiento y gestión que, según la oposición, es perjudicial para el municipio.
El apoyo «total» de la portavoz socialista a la Policía de Humanes es un mensaje claro de solidaridad con los agentes y de rechazo a las políticas actuales del gobierno local. Este respaldo no solo es importante para la moral de la plantilla, sino que también eleva el debate a la esfera política, exigiendo responsabilidades y soluciones. El conflicto en Humanes trasciende la mera disputa laboral, convirtiéndose en un asunto de interés público que pone en entredicho la eficacia y la transparencia de la administración en un servicio tan crucial como la seguridad ciudadana. El futuro de la seguridad en Humanes dependerá de cómo se resuelva este conflicto y de la capacidad de las partes para llegar a un acuerdo que garantice un servicio policial digno y efectivo.
- Vulnerabilidad inédita: El sindicato advierte sobre un modelo de gestión que pone en riesgo la seguridad a largo plazo.
- Contraste con datos oficiales: La realidad denunciada choca con los «buenos resultados» de criminalidad publicitados por el gobierno local.
- Crítica de la oposición: El grupo municipal socialista considera la ruptura del acuerdo una «temeridad inaceptable».
- Acusaciones de improvisación: La oposición critica la forma de hacer política del PP y VXH, basada en la «improvisación, dejadez y falta de transparencia».
- Apoyo a la plantilla: La portavoz socialista reafirma su «apoyo total» a la Policía Local de Humanes ante la situación.
Preguntas Frecuentes
¿Qué sindicato ha denunciado la situación en la Policía Local de Humanes?
El sindicato policial CPPM (Colectivo Profesional de Policía Municipal) ha sido el encargado de denunciar públicamente la grave falta de agentes y la ausencia de servicio en la Policía Local del municipio de Humanes, al sur de la Comunidad de Madrid, durante los primeros días de 2026.
¿Cuál es la causa principal de la falta de agentes, según la denuncia?
La causa principal, según el CPPM, es la decisión unilateral del alcalde de Humanes, Óscar Lalanne (PP), de romper el Acuerdo de Policía existente a principios de diciembre de 2025. Esta acción se realizó sin previo aviso a los representantes sindicales, desmantelando la regulación que garantizaba el servicio.
¿Qué consecuencias tiene la falta de servicio para la seguridad de Humanes?
La falta de servicio ha provocado que Humanes se quede sin Policía Local durante varios turnos, derivando las incidencias sin atender a la Guardia Civil. Esto supone un riesgo, ya que las competencias no siempre son asumibles y la base de la Guardia Civil está fuera de la localidad, alargando los tiempos de respuesta.
¿Cómo afecta esta situación a los agentes de la Policía Local de Humanes?
Los agentes se ven obligados a realizar sobreesfuerzos, como doblar turnos o cubrir servicios nocturnos incluso si están en segunda actividad. Además, denuncian la falta de un calendario laboral y cambios de turno arbitrarios, lo que genera desmotivación y una sensación de falta de valoración de su profesionalidad.
¿Qué postura ha tomado el grupo municipal socialista ante esta denuncia?
Ana María Millán, portavoz socialista, ha calificado la ruptura del acuerdo como «temeridad inaceptable» y acusa al gobierno municipal (PP y VXH) de «improvisación, dejadez y falta de transparencia». Ha reafirmado el «apoyo total» de su grupo a la Policía de Humanes.
¿Dónde puedo encontrar más información sobre las funciones de la Policía Local en España?
Para obtener más detalles sobre las funciones y organización de la Policía Local en España, puedes consultar recursos como la Wikipedia sobre Policía Local de España o fuentes oficiales del Ministerio del Interior, donde se describen las competencias y estructura de los cuerpos de seguridad locales y estatales.
¿Qué es el régimen de «segunda actividad» en la policía?
La segunda actividad es un régimen al que pueden acogerse los agentes de policía, generalmente por edad o motivos de salud, que les permite seguir prestando servicio en funciones menos exigentes o administrativas, sin asumir los riesgos y esfuerzos físicos de la primera actividad. Su objetivo es preservar la salud y la carrera profesional de los agentes.
Conclusión
La denuncia del sindicato CPPM pone de manifiesto una grave crisis en la seguridad de Humanes, originada por la ruptura unilateral del Acuerdo de Policía por parte del alcalde Óscar Lalanne. Esta decisión, tomada sin el consenso de los representantes sindicales, ha desembocado en una alarmante falta de efectivos de la Policía Local, dejando al municipio sin servicio en turnos críticos y obligando a derivar incidencias a la Guardia Civil, con las consiguientes limitaciones operativas y legales. La situación no solo compromete la seguridad ciudadana, especialmente en periodos de alta demanda como las fiestas navideñas y eventos masivos, sino que también somete a la plantilla policial a un insostenible régimen de sobreesfuerzos, desmotivación y precariedad laboral, con cambios de turno arbitrarios y la ausencia de un calendario laboral básico. La crítica política, liderada por el grupo socialista, refuerza la imagen de un gobierno local que, según la oposición, opera con improvisación y falta de transparencia, ignorando el bienestar de sus agentes y la seguridad de sus ciudadanos. El conflicto abierto por el CPPM, junto con el apoyo de la oposición, subraya la necesidad urgente de una solución dialogada que restaure la estabilidad y la eficacia de la Policía Local en Humanes, garantizando así un servicio esencial y digno para todos.
Palabras clave: Policía Local Humanes, Sindicato CPPM, Falta Agentes, Óscar Lalanne, Guardia Civil, Seguridad Ciudadana