Carlos Rangel 2026: Llora 26 años esperando captura Maduro

Comenzar

Carlos Rangel, un empresario venezolano afincado en Madrid, experimentó una profunda catarsis el 3 de enero de 2026, tras conocer la noticia de la captura de Nicolás Maduro y su esposa por parte de Estados Unidos. «Llevo 26 años esperando este momento y he llorado muchísimo y sigo muy emocionado», confesó Rangel desde su colmado Mándalo, ubicado en el revitalizado Pasaje del Comercio de la madrileña calle Montera. Este momento de alivio y esperanza culmina más de dos décadas de exilio para Rangel, quien abandonó Venezuela en 2003 anticipando la deriva autoritaria del régimen chavista. La detención de Maduro, un evento largamente anhelado por la diáspora venezolana, abre la puerta a la posibilidad de elecciones libres y la restauración de la democracia en su país natal, un sueño que Rangel comparte con miles de compatriotas que, como él, han sufrido las consecuencias de la represión y el empobrecimiento.

La emoción de un exiliado: 26 años de espera por la justicia

La noticia de la captura de Nicolás Maduro y su esposa se ha propagado como un torbellino de alivio y júbilo entre la comunidad venezolana en el exilio, y Carlos Rangel es un claro ejemplo de esta emoción desbordada. Con cinco horas pegado al teléfono, asimilando cada detalle y compartiendo la noticia con familiares y amigos, Rangel no pudo contener las lágrimas. Su declaración, «He llorado muchísimo y sigo muy emocionado», encapsula el sentir de una generación que ha esperado pacientemente por un cambio trascendental en su país. Para él, este no es solo un evento político, sino la culminación de casi tres décadas de anhelos y sacrificios.

Carlos Rangel tomó la difícil decisión de abandonar Venezuela en 2003, en los albores del régimen de Hugo Chávez. Con una visión premonitoria de la deriva autoritaria y el colapso económico que se avecinaba, buscó refugio y nuevas oportunidades en Madrid. Su historia es la de millones de venezolanos que se vieron obligados a dejar su tierra natal, despojados de sus derechos y esperanzas, y que han construido una nueva vida en el extranjero, siempre con la mirada puesta en el futuro de Venezuela.

Desde su colmado Mándalo, en el Pasaje del Comercio de la céntrica calle Montera, Rangel ha logrado establecer un próspero negocio que no solo vende productos venezolanos, sino que también se ha convertido en un punto de encuentro y consuelo para la diáspora. Este pasaje, que años atrás languidecía, ha sido revitalizado por la llegada de múltiples emprendedores venezolanos, transformándolo en un vibrante epicentro cultural y gastronómico que evoca un pedazo de su tierra natal en el corazón de la capital española. Es desde este lugar, símbolo de resiliencia y comunidad, desde donde Rangel sueña con el futuro de su país.

El empresario venezolano no solo anhela la justicia, sino que tiene una visión clara para su nación: «Queremos ver a Maduro y a su esposa presos en Estados Unidos. Y a todo el régimen». Su frustración con los procesos democráticos pasados es palpable: «Las primeras elecciones las robaron, las segundas también y con las terceras que ganó Edmundo hicieron lo mismo», se queja. Este sentimiento de despojo y la exigencia de transparencia y libertad son un clamor unánime entre aquellos que han presenciado el deterioro de las instituciones democráticas en Venezuela. La captura de Maduro representa, para Rangel, el primer paso hacia unas elecciones verdaderamente libres y justas.

  • La emoción incontenible de Carlos Rangel tras la noticia de la captura.
  • El exilio en 2003 como respuesta a la deriva chavista y el largo período de espera.
  • Su rol como empresario en Madrid y su colmado Mándalo como punto de encuentro comunitario.
  • El anhelo inquebrantable de justicia, elecciones democráticas y la restauración de la libertad en Venezuela.
💡 Dato: La diáspora venezolana es una de las más grandes y de más rápido crecimiento en el mundo, con millones de personas que han abandonado el país en las últimas dos décadas debido a la crisis humanitaria, económica y política. España es uno de los principales destinos, acogiendo a cientos de miles de venezolanos que buscan nuevas oportunidades y seguridad. Para más información, puedes consultar la página de la Diáspora Venezolana en Wikipedia.

El método Trump y la justificación de la intervención militar

La captura de Nicolás Maduro y su esposa por parte de Estados Unidos no ha estado exenta de controversia, especialmente por los métodos que, según la información disponible, incluyeron una intervención militar en Venezuela. Sin embargo, para Carlos Rangel, estas acciones eran no solo necesarias, sino la única vía para lograr el derrocamiento de un régimen que considera ilegítimo y opresor. «Este empresario no pone en duda los métodos utilizados por el presidente Donald Trump al bombardear su país», afirma tajantemente, reflejando una postura que, si bien puede ser polarizante, resuena profundamente en quienes han sufrido directamente bajo el gobierno chavista-madurista.

La justificación de Rangel para apoyar la intervención es cruda y directa: «A ellos no les quería nadie. Sólo tenían armas y sólo les hemos podido sacar con armas. No hubo otra forma», zanja. Esta perspectiva subraya la desesperación de una población que, tras años de protestas pacíficas, intentos de diálogo y elecciones consideradas fraudulentas, sentía que todas las vías democráticas y diplomáticas estaban agotadas. Para muchos exiliados, la acumulación de poder militar por parte del régimen y su disposición a usar la fuerza contra su propio pueblo hacía inviable cualquier otra solución.

En este contexto, la gratitud de Rangel hacia el expresidente estadounidense Donald Trump es «infinita». Es consciente de que una intervención de esta naturaleza siempre será interpretada por ciertos sectores como una «invasión extranjera», pero para él, esta narrativa es parte de un «relato» de la izquierda que ignora la brutal realidad interna de Venezuela. «La izquierda siempre va a vivir con el relato de la invasión extranjera, pero a estos delincuentes no había otra forma de sacarlos», añade. Esta declaración pone de manifiesto la profunda brecha ideológica y la polarización que rodea la crisis venezolana, donde la percepción de la legitimidad de las acciones varía drásticamente según la experiencia y la posición política.

La visión de Rangel, aunque polémica, refleja una convicción arraigada en la experiencia vivida: que frente a la tiranía y la represión armada, en ocasiones, la fuerza es el único recurso que queda para restaurar la libertad. Esta perspectiva, compartida por una parte significativa de la diáspora venezolana, contrasta con los principios de no intervención en asuntos internos de los estados, generando un debate complejo sobre la soberanía nacional frente a la responsabilidad de proteger a los ciudadanos de crímenes de lesa humanidad. La historia de Venezuela bajo Chávez y Maduro, marcada por la represión, la corrupción y el colapso de los servicios básicos, es el telón de fondo de esta justificación radical.

  • La postura tajante de Rangel sobre la intervención militar y su justificación.
  • La convicción de que la fuerza era la «única forma» de derrocar a un régimen armado.
  • El agradecimiento explícito a Donald Trump por su decisión y acción.
  • El rechazo al «relato de la invasión extranjera» desde la perspectiva de la experiencia personal.
💡 Dato: Durante la administración de Donald Trump, Estados Unidos implementó una serie de sanciones económicas y diplomáticas contra el régimen de Nicolás Maduro, buscando presionar por un cambio democrático. Estas acciones incluyeron la designación de Maduro y sus allegados como narcoterroristas y el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

Voces de esperanza en Madrid: La comunidad venezolana reacciona

La emoción que embarga a Carlos Rangel es un sentimiento compartido por muchos venezolanos en Madrid, quienes han recibido la noticia de la captura de Maduro con una mezcla de alivio, esperanza y cautela. Betty Alonso es otra de esas voces, una empresaria que, a pesar de la euforia, sigue trabajando «al pie del cañón» en su panadería La Cachiterie. «Estoy muy esperanzada con todo lo que está pasando», afirma Alonso, encapsulando el sentir de una comunidad que ha aprendido a combinar la resiliencia con la expectativa de un futuro mejor para su nación.

La panadería La Cachiterie, al igual que el colmado Mándalo de Rangel, se ubica en el Pasaje del Comercio, un lugar que se ha transformado en un símbolo de la vitalidad y el espíritu emprendedor de la comunidad venezolana en Madrid. Este pasadizo, que años atrás mostraba signos de abandono, ha sido revitalizado por la llegada de varios negocios de venezolanos, convirtiéndose en un hervidero de actividad, sabores y acentos caribeños. La historia de este pasaje es un testimonio de cómo la diáspora ha logrado no solo sobrevivir, sino prosperar y dejar su huella cultural en la capital española, creando espacios de encuentro y nostalgia.

Betty Alonso describe la intervención que llevó a la captura de Maduro como una «intervención quirúrgica», una metáfora que sugiere precisión y un objetivo claro. Según su perspectiva, las fuerzas actuantes «han ido a los lugares donde estaba el armamento iraní, ruso y chino», lo que implica un conocimiento detallado de la infraestructura militar del régimen y una ejecución estratégica para minimizar daños colaterales. Esta descripción refuerza la idea de una acción calculada y no de una invasión indiscriminada, un punto crucial para muchos que buscan justificar la intervención.

A juicio de Alonso, el inicio de esta «luz para Venezuela» se remonta a un evento clave: la concesión del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado. «Ahí empezó la luz para Venezuela», afirma con convicción. Este reconocimiento internacional a una de las figuras más destacadas de la oposición venezolana no solo validó su lucha por la democracia y los derechos humanos, sino que también revitalizó la esperanza dentro y fuera del país, señalando un posible cambio de rumbo en el panorama político internacional respecto a la crisis venezolana. El Nobel de la Paz sirvió como un catalizador, infundiendo un nuevo optimismo en la posibilidad de un futuro sin el régimen.

  • La emoción compartida por Betty Alonso y la comunidad venezolana, manteniendo la esperanza.
  • El Pasaje del Comercio como epicentro de la comunidad venezolana y símbolo de revitalización.
  • La visión de Betty Alonso de una «intervención quirúrgica» dirigida a armamento extranjero.
  • El Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado como el punto de inflexión para la esperanza en Venezuela.
💡 Dato: María Corina Machado es una destacada política venezolana y líder de la oposición, conocida por su firme postura contra el gobierno chavista y su defensa de la democracia y los derechos humanos. Su reconocimiento con el Premio Nobel de la Paz ha sido interpretado por muchos como un espaldarazo internacional a la causa democrática en Venezuela. Puedes conocer más sobre su trayectoria en Wikipedia.

El efecto dominó: Justicia más allá de Venezuela

La captura de Nicolás Maduro no es vista por la comunidad venezolana en Madrid como un evento aislado, sino como el posible detonante de un «efecto dominó» que podría extenderse más allá de las fronteras de Venezuela. Betty Alonso, con su mirada puesta en un futuro de justicia, no solo espera que «caigan todos» los implicados en el régimen venezolano, sino que su visión se amplía a una cascada de cambios en la región. «No sólo Maduro, también caerán en cascada mandatarios de otros países como Cuba y Nicaragua y algún político español», pronostica con una mezcla de convicción y cautela.

Esta expectativa de un «efecto dominó» refleja la profunda interconexión que muchos perciben entre los regímenes autoritarios de América Latina. La caída de un líder clave como Maduro podría desestabilizar a otros gobiernos con los que Venezuela ha mantenido estrechos lazos políticos y económicos, como Cuba y Nicaragua. Estos países, a menudo criticados por sus propias violaciones de los derechos humanos y la falta de libertades democráticas, podrían enfrentar una presión renovada, tanto interna como internacional, si el modelo venezolano colapsa y se abre paso a la democracia. La esperanza es que la justicia alcanzada en Venezuela sirva de precedente y estímulo para otros pueblos oprimidos.

La mención de «algún político español» por parte de Betty Alonso introduce una arista particularmente delicada y controvertida. Aunque Alonso se abstiene de dar nombres, su comentario -«No sólo él, hay más políticos españoles implicados, pero no quiero decir nada más»- sugiere la existencia de presuntas conexiones o apoyos de figuras políticas españolas al régimen venezolano. Esta afirmación, sin pruebas concretas en el momento de la declaración, resuena con debates públicos y acusaciones previas sobre supuestas relaciones entre partidos políticos españoles y gobiernos latinoamericanos, a menudo relacionadas con financiación o apoyo ideológico. La comunidad venezolana en el exilio ha denunciado en diversas ocasiones estas presuntas conexiones, anhelando que la justicia alcance a todos los niveles.

En última instancia, la visión de Betty Alonso y de gran parte de la diáspora venezolana es la de una justicia integral y global, donde la rendición de cuentas no se limite a los líderes directos de un régimen, sino que se extienda a todos aquellos que lo han apoyado o se han beneficiado de él, tanto a nivel nacional como internacional. Esta búsqueda de justicia abarca no solo el castigo a los culpables, sino también la reparación del daño causado y la reconstrucción de un sistema democrático que garantice la no repetición de los abusos. La captura de Maduro, por lo tanto, es vista como el inicio de un proceso mucho más amplio y complejo de depuración y democratización regional.

  • La expectativa de un «efecto dominó» que afectaría a otros regímenes autoritarios.
  • La mención específica de Cuba y Nicaragua como posibles siguientes en la «cascada» de justicia.
  • La alusión a «políticos españoles implicados» en el apoyo al régimen venezolano.
  • El anhelo generalizado de justicia integral y rendición de cuentas a nivel regional e internacional.
💡 Dato: Las relaciones entre Venezuela y países como Cuba y Nicaragua han sido históricamente estrechas bajo el liderazgo chavista y madurista, formando un eje ideológico conocido como el «ALBA» (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América). Esta alianza ha generado preocupaciones sobre el apoyo mutuo entre regímenes con prácticas antidemocráticas.

Preguntas Frecuentes

¿Quién es Carlos Rangel y qué significado tiene la captura de Maduro para él?

Carlos Rangel es un empresario venezolano exiliado en Madrid desde 2003. Para él, la captura de Maduro representa el fin de 26 años de espera, el cumplimiento de su anhelo de justicia y la esperanza de ver a Venezuela libre de la dictadura, permitiendo elecciones democráticas y el regreso de la prosperidad. Es un momento de profunda emoción y alivio personal.

¿Por qué Carlos Rangel justifica la intervención militar en Venezuela?

Rangel argumenta que el régimen de Maduro solo podía ser derrocado por la fuerza, ya que poseía un vasto armamento y carecía de apoyo popular. Considera que la acción militar fue la «única forma» de sacarlos, expresando profunda gratitud hacia Donald Trump por su decisión y desestimando la narrativa de «invasión extranjera» como un relato político.

¿Quién es Betty Alonso y cuál es su perspectiva sobre la intervención?

Betty Alonso es otra empresaria venezolana en Madrid, dueña de la panadería La Cachiterie en el Pasaje del Comercio. Ella describe la intervención como «quirúrgica» y precisa, dirigida a desmantelar armamento iraní, ruso y chino. Comparte la esperanza de justicia para Venezuela y ve la acción como un paso decisivo para la libertad.

¿Qué papel jugó María Corina Machado según Betty Alonso?

Según Betty Alonso, la concesión del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado marcó un punto de inflexión crucial, «el inicio de la luz para Venezuela». Este reconocimiento internacional simbolizó una renovada esperanza para la oposición y la lucha democrática, reafirmando la legitimidad de su causa frente a la comunidad global.

¿Qué «efecto dominó» espera la comunidad venezolana en Madrid?

La comunidad venezolana, según Betty Alonso, espera que la caída de Maduro desencadene un efecto cascada, llevando a la justicia y el cambio en otros regímenes autoritarios de la región, como Cuba y Nicaragua, e incluso revelando implicaciones de políticos españoles. Aspiran a una rendición de cuentas regional.

¿Cómo contribuyeron los negocios venezolanos a Madrid, específicamente al Pasaje del Comercio?

Negocios como el colmado Mándalo de Carlos Rangel y la panadería La Cachiterie de Betty Alonso han revitalizado el Pasaje del Comercio en la calle Montera, que antes languidecía. Estos establecimientos no solo ofrecen productos y servicios auténticos, sino que también actúan como centros comunitarios y culturales vitales para la diáspora venezolana en la capital española, impulsando la economía local y manteniendo vivas sus tradiciones.

Conclusión

La captura de Nicolás Maduro y su esposa por parte de Estados Unidos ha desatado una ola de profunda emoción y esperanza entre la comunidad venezolana en Madrid, simbolizada en las lágrimas de Carlos Rangel y la «esperanza» de Betty Alonso. Para estos exiliados, que han vivido décadas de espera y sufrimiento bajo un régimen que los obligó a abandonar su país, este evento representa mucho más que una noticia política; es la promesa de justicia, el fin de una era de opresión y el inicio de un camino hacia la restauración democrática y las elecciones libres que tanto anhelan.

Las voces desde Madrid, aunque celebran la noticia, también destacan la complejidad de la situación. La justificación de métodos drásticos como la intervención militar, vista por algunos como la «única forma» de derrocar al régimen, subraya la desesperación y la frustración acumulada. Asimismo, la expectativa de un «efecto dominó» que alcance a otros regímenes autoritarios en la región y a posibles cómplices internacionales, refleja un deseo de justicia global que trasciende las fronteras de Venezuela.

En definitiva, la captura de Maduro marca un punto de inflexión cargado de simbolismo y potenciales consecuencias. Mientras la comunidad venezolana en Madrid celebra este momento histórico, la atención se centra ahora en los próximos pasos: la materialización de la justicia, la reconstrucción de las instituciones democráticas y la posibilidad de que miles de exiliados puedan, algún día, regresar a una Venezuela libre y próspera. La esperanza, alimentada por 26 años de espera, se ha encendido con una fuerza renovada.

Palabras clave: Carlos Rangel, Captura Maduro, Venezolanos Madrid, Intervención Venezuela, Elecciones libres Venezuela

COPA Noticias